Kimberley atraviesa uno de esos momentos que invitan a detenerse un instante, mirar alrededor y valorar todo el camino recorrido. Porque más allá de cómo termine la temporada, el club de barrio Sur ya tiene sobrados motivos para sonreír.
Kimberley disfruta un presente soñado y va por más en el básquet santafesino
El club de barrio Sur terminó primero en la Zona A2 del Apertura y además lidera invicto el torneo Promocional, donde defiende el bicampeonato.
Por Ovación
El presente deportivo habla por sí solo: Kimberley finalizó en lo más alto de la Zona A2 del Torneo Apertura y además lidera con autoridad el campeonato Promocional, donde defiende el bicampeonato y mantiene un impresionante récord de 10 triunfos en igual cantidad de presentaciones.
Pero detrás de los resultados hay mucho más que estadísticas. Hay trabajo silencioso, compromiso y una estructura que desde hace tiempo apuesta al crecimiento sostenido.
Kimberley, un club con historia y sentido de pertenencia
El pasado 27 de febrero, Kimberley celebró sus 92 años de vida institucional, reafirmando una identidad profundamente ligada al básquet santafesino.
A lo largo de su historia, el club construyó una fuerte pertenencia en la comunidad y dejó figuras emblemáticas como Cándido Arrúa y José Efraín Buda Mellit, nombres que forman parte del legado histórico de la institución.
Hoy, bajo la conducción de Iván Udrizard y María Medina, el club continúa apostando fuerte al desarrollo deportivo y social, con un objetivo claro: seguir captando chicos, mejorar la infraestructura y sostener equipos competitivos en los torneos organizados por la Asociación Santafesina de Básquet.
Un presente que no es casualidad
Nada de lo conseguido hasta ahora fue sencillo. Kimberley sostiene una campaña impecable en el Promocional y además logró quedarse con la fase regular de la A2, dos objetivos que reflejan constancia y planificación.
Dentro del club lo tienen claro: el crecimiento no responde a una casualidad ni a una racha pasajera. El secreto está en el trabajo cotidiano, en el esfuerzo colectivo y en la construcción silenciosa que se realiza todos los días.
Por eso este presente se disfruta por partida doble. Porque más allá de los títulos o de lo que pueda venir, Kimberley logró consolidar una identidad competitiva y volver a posicionarse como uno de los protagonistas del básquet santafesino.
Fuente: Marca Personal













