El País

La Campagnola cierra dos plantas en Mendoza luego de 70 años de historia

Estiman más de un centenar de despedidos

Lunes 06 de Mayo de 2019

Después de permanecer instaladas durante 70 años en el departamento mendocino de San Martín, la empresa La Campagnola anunció este fin de semana el cierre de dos plantas que poseía en esa región. La medida, se estima, afecta a unas 125 familias.

Los directivos de la compañía, propiedad del grupo Arcor, pusieron al tanto de la decisión al Sindicato de la Alimentación en la mañana del sábado, anunciando que el cierre se concretará este lunes. El argumento es que los últimos tres años dejaron muy malos balances.

En el comunicado, según informa Diario UNO, la compañía adelantó que se les ofrecerá a los 125 empleados (los eventuales son muchos más) el 100% de las indemnizaciones. En tanto, aquellos que deseen continuar en la compañía, deberán trasladarse a la planta que funciona en Villa Mercedes, San Luis, a 300 kilómetros de distancia.

Los números no los acompañaron y hace cinco años tienen pérdidas. El año pasado, la empresa facturó $5.759,9 millones, monto menor a los $6.306,9 millones de 2017. El resultado integral del ejercicio fue una pérdida de $728,11 millones. Un año antes, había asentado $539,9 millones, también, en rojo.

En nueve meses de 2018, la empresa había facturado $3.345,7 millones –un 22% más que el año anterior– con una pérdida neta de $393,2 millones, $255 millones más que en igual período de 2017.

Hasta ese punto, según reconoció en su balance, había registrado una pérdida acumulada de $667,28 millones, “que les insumía las reservas y más del 50% del capital”. Al 31 de diciembre, su pasivo ascendía a $2.053,5 millones. De esa cifra, $1.061,6 millones eran préstamos.

Otro de los puntos señalados fueron los problemas de productividad.

Los directivos hicieron eje sobre dos cuestiones. La primera fue que "la planta se encuentra en una zona urbana, en la que no pueden mejorar las líneas o agrandarla para hacerla producir más barato y mejor".

Por otra parte, en Villa Mercedes –San Luis– tienen dos naves industriales desocupadas, en las que no solo pueden trabajar mejor sino que les quedan más cerca de los centros de donde les traen las materias primas.

Moralejo confirmó que son 120 personas las que se ven afectadas por este cierre, y negó que el traslado de la línea de producción a la provincia vecina sea por beneficios impositivos.

Los directivos de Arcor recordaron que en Mendoza dejaron de hacer durazno hace seis años, materia prima que se obtenía de la propia provincia, y la tercerizaron a otras dos empresas: Ava y Alco.

En su lugar se quedaron con la producción de legumbres –choclo, arvejas, jardinera, entre otros– para los que necesitaban traer la materia prima de otras partes del país y les implicaba un costo mayor.

La necesidad de achicar el costo logístico, y también, la cercanía al centro neurálgico que es en Córdoba jugaron un papel importante a la hora de su decisión de cierre en San Martín.

¿Te gustó la nota?