Nueve horas dentro de un auto volcado, en plena oscuridad y sin que nadie advirtiera su presencia, separaron a Carlos “Coco” Bello de una tragedia. El expresidente del Club Argentino de Pergamino despistó durante la noche en la curva de la bajada Fontezuela, cuando viajaba desde la Ciudad de Buenos Aires hacia su ciudad natal, y terminó con su vehículo dado vuelta, oculto entre pastizales, fuera del campo visual de quienes transitaban la ruta.
Volcó de noche en una ruta de Pergamino, pasó nueve horas atrapado esperando ayuda y sobrevivió
Carlos Bello despistó en la curva de la bajada Fontezuela, quedó oculto entre pastizales y fue rescatado al amanecer por un camionero que lo vio por casualidad.
Volcó de noche en una ruta de Pergamino, pasó nueve horas atrapado esperando ayuda y sobrevivió
Según publica La Capital, el accidente ocurrió cuando Bello conducía su Chevrolet Classic y, por razones que aún no trascendieron, perdió el control en una zona de curvas pronunciadas. El auto quedó con las cuatro ruedas hacia arriba y el conductor atrapado en el habitáculo. Sin señal de celular efectiva y sin ser visto desde la calzada, comenzó una larga espera que se extendió durante toda la noche.
Según relató el propio Bello al diario La Opinión de Pergamino, una de sus primeras preocupaciones fue su estado de salud: se encuentra anticoagulado, lo que convertía cualquier herida interna en un riesgo vital. “Estoy anticoagulado. Cualquier golpe podía ser fatal”, explicó. Tras soltarse el cinturón de seguridad y cortar el contacto del vehículo, evaluó sus lesiones y decidió permanecer inmóvil, priorizando la calma.
La serenidad fue clave para atravesar la madrugada. “Lo más importante era no desesperarme. Sabía que si me desesperaba iba a cometer errores”, señaló. A pesar de intentar pedir auxilio, la vegetación y la posición del auto hicieron que sus gritos no llegaran a nadie. “El auto no se veía desde ningún lado”, resumió, describiendo un aislamiento absoluto.
Con el paso de las horas y la llegada del amanecer, surgió un nuevo temor: la posibilidad de una tormenta. El lugar donde había quedado el vehículo era bajo, y una lluvia intensa podía inundar el habitáculo. Ante ese escenario, Bello decidió actuar. Con un cuchillo que encontró en el interior del auto comenzó a cortar pastizales y logró asomar la cabeza y uno de sus brazos por una ventanilla. Con una gamuza intentó llamar la atención de los conductores que pasaban a lo lejos.
El rescate
El rescate llegó de manera fortuita. Un camionero que circulaba por la zona, mientras se detenía a cebar mate, advirtió un movimiento extraño entre los pastos. “Dijo: ‘Ahí hay una persona atrapada’”, contó Bello. Ese gesto casual fue decisivo: minutos después se activó el operativo de emergencia y los rescatistas lograron liberarlo y trasladarlo al Hospital de Pergamino.
“Sentí que volví a vivir”, reconoció tras ser asistido. El episodio tuvo un fuerte impacto emocional. En los días posteriores, Bello recibió cerca de mil mensajes de apoyo. “Eso es lo único que te llevás en la vida: el cariño, el afecto. La plata va y viene”, reflexionó.
Alejado actualmente de la actividad dirigencial y radicado en Córdoba, el ex presidente del Club Argentino aseguró que la experiencia le cambió la mirada sobre lo cotidiano. “Ahora solo pienso en disfrutar la vida, los amigos, la música, la alegría. Eso también te cura”, afirmó.
Carlos “Coco” Bello es un dirigente con una extensa trayectoria en el básquet argentino: presidió el Club Argentino de Pergamino, representó a figuras como Marcelo Milanesio y formó parte de la delegación de la Selección Argentina en 1990, en una etapa clave del desarrollo del deporte.











