Platense consiguió un triunfo inesperado en Avellaneda con el estreno de Martín Palermo como entrenador. El Calamar resistió durante gran parte del encuentro, soportó los mejores momentos de Independiente y encontró la diferencia en el complemento. Guido Mainero aprovechó una falla defensiva y definió con precisión para establecer el 1-0 definitivo en un duelo intenso y cambiante en Avellaneda.
Debut soñado para Palermo: Platense venció a Independiente
Platense derrotó 1-0 a Independiente como visitante, consiguió su primera victoria del Clausura y le dio a Martín Palermo un debut soñado.
Por Ovación
Independiente dominó, pero no logró convertir
Desde el comienzo, el conjunto de Gustavo Quinteros asumió el protagonismo y buscó imponer condiciones. Con presión sobre la salida y mucha presencia en campo rival, el Rojo intentó encontrar rápidamente el camino hacia el arco defendido por Cozzani.
La primera gran oportunidad terminó con la pelota dentro del arco, aunque el festejo duró poco. Gabriel Ávalos había convertido luego de una asistencia de Abaldo, pero la jugada fue anulada por posición adelantada y el marcador permaneció igualado.
Independiente siguió buscando y volvió a generar peligro. Montiel apareció con un remate desde afuera del área que parecía complicado para la defensa visitante, pero Víctor Cuesta intervino a tiempo y evitó que la jugada terminara en gol.
Platense tuvo dificultades para progresar con claridad y durante varios minutos quedó obligado a defender cerca de su propia área. Sin embargo, cuando consiguió recuperar la pelota intentó aprovechar los espacios que dejaba el local.
El conjunto de Vicente López también tuvo su oportunidad durante la primera mitad. Zapiola recibió una pelota en una posición favorable y sacó un disparo que pasó muy cerca, en una de las pocas aproximaciones claras que consiguió generar el equipo de Palermo.
Mainero aprovechó el error y cambió todo
El panorama no sufrió grandes modificaciones durante el segundo tiempo. Independiente mantuvo la iniciativa, manejó buena parte de la posesión y continuó buscando por diferentes caminos. Platense, mientras tanto, permaneció ordenado y esperó su momento para lastimar.
El Rojo estuvo muy cerca de abrir el marcador cuando Montiel volvió a probar desde media distancia. Esta vez, su remate superó a Cozzani, pero terminó estrellándose contra el palo derecho. La jugada significó otra oportunidad desperdiciada para el conjunto de Avellaneda.
Cuando parecía que el gol de Independiente estaba cada vez más cerca, apareció la sorpresa. A los 20 minutos del complemento, un error en la salida del equipo local permitió que Platense encontrara el espacio que estaba esperando.
Rodrigo Rey salió de manera defectuosa y Mainero logró anticiparse a la defensa. El delantero quedó con margen para definir y no desperdició la ocasión: sacó un remate preciso que terminó junto a uno de los palos para poner el 1-0.
A partir de ese momento, Independiente quedó obligado a cambiar su plan. El local adelantó sus líneas, aumentó la presión y buscó por todos los medios llegar a la igualdad. Sin embargo, el apuro también comenzó a jugarle en contra.
Platense retrocedió varios metros y concentró sus esfuerzos en sostener la ventaja. La defensa respondió con firmeza y Cozzani apareció cuando fue necesario para mantener el arco en cero.
Con el paso de los minutos, la impaciencia comenzó a sentirse en Avellaneda. Independiente no encontraba precisión en los últimos metros y Platense resistía cada avance, consciente de que estaba cada vez más cerca de quedarse con una victoria de enorme valor.
Finalmente, el árbitro marcó el cierre y el festejo fue visitante. El Calamar logró su primer triunfo en el Torneo Clausura, después de un comienzo en el que había acumulado dos derrotas y un empate.
Para Palermo, el debut no pudo ser mejor. El entrenador asumió el desafío con una victoria fuera de casa y frente a un rival que había generado las mejores situaciones durante buena parte del encuentro.
Independiente, por su parte, volvió a quedarse sin puntos y deberá revisar las oportunidades que desperdició. El equipo de Quinteros tuvo el control, contó con chances importantes y hasta chocó con el palo, pero terminó pagando muy caro un error puntual.
Platense no necesitó dominar para quedarse con el partido. Supo resistir, esperó su oportunidad y fue contundente cuando apareció. En Avellaneda, esa fórmula le permitió dar el golpe y comenzar la era Palermo con tres puntos.










