La Selección argentina volverá a enfrentar a Mauritania, pero el duelo remite a 2018, cuando Lionel Scaloni dirigía a la Sub-20. Aquel triunfo 2-0 en L’Alcúdia no solo clasificó al equipo, sino que dejó señales del modelo de juego, la identidad y la gestión de grupo que luego consolidaría en la Mayor.
Scaloni y Mauritania: el antecedente que marcó su inicio como DT
Antes del amistoso en La Bombonera, el cruce de 2018 en L’Alcúdia reaparece como punto fundacional del ciclo del entrenador en juveniles.
Por Ovación
Valencia 2018: el primer trazo del modelo Scaloni
El 2 de agosto de 2018, en el estadio Els Arcs de Valencia, Argentina superó a Mauritania con goles de Álvaro Barreal y Facundo Colidio. En un contexto de altas temperaturas y exigencia física, el equipo juvenil mostró intensidad en la presión, amplitud por bandas y ocupación racional de espacios, conceptos que empezarían a delinear el ideario del DT.
Más allá del resultado, ese encuentro fue clave en la construcción de automatismos y en la consolidación de una idea que priorizaba el compromiso colectivo por sobre las individualidades.
Identidad, competencia y formación
En aquel torneo, Scaloni ya dejaba entrever su visión: el objetivo no era únicamente ganar, sino formar futbolistas capaces de competir con identidad, disciplina táctica y mentalidad ganadora. Esa mirada, con el tiempo, se transformó en uno de los pilares de su ciclo.
El énfasis en la intensidad sin pelota, la solidaridad en las coberturas y la búsqueda de un equipo corto y compacto fueron rasgos que se repetirían luego en la Selección mayor.
De los juveniles al campeón del mundo
A casi ocho años de ese antecedente, el entrenador santafesino regresa a cruzarse con el mismo rival, pero en un contexto completamente distinto. Con un ciclo consolidado y títulos en su haber, el amistoso en La Bombonera aparece como un puente simbólico entre sus inicios y su presente.
El recuerdo de Valencia no es un dato menor: representa el punto de partida de un proceso que, con el tiempo, logró consolidar una estructura táctica flexible, una identidad clara y una mentalidad competitiva que hoy define a la Albiceleste en la elite mundial.












