La denuncia previa

A un mes del femicidio de Daniela Cejas, una reflexión sobre las políticas públicas para proteger a las mujeres de la violencia de género y la impunidad de los femicidas.
17 de febrero 2020 · 19:28hs

No sé qué es lo que hace que algunos casos de femicidio impacten en la sociedad más que otros. Qué es lo que motivó, por ejemplo, que en una ciudad conservadora como Esperanza se reunieran miles de personas el año pasado para reclamar el esclarecimiento del asesinato de Agustina Imvinkelried. Será la juventud de las víctimas, pienso a veces. Como Chiara Páez, otra santafesina adolescente muerta por los puños machistas. Esa incomprensible injusticia desató manifestaciones multitudinarias en todo el país bajo la exigencia, aún incumplida, del Ni Una Menos. Incluso tuvo ecos en países limítrofes. O el brutal homicidio y violación de Micaela García. Me acuerdo mucho de esa marcha porque en Santa Fe llovía esa tarde, estaba fresco, había un poco de viento y lloré porque estaba harta de ir a esas manifestaciones a pedir siempre lo mismo, para que en 30 horas ocurra otra vez.

Pienso a veces qué hacen en la cárcel con los femicidas. Pero no me refiero a qué hacen los otros presos, sino el Estado. Me intriga mucho porque con los que son denunciados por violencia de género parece que nada. El Instituto Provincial de Estadística y Censos de Santa Fe (Ipec) desde hace un par de años logra un trabajo de hormiga muy valioso para empezar a entender cómo funciona la violencia machista. Y se sabe por ejemplo que hay un promedio de 45 mujeres por día que dejan constancia de que son víctimas de violencia de género en la provincia. Esto quiere decir que en un solo cuatrimestre, el primero de 2019, detectaron 9.930 registros de violencia hacia la mujer en sus diferentes modalidades: denuncia policial, atención médica y asesoramiento, orientación o denuncia judicial. Incluso se puede saber qué edad tenían las víctimas al momento de la agresión, en qué momento del día fue el ataque, qué tipo de violencia sufrieron y el vínculo que ellas tenía con el agresor. De los agresores también se puede ver la edad, pero no cuántos son en total, cuántos registros provocaron, cuántas mujeres los denunciaron o si rompieron la medida de restricción.

•LEER MÁS: Muerte de Daniela Cejas: "Un macho se atrevió a desafiarnos en Nuestra Casa"

Cualquiera pensaría, bueno, pero si hay 9.930 registros son 9.930 agresores. Pero no, porque 5.294 son las mujeres que dejaron ver en el Estado todos esos registros de diversas agresiones. O sea que la mayoría de ellas tiene más de un registro. Muchas tienen más de tres. Y pueden ser del mismo varón o de varios. ¿Cuántos agresores hay en total en la provincia? ¿Qué hacen todos los días? ¿En qué piensan cuando tienen una tarde libre? ¿Y si no tienen trabajo? ¿Qué hace el tipo que sabe que el Estado sabe que es un violento machista?

¿Irán a las marchas de Ni Una Menos? Porque Javier Sen lo hizo. A él lo detuvieron la semana pasada por el femicidio de Daniela Cejas. Camuflado de impunidad entre las banderas violetas que les compró a las amigas que la lloraban para que puedan reclamar justicia, y hasta estuvo acariciando el cadáver, que previamente había asfixiado y golpeado, en pleno velorio porque pensaba que se iba a salir con la suya, ser invisible e impune. Invencible, quizá.

Capaz estos tipos van a ver cómo es un 8 de marzo, también. No debe ser el único. Hay por lo menos 9.929 posibilidades de que sí, que estén ahí cerca. Porque Sen tenía una denuncia previa, como dijo la fiscal Ana Laura Gioria después de la imputación. ¿Será uno más de los incalculables que se esconden detrás de esas 5.294 mujeres o ese registro habrá caído en otro cuatrimestre? Difícil de saber.

image.png
Liliana Loyola dando las palabras iniciales en el acto de pedido de justicia por Daniela Cejas. Javier Sen, con remera blanca y shorts cortos azules, escuchando el discurso de pedido de esclarecimiento de la muerte y de justicia.

Liliana Loyola dando las palabras iniciales en el acto de pedido de justicia por Daniela Cejas. Javier Sen, con remera blanca y shorts cortos azules, escuchando el discurso de pedido de esclarecimiento de la muerte y de justicia.

Me acuerdo de Mariela Noguera, una de las cinco víctimas de la masacre femicida hecha por Facundo Solís. Su casa vacía en enero, que visité días después de los crímenes, con agujeros de balazos en la pieza de su hija Ailén y los sándwiches de miga que había preparado para año nuevo aún en la heladera. Sus amigas diciendo que lo denunció con nombre y apellido en la comisaría del barrio, pero que a las horas la llamaron los familiares de él para que borre ese dato porque "le iba a arruinar su carrera" como penitenciario. Asustada lo hizo. No creo que ese registro haya llegado al Ipec. ¿Cuántos casos de esos habrá? Ese 29 de diciembre de 2017 el femicida –condenado luego a 35 años de prisión– citó al lugar del crimen a varios familiares, pero no obtuvo respuesta. Ultimó a los que encontró allí. Hoy, desde la celda, envía audios diciendo que contará su verdad y apunta contra los sobrevivientes. Probablemente sea la forma que encuentra de atormentarlos por no haber podido terminar lo que empezó. Y hay periodistas que lo levantan. ¿Qué hacen en la cárcel con los femicidas?

•LEER MÁS: La prisionera

Marco Feruglio sí tenía una denuncia previa y mató a los cuatro parientes de su expareja igual en 2016. Ahora está preso con cadena perpetua. ¿De qué sirve la denuncia previa? Bueno, capaz que con eso te dan un botón. En medio de llevar a los chicos a la escuela, con puertas con seguridad en la casa, con un sistema de personas que te protegen como pueden para que no estés sola en ningún momento, capaz si no te dormís del todo, a lo mejor si rompe con la medida de restricción llegás a apretar ese maldito botón. Y te salvás, o lo asustás, y no lo volvés a ver por un tiempo. Es importante que las mujeres denuncien porque es lo que impulsa a que se creen políticas públicas, es nuestra única herramienta junto con las marchas, pero estos femicidios locales me hielan la sangre. Cómo puede ser que esa sea la forma que encontraron hasta ahora de "protegernos" de la violencia. ¿Y todas las que no hicieron la denuncia? Si al final te mata, ¿qué prueba habrá del vínculo con el agresor? ¿será femicidio? ¿cómo le probamos al Estado que nos matan por ser mujeres?

Jésica Ronsoni era una maestra que fue asesinada por Fernando Ezequiel Oyola, su pareja, de cuatro balazos entre la noche del 8 y la madrugada del 9 de octubre de 2017. Intentó ocultar el asesinato con el argumento de que ambos habían sido víctimas de un asalto en Circunvalación y Teniente Loza, pero fue descubierto. Fue encontrado culpable de "homicidio doblemente agravado por el uso de arma de fuego y calificado por el vínculo", pero por un acuerdo para que el procedimiento judicial sea abreviado no se calificó al hecho como femicidio. "Varía para la estadística pero no para la pena", minimizó el día de la condena Sebastián Oroño, abogado de los padres de Jésica. Para la Justicia, para todo el Estado, Oyola no es un femicida. Jésica es una de las caras principales de las marchas de Ni Una Menos en la capital provincial. Hasta su nombre está escrito en una de las tumbas simbólicas del Memorial de Víctimas de Violencia de Género ubicado en la costanera. La omisión del crimen de odio es casi provocadora.

ni una menos 1
La última marcha multitudinaria de Ni Una Menos, en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, las familiares de las víctimas de femicidio de la ciudad marcharon al frente de la columna.

La última marcha multitudinaria de Ni Una Menos, en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, las familiares de las víctimas de femicidio de la ciudad marcharon al frente de la columna.

El Ipec no cuenta femicidios igual, solo agresiones de violencia de género. Y ahí hay un embrollo de datos y números. El equipo de la concejala rosarina Norma López en 2019 contabilizó 41 femicidios en la provincia durante 2019. El Observatorio de MuMaLá, en ese mismo año, contó 24. El Ministerio Público de la Acusación publicó en un informe que entre el 2014 y el 2018 de las 228 mujeres fallecidas, 97 muertes fueron consideradas femicidios. O sea, la mitad de los datos de un año de López. Para el Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina, hubo 19 femicidios en 2018 en Santa Fe, del 2019 no hay datos aún.

Así se ve que los números son muy dispares, pero todos son reales. Son mujeres asesinadas. Lo que cambia de cada relevamiento es el criterio para establecer si hubo o no violencia de género. Como si el patriarcado es algo que las mujeres le debemos seguir probando a la Justicia que existe. 9.930. El primero de los estudios considera que es un femicidio hasta que se demuestre lo contrario. Los siguientes prueban primero que es un femicidio y luego pasa a la estadística. Los homicidios que no se cuentan como femicidios muchas veces se estudian como "ajustes de cuenta" o están vinculados con el narcotráfico, pero en general esas mujeres son destruidas por ser consideradas objetos para la producción de una venganza. Son el botín de guerra.

A Hugo Oldani, a Julio Cabal, a Maxi Olmos, por nombrar algunos casos emblemáticos de asesinatos por robo, les arrebataron injustamente la vida y destruyeron a sus familias de uno o dos tiros. A Carla Morel le reventaron la cabeza a cascotazos, supuestamente por un celular, y tardaron horas en encontrar su cuerpo el año pasado. Al adolescente señalado como autor del crimen lo imputaron por el delito de "homicidio criminis causae". La Mesa Ni Una Menos de Rincón sostiene que fue un claro femicidio, que solo a las mujeres las matan así, con esa brutalidad, para robarles. ¿Qué les hace pensar a algunos fiscales, investigadores, abogados o jueces que en la inseguridad el patriarcado no existe?

•LEER MÁS: La tasa de femicidios en el Departamento La Capital supera la de provincia

Entonces la rueda gira siempre igual. Primero se prueba el vínculo de la víctima con el agresor (en general se menciona así y no al revés). Luego se trata de establecer si en ese caso particular había desigualdad de poder. Se buscan las denuncias previas. Después se negocia el agravante de violencia de género durante el proceso judicial. Si entró en la acusación y se prueba, lo condenan. Entonces sí es un femicida. Es como si las manifestaciones masivas en todo el mundo de mujeres y toda la teoría sociológica y antropológica feminista existente del último siglo no alcanzan para establecer que se investiguen los hechos sobre la base de que la sociedad es estructuralmente patriarcal y entendiendo que el femicidio es la expresión última de violencia hacia todas las mujeres. ¿Qué no es un femicidio? ¿Qué no está atravesado por la desigualdad de género? Deberían ser las preguntas a esta altura.

Cuántas veces frente al asesinato de una mujer la palabra femicidio hace temblar la escena pública. Veinticinco días tardaron en decir desde el Ministerio Público de la Acusación que la muerte de Daniela Cejas fue un femicidio. Cejas, que era nada menos que la vicepresidenta de Generar, una asociación civil que contiene a mujeres víctimas de violencia de género. Las capacitan y asisten para que puedan tener autonomía y salir del círculo de violencia. Es la única organización social de estas características, tan específicas, en la ciudad. Sus compañeras tuvieron que limpiar la escena del crimen en esa misma institución. Sangre por todos lados. "La autopsia preliminar es inconclusa", dijo la fiscal a las horas del hallazgo del cuerpo. Ahora hay un detenido, Sen, el sospechoso principal del femicidio. "Un macho se atrevió a desafiarnos en nuestra casa", dijo Liliana Loyola, presidenta de Generar, en la primera marcha para reclamar el esclarecimiento de la muerte. El primero en la fila era él, sale en todas las fotos. Otro macho se atrevió a desafiarnos en nuestra lucha, pienso ahora. No sé qué es lo que hace que algunos casos de femicidio impacten en la sociedad más que otros, pero este que asesinó a Daniela nos quiso matar a todas.

Lo último

La pelea del año: la paliza de Oleksandr Usyk a Tyson Fury, al borde del nocaut

La pelea del año: la paliza de Oleksandr Usyk a Tyson Fury, al borde del nocaut

CRAI se quedó con el Clásico ante Santa Fe Rugby en Sauce Viejo

CRAI se quedó con el Clásico ante Santa Fe Rugby en Sauce Viejo

Kily González tira toda la carne al asador y Unión va con todo por la victoria ante Instituto

Kily González tira toda la carne al asador y Unión va con todo por la victoria ante Instituto

Último Momento
La pelea del año: la paliza de Oleksandr Usyk a Tyson Fury, al borde del nocaut

La pelea del año: la paliza de Oleksandr Usyk a Tyson Fury, al borde del nocaut

CRAI se quedó con el Clásico ante Santa Fe Rugby en Sauce Viejo

CRAI se quedó con el Clásico ante Santa Fe Rugby en Sauce Viejo

Kily González tira toda la carne al asador y Unión va con todo por la victoria ante Instituto

Kily González tira toda la carne al asador y Unión va con todo por la victoria ante Instituto

River le dio clase a Belgrano y quedó como único líder en la Liga

River le dio clase a Belgrano y quedó como único líder en la Liga

A todo o nada: Manchester City y Arsenal, por el título en la Premier League

A todo o nada: Manchester City y Arsenal, por el título en la Premier League

Ovación
CRAI se quedó con el Clásico ante Santa Fe Rugby en Sauce Viejo

CRAI se quedó con el Clásico ante Santa Fe Rugby en Sauce Viejo

Manuel Vicentini: Colón necesita siempre estar al 100%

Manuel Vicentini: "Colón necesita siempre estar al 100%"

Franco Colapinto hizo historia y se quedó con el Gran Premio de Imola

Franco Colapinto hizo historia y se quedó con el Gran Premio de Imola

Video: la magistral maniobra de Colapinto para homenajear a Traverso

Video: la magistral maniobra de Colapinto para homenajear a Traverso

Quién es Franco Colapinto, el piloto argentino que ganó una carrera en la Fórmula 2

Quién es Franco Colapinto, el piloto argentino que ganó una carrera en la Fórmula 2

Policiales
La detención de una pareja de ladrones terminó con patrulleros dañados a piedrazos por los vecinos

La detención de una pareja de ladrones terminó con patrulleros dañados a piedrazos por los vecinos

Apresaron al presunto autor de un intento de homicidio que dejó parapléjico a la víctima

Apresaron al presunto autor de un intento de homicidio que dejó parapléjico a la víctima

Atacó a puñaladas a un joven en barrio Villa Hipódromo y es buscado

Atacó a puñaladas a un joven en barrio Villa Hipódromo y es buscado

Escenario
El dúo joven de folclore, Campedrinos, llega a Santa Fe

El dúo joven de folclore, Campedrinos, llega a Santa Fe

Queen por Master Stroke: la banda reconocida por Brian May, llega al escenario del Luz y Fuerza

Queen por Master Stroke: la banda reconocida por Brian May, llega al escenario del Luz y Fuerza

Robleis llega a Santa Fe en el marco del Huracán Tour

Robleis llega a Santa Fe en el marco del "Huracán Tour"

A.N.I.M.A.L regresa a Tribus celebrando los 30 años de Fin de un Mundo Enfermo

A.N.I.M.A.L regresa a Tribus celebrando los 30 años de "Fin de un Mundo Enfermo"

Conociendo Rusia llega a Santa Fe en el marco del Jet Love Tour

Conociendo Rusia llega a Santa Fe en el marco del Jet Love Tour