Carla Deiana, socióloga y referente del Partido Obrero, estuvo a cargo de la charla y allí expresó: "estamos debatiendo una salida de las y los trabajadores frente a la crisis del país, que se agrava como consecuencia del ajuste pactado entre el gobierno y el FMI. El recorte de 210 mil millones de pesos anunciado por Sergio Massa, el súper ministro del ajuste, contra la educación, la obra pública y la salud, van a agravar el cuadro de vaciamiento y la recesión, en el marco de una caída del consumo por la inflación galopante. Nuestro planteo es opuesto y parte del aumento de salarios y jubilaciones para llevarlos al costo de la canasta familiar, hoy en 187 mil pesos, que debe actualizarse mes a mes. Apoyamos la lucha del movimiento piquetero independiente, que viene peleando por trabajo genuino, mientras crece el hambre en el país. Y reclamamos el 82% móvil para los jubilados, contra la confiscación de las Cajas, que son el ahorro acumulado con una vida de trabajo".
"La izquierda está para defender a los trabajadores y no al régimen de corruptos que vació al país"
"Para lograrlo necesitamos un paro nacional y un plan de lucha por todos los reclamos obreros; pero la CGT está integrada en todas sus alas al gobierno y entonces calla ante los atropellos, como sucedió con la consagración de un salario mínimo que representa la mitad de la canasta de pobreza. El apoyo que no le brindaron a los maestros y estatales que hace 5 semanas están de paro general en Santa Fe, apareció rápidamente para bancar a la vicepresidenta comprometida hasta el cuello con un régimen de corrupción".
Respecto de la llamada causa Vialidad, la dirigente aclaró la posición del Partido Obrero: "La descomposición de las fuerzas políticas que vienen gobernando el país involucra ambos lados de la "grieta", todas están comprometidas con la cartelización de la obra pública, los negociados con la deuda externa, los subsidios a las empresas privatizadas de la energía y el transporte, que además vaciaron los servicios. La causa contra Cristina Kirchner muestra que la corrupción y persecución no son incompatibles, sino dos caras de un régimen en descomposición. Esta causa judicial no apunta a llegar al hueso, es decir, a terminar con todo el entramado de complicidades que también involucra a empresarios y funcionarios macristas, sino a la proscripción política en beneficio de otro sector capitalista. Por eso, le decimos al pueblo que la salida no será judicial sino política, y vendrá de las manos de la clase trabajadora interviniendo de forma independiente del régimen corrupto de todos los que gobernaron las últimas décadas".
Y concluyó: "la oposición de Juntos habla de las causas judiciales mientras calla sobre el hambre y la miseria, porque apoya que el FMI y la embajada norteamericana digiten la vida del país. Apoyan las medidas de Sergio Massa, igual que Cristina. El peronismo ya no es un movimiento popular, necesitamos construir uno nuevo, que luche por un gobierno de trabajadores bajo las banderas de ruptura con el Fondo, investigación y no pago de la deuda externa, nacionalización de la banca y el comercio exterior, para recuperar el ahorro nacional y ponerlo al servicio del desarrollo del país defendiendo a la mayoría trabajadora".
















