Talleres sabe que ya no hay demasiado margen. El partido del sábado a las 20 frente a Unión, en el estadio Kempes, aparece como una oportunidad impostergable para reaccionar y empezar a torcer el rumbo de una campaña que lo tiene en el fondo de la Zona A.
Talleres define el equipo para recibir a Unión y De Felippe analiza hasta cuatro cambios
Talleres se prepara para un partido clave este sábado a las 20 en el Kempes ante Unión. De Felippe recupera dos jugadores y analiza otras variantes.
Por Ovación
La Voz
Consciente de que necesita respuestas inmediatas, Omar De Felippe aceleró la preparación y ayer dispuso el primer doble turno desde que asumió como entrenador. La decisión refleja la necesidad de aprovechar al máximo una semana completa de trabajo, algo que no había podido hacer antes de su debut ante San Lorenzo.
El técnico llegó formalmente al cargo el miércoles de la semana pasada y apenas tuvo tres entrenamientos antes de visitar el Nuevo Gasómetro. Talleres terminó perdiendo 1-0 y De Felippe fue claro después del partido: “Hace dos días que estamos”.
Ahora el escenario es diferente. Hay más tiempo para trabajar, corregir y, sobre todo, comenzar a plasmar la idea futbolística que pretende para un equipo que necesita salir rápidamente del fondo.
De Felippe prepara cambios para recibir a Unión
El entrenador ya tiene confirmados dos regresos importantes. Román Riquelme cumplió las tres fechas de suspensión y volverá a la titularidad, en principio en lugar de Valentín Fascendini.
También estará nuevamente disponible Federico Fattori, recuperado de una lesión en el pie izquierdo. Su ingreso se produciría por Matías Galarza, quien fue expulsado frente a San Lorenzo.
Pero la renovación del equipo podría ser todavía mayor. De Felippe analiza realizar tres o hasta cuatro modificaciones para intentar cambiarle la cara a Talleres.
Uno de los nombres que aparece con posibilidades es el de Lautaro Ortiz, uno de los jóvenes que había promovido Jorge Sampaoli. El futbolista podría ingresar por Franco Cristaldo.
La otra incógnita pasa por el ataque. Valentín Depietri y Diego Valoyes pelean por un lugar, aunque la decisión dependerá especialmente de cómo responda el colombiano durante la práctica de este jueves.
El cuerpo técnico esperará esa evaluación para determinar si Valoyes está en condiciones de regresar desde el inicio. El viernes llegará la concentración y, a partir de entonces, quedará poco espacio para cambiar los planes.
Un asado para unir al grupo antes de una seguidilla brava de Talleres
La reconstrucción de Talleres no pasa solamente por lo futbolístico. En medio de un contexto complicado, el plantel tendrá también un momento destinado a fortalecer la convivencia y recuperar la unión interna: está previsto un asado entre los jugadores.
El encuentro llega en una semana en la que De Felippe busca construir algo más que un equipo dentro de la cancha.
Talleres está último en la Zona A, quedan 24 puntos en disputa y la obligación de sumar aparece como una cuenta regresiva. La campaña está lejos de las expectativas y el nuevo entrenador necesita comenzar a conseguir resultados cuanto antes.
Además, el plantel sufrió una importante renovación. Llegaron cinco refuerzos y se fueron nueve futbolistas, varios de ellos referentes de la estructura anterior.
Entre las salidas estuvo Guido Herrera, histórico capitán del equipo, mientras que Matías Catalán y Juan Sforza atravesaron situaciones particulares durante la pretemporada y terminaron reincorporándose para el cierre del ciclo de Sampaoli.
De Felippe asumió así el desafío de reconstruir un grupo que necesita recuperar confianza y, fundamentalmente, volver a competir.
Después de Unión, llegan los clásicos y un calendario sin respiro
El partido ante Unión tiene todavía más peso por lo que viene después.
Tras recibir al equipo de Leonardo Madelón en el Kempes, Talleres tendrá una seguidilla de enorme exigencia: primero visitará a Instituto en Alta Córdoba y luego afrontará el clásico ante Belgrano, nuevamente como local.
En el medio de esa secuencia también tendrá que enfrentar a Independiente.
Y el cierre del campeonato tampoco será sencillo: Boca, Defensa y Justicia, Deportivo Riestra y Estudiantes de La Plata aparecen en el camino de la “T”.
Por eso, el choque con Unión no representa solamente otros tres puntos.
Para De Felippe será la primera prueba real después de una semana completa de trabajo. La posibilidad de comenzar a mostrar un equipo con su sello, introducir variantes y encontrar respuestas que hasta ahora Talleres no tuvo.
Para los futbolistas, será una oportunidad para cambiar el clima y comenzar a recuperar terreno.
Y para Talleres, directamente, una necesidad urgente: dejar de mirar la tabla desde abajo y conseguir que el calendario deje de ser una cuenta regresiva.
El sábado, ante un Unión que llega fortalecido después de vencer a Instituto y que atraviesa una buena racha, De Felippe tendrá su primera gran oportunidad.
Talleres necesita reaccionar. Y ya no tiene tiempo para esperar.













