Vecinos y socios del club San Isidro, ubicado en el corazón de barrio Candioti Norte, sobre calle Güemes al 4.500 se reunieron ayer para dialogar con Diario UNO y detallar la dura cotidianidad que afecta a la institución en materia de seguridad.
Barrio Candioti Norte: en 40 días el club San Isidro sufrió dos robos
En un lapso de 40 días, la entidad sufrió dos robos. Uno de ellos ocurrió el domingo 20 de abril, cuando una joven, con un bebé en brazos que fue a averiguar por el alquiler del salón, se llevó la recaudación de una actividad que habían realizado ese fin de semana.
El segundo hecho es más reciente. En la madrugada del 16 de mayo, desconocidos forzaron la puerta de ingreso al club y se llevaron un equipo de música, que los chicos utilizan para las actividades deportivas y artísticas que se dictan en el lugar y de la que participan más de 300 socios. Y a estos dos hechos puntuales, se suma el malestar por la situación de inseguridad que afecta al barrio “a toda hora”, describieron. Por eso, en el encuentro con Diario UNO también estuvieron presentes representantes de cooperadoras escolares de colegios de la zona y de otras entidades intermedias.
“Estamos teniendo problemas de inseguridad, al igual que en otros barrios de la ciudad. Lo más grave es que nos hemos quejado, hemos presentado reclamos, hacemos las denuncias y nunca hay una respuesta”, explicó en primera instancia Verónica Laurini, la presidenta del club. Y el resto de los vecinos se sumaron y puntualizaron las cuadras cortadas por las vías del ferrocarril como las más peligrosas.
A la salida del colegio
“En la zona de Colodrero y Lavalle, donde está la ciclovía, siempre te asaltan. Son puntos específicos del barrio, donde siempre hay problemas pero no se ven policías cuidando”, agregaron. Y en este sentido, destacaron la existencia de escuelas primarias y secundarias del barrio, cuyos alumnos también son blanco permanente de robos.
Si bien el delito que más se repite es “el arrebato”, en la zona sucedieron en los últimos días hechos más violentos, que persisten en la memoria de los habitantes de la zona y que les generan profunda preocupación. El martes 26 de marzo pasado, a primera hora de la mañana un disparo resonó en el barrio Candioti Norte, cuando delincuentes intentaron quitarle la moto al portero de un edificio ubicado sobre calle Juan del Campillo al 1.300, en una de las dos torres mellizas de 10 pisos que se erigen a tres cuadras de la Plaza de las Banderas.
Este suceso, ocurrido a cuatro cuadras del club San Isidro, generó la indignación de los vecinos. Mientras la víctima, Mauro, de 31 años, se recuperaba de la herida de bala en el glúteo, Diario UNO estuvo en el lugar del hecho para dialogar con los habitantes de la zona. Entre la sorpresa y la conmoción, todos los consultados reconocieron que “están preparados para los robos pero no para tanta violencia”.















