Marcos Ampuero, un tatuador chileno amigo de Santiago Maldonado, publicó en los últimos días fotos del artesano junto a él semanas antes de su desaparición en Chubut, a principios de este mes, en medio de una protesta mapuche.
Habló el amigo chileno de Santiago Maldonado
Son las últimas que se conocieron de Maldonado, y se lo ve sonriente. "Último día en Chile del brujo antes de ir a Argentina, ser detenido por Gendarmería y desaparecido por la misma. Se fue con una gran sonrisa y muy agradecido y dejó una mochila prometiendo que volvería por ella. Aparecé pronto brujito que lo pasamos bien ese día", dice el texto que acompaña la publicación del 20 de agosto del joven chileno.
A Maldonado se lo ve con barba y sin bigote, y así habría vuelto a la Argentina. Ampuero, oriundo de la ciudad de Ancud, cuenta que las imágenes son de unas dos semanas antes de que volviera a la Argentina. "A Santiago se le iba a vencer la Visa, por lo que no podía quedarse en Chile aunque quisiera", expresó sobre su amigo, a quien conoció hace dos años cuando Maldonado, también tatuador, llegó a su ciudad y le dio trabajo, en declaraciones que difunde hoy La Nación.
"Decidí darle una oportunidad y trabajó conmigo. También vivió conmigo un tiempo, mientras él conseguía un lugar... él nunca fue de tener mucha plata, pero cada vez que podía venía y hacía un poco de dinero para seguir viajando", cuenta Ampuero.
- ¿Santiago habló alguna vez acerca de su relación con los mapuche?
- Él sencillamente era muy tirado a defender las causas que eran justas para él. Aquí en Chile acampó como dos o tres días y protestó junto a los pescadores, y participó de otras manifestaciones. Él no es mapuche, él simplemente es defensor de todo tipo de causas, como la de los mapuche, y por eso fue a apoyar.
- ¿Mantenían un contacto habitual?
- Sí, no era habitual que desapareciera así. Siempre se conectaba cada dos días, por trabajo decía él, siempre la salían más tatuajes por Facebook, así que trataba de responder cada dos días excepto cuando no tenía Internet al alcance. Por lo menos una vez a la semana se conectaba.
Marcos Ampuero cuenta que Santiago Maldonado hablaba una vez a la semana con su familia. "Por lo que me decía él, hablaba más que nada con su hermano. Santiago era una persona demasiado buena", dice. "Muchas veces no tenía que serlo, y lo era", agrega.
"Ojalá Santiago aparezca, pero ha pasado tanto tiempo que empiezo a pensar lo peor", concluye.













