Soledad Mizerniuk
El ADN y la ciencia en la resolución de un crimen
Diario UNO de Santa Fe
Las muestras genéticas correspondientes al portero Jorge Mangeri halladas debajo de las uñas de Ángeles Rawson –la adolescente de 16 años que apareció asesinada el pasado 11 de junio cuando se presume se defendía al ser atacada, se convirtieron en la prueba más relevante para dictar esta semana el procesamiento del encargado.
A partir de este caso policial, el ADN se convirtió en un condimento diario de cada conversación en todos los ámbitos sociales. Desde la fila de un banco o en una verdulería, hasta las oficinas de trabajo y en la charla cotidiana de muchas familias frente al televisor, y en primer e indiscutible lugar, en todos los medios de comunicación del país; la genética se transformó en una materia popular sobre la cual parecería que cualquier simple mortal cuenta con todas las herramientas teóricas para debatir. Como aspecto positivo, la investigación forense y los elementos escabrosos de la causa abrieron a través del morbo el camino para el aprendizaje sobre una rama de la ciencia poco conocida.
Diario UNO consultó sobre el tema al bioquímico Esteban Rosso, director del Centro de Estudios Bioquímicos y Moleculares y docente de la cátedra de Biología Molecular y Celular de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la UNL, quien en primer lugar se refirió al protagonismo creciente de la ciencia en las investigaciones de casos policiales.
“En los últimos años el crecimiento en el campo de la biología molecular asociado con el gran desarrollo tecnológico ha posibilitado analizar muestras que hasta hace algunos años era imposible. El estudio del ADN es una herramienta importantísima en la obtención del perfil genético de un individuo, tanto en la investigación criminal, como en la investigación biológica de la paternidad”, explicó Rosso.
Y continuó: “La importancia de la prueba de ADN en el ámbito policial o forense reside en su potencial de aportar pruebas que ayuden a resolver casos que serían difíciles de aclarar por los procedimientos de investigación convencionales, transformándose en una herramienta indispensable para los jueces al momento de dictaminar sus fallos”.
—¿Qué relevancia adquiere la identificación de muestras de ADN en este tipo de casos?
—El análisis de ADN en las investigaciones policiales y forenses adquiere en nuestros días un peso formidable, es por ello que hay que tener mucho cuidado a la hora de valorar los resultados.
La contaminación de las muestras
“Para simplificar analicemos que la posibilidad de obtener los perfiles genéticos de muestras recolectadas en el lugar de los hechos brinde dos resultados posibles: uno que el perfil hallado no corresponda con el del imputado, lo que excluiría al mismo del lugar del hecho. Otro es que el perfil hallado coincida con el imputado, en este caso (el de Ángeles) la conclusión no es tan evidente, ya que si bien se encontró el perfil genético existen circunstancias que pueden hacer caer la prueba al no haberse seguido las formas de preservar las muestras durante su recolección, no asegurándose la cadena de custodia correspondiente y posibilitando que existan contaminaciones y/o transferencias de material que contenga ADN del imputado en las muestras recolectadas por los peritos en la víctima o en los elementos colectados in situ. Es por ello que se deben extremar los cuidados en este procedimiento”, detalló el especialista.
En cuanto a la forma de extracción o el origen de las muestras en el lugar del crimen, Rosso acotó: “También es importante valorar el origen de la muestra de donde se obtuvo el perfil genético. No es lo mismo que se haya obtenido de muestras de pelos que pudieran haberse caído en algún momento diferente al que se cometiese el hecho a que si se trata de una muestra de semen colectada de un hisopado vaginal, con lo cual la posibilidad de cómo llegó la muestra al sitio de recolección no dejaría ninguna duda”.
—¿Qué tipos de muestras de ADN sirven para identificar a una persona?
—Antes que nada tenemos que saber que todas las células que conforman nuestros tejidos poseen la misma información genética, por lo tanto el resultado del análisis será el mismo independientemente del origen de la muestra. Existen muchas fuentes posibles de donde poder obtener el perfil genético de un individuo. Según el campo de trabajo del profesional actuante será preferible un tipo de muestra que otro. También puede ocurrir que algún individuo integrante del estudio esté fallecido. En estudios forenses son mucho más variadas pudiéndose analizar muestras de sangre, de semen, tejido muscular, restos óseos, pelos que contengan bulbo, colillas de cigarrillos, fluidos biológicos, uñas o bien intentar obtener material biológico de elementos encontrados en el sitio donde ocurrió el hecho delictivo.
—Además de los casos policiales y de la determinación de parentesco, ¿para qué otros aspectos es útil el ADN?
—El campo de aplicación de las técnicas de ADN es muy extenso. Algunos de ellos son la detección de mutaciones y polimorfismos genéticos que provoquen o predispongan a sufrir enfermedades. También se utiliza para diagnóstico clínico y detección de microorganismos posibilitando la identificación rápida de los mismos empleando unos marcadores genéticos de los patógenos; y para el seguimiento de terapia analizando los rasgos genéticos que pueden tener incidencia en la respuesta a la misma.
“También es útil en medicina preventiva, donde el conocimiento y posible diagnóstico de ciertos caracteres genéticos asociados a determinadas patologías permite una prevención de las mismas antes de que aparezcan los síntomas; en el mejoramiento de especies animales y vegetales; y en la obtención de moléculas con fines terapéuticos por manipulación de microorganismos con técnicas de ingeniería genética”, agregó el especialista.
Santa Fe investiga
Ante la consulta de Diario UNO acerca de las investigaciones vigentes en Santa Fe relacionada con el ADN, Rosso especificó en primer lugar: “La aplicación de las técnicas de biología molecular no está limitada sólo al estudio del ADN en el campo forense o de investigación de la paternidad”.
En ese sentido, puntualizó el trabajo actual: “En nuestro laboratorio además realizamos estudios que permiten identificar agentes infecciosos que ocasionan enfermedades (virus del VIH, virus Hepatitis B, virus Hepatitis C, Chlamydia, entre otros), o mutaciones que predisponen a enfermedades oncohematológicas e investigación de los genes de histocompatibilidad para trasplante de órganos”.
Por último, el bioquímico detalló: “Actualmente está creciendo el uso de esta metodología en el campo de la medicina genómica personalizada, en donde el estudio del polimorfismo genético de un individuo posibilita conocer como responderemos a determinados tratamientos farmacológicos, el nivel de respuesta a determinadas dosis y los efectos no deseados de los mismos. El número de aplicaciones es muy extenso, y día a día sigue creciendo”.













