El argentino Franco Colapinto ya tiene la mirada puesta en el Gran Premio de Austria y espera que las modificaciones introducidas por Alpine le permitan dar un paso adelante en una temporada que continúa siendo de aprendizaje y adaptación dentro de la Fórmula 1.
Colapinto mira Austria con optimismo: "Traemos mejoras que deberían ayudarnos"
Franco Colapinto (Alpine) confía en que las correcciones de su monoplaza servirán para esta fecha del calendario que se aproxima. Después de la última carrera, en Barcelona, el argentino no había quedado satisfecho con el rendimiento.
Luego de una actuación que dejó más dudas que certezas en Barcelona, el piloto de Pilar reconoció que el equipo trabajó intensamente durante las últimas semanas para encontrar explicaciones a los problemas que mostró el monoplaza en el circuito catalán.
Barcelona, una carrera para dejar atrás
Colapinto explicó que las características del trazado español y las altas temperaturas expusieron algunas limitaciones del auto francés.
“Con el equipo hemos estado trabajando duro para entender por qué Barcelona no fue como esperábamos ni como queríamos”, sostuvo el argentino, quien remarcó que las condiciones de pista no favorecieron el comportamiento del vehículo.
Según detalló, la superficie y el calor complicaron especialmente el rendimiento durante la clasificación, uno de los aspectos donde Alpine viene mostrando mayores dificultades durante la temporada.
Las mejoras que ilusionan a Alpine
Pensando en el compromiso de este fin de semana, el equipo introducirá una serie de actualizaciones técnicas que apuntan principalmente a mejorar el comportamiento del auto en curvas rápidas, uno de los puntos débiles identificados por los ingenieros.
“Estamos trayendo algunas mejoras, algunas cosas que podrían ayudar”, afirmó Colapinto.
El piloto fue prudente respecto a los resultados que puedan generar esos cambios, aunque reconoció que representan una oportunidad para comenzar a corregir problemas que se arrastran desde el inicio del campeonato.
“Este fin de semana traemos una mejora que debería ayudarnos en ese sentido y hemos estado trabajando duro para intentar mejorar”, señaló.
Un problema más amplio que las curvas rápidas
Más allá de las complicaciones en sectores de alta velocidad, Colapinto aclaró que el rendimiento en Barcelona estuvo condicionado por varios factores.
“No era solamente un problema de balance en alta velocidad. Creo que los neumáticos no estaban funcionando bien. La puesta a punto no era la ideal”, analizó.
El argentino explicó que el auto se mostró desconectado en distintos aspectos y que eso terminó afectando el potencial general del paquete técnico.
Por eso, el objetivo principal para Austria será encontrar una ventana de funcionamiento más estable y aprovechar mejor las características del circuito.
La clasificación, la gran materia pendiente
Uno de los mayores desafíos para Alpine sigue siendo mejorar su rendimiento en clasificación.
El trazado austríaco, uno de los más cortos del calendario, exige vueltas casi perfectas y cualquier diferencia mínima puede traducirse en varios puestos de desventaja en la grilla.
“Últimamente en carrera nos hemos visto mucho más fuertes, así que necesitamos entender por qué nos falta algo en clasificación”, reconoció.
El piloto argentino considera que las tres sesiones de entrenamientos serán fundamentales para recopilar información y continuar trabajando junto a los ingenieros.
“Ojalá podamos sumar algunos puntos más”, expresó con confianza.
El respaldo de Briatore
Por último, Colapinto también se refirió a la relación que mantiene con Flavio Briatore, una de las figuras más influyentes dentro de Alpine.
“Flavio siempre me apoyó y ha sido duro conmigo cuando tuvo que serlo”, explicó.
El argentino destacó la mentalidad competitiva del histórico dirigente italiano y aseguró que su exigencia permanente resulta clave para seguir creciendo dentro de la máxima categoría.
“Siempre quiere más. Creo que esa es la única forma de progresar en la Fórmula 1”, concluyó.












