Un presidiario santafesino identificado como Diego Martín Arener, de 42 años, que fue atrapado el 29 de septiembre en el barrio Ejército de los Andes o más conocido como Fuerte Apache en Buenos Aires, es el autor del brutal femicidio de la cosmetóloga Laura Sanoner ocurrido en el barrio porteño de Belgrano.
Santafesino evadido de la cárcel de Las Flores es el autor de un femicidio en un barrio porteño
Por Juan Trento
Arener ya había sido condenado a 20 años de cárcel por ser el autor del crimen de un remisero ocurrido en Santa Fe. Esa sentencia vencía el 13 de agosto de 2018 pero el homicida estaba prófugo porque no había regresado de una salida con permiso de la cárcel de Las Flores en la ciudad de Santa Fe. Luego, fue recapturado hasta el 4 de diciembre de 2021 cuando nuevamente no regresó de una salida transitoria.
Peritajes en Buenos Aires
En las últimas horas se conocieron los resultados de los peritajes criminalísticos que fueron realizados en un vaso, en un frasco de perfume y en una lata, todos elementos que fueron secuestrados en la escena del crimen en el que fue hallada asesinada Laura Sanoner, de 51 años.
La víctima vivía en un departamento del cuarto piso de un edificio ubicado en calle 11 de septiembre al 2600. Mantuvo una relación amorosa hasta el 23 de octubre del año 2016 con Diego Martín Arener, de 36 años en ese momento, cuando ella lo denunció por el robo de 40 mil dólares, 50 mil pesos, alhajas y teléfonos celulares.
Fétido
Un par de días antes de la primavera, Edgardo Sanoner, de 84 años, cayó en la cuenta que desde fines de agosto no tenía noticias de su hija Laura. La llamó con insistencia a su teléfono celular en varias oportunidades y nunca pudo hablar con ella. Lo raro fue que Laura, que era una mujer de hábitos regulares y llamaba a su padre casi todos los días, no se había comunicado con él.
Entonces, Edgardo junto fuerzas y así fue como llegó hasta el departamento de su hija ubicado en el cuarto piso de un edificio de propiedad horizontal. La puerta estaba herméticamente cerrada. Él, entonces, llamó a un cerrajero, y cuando el trabajador abrió la puerta un fétido y repelente olor nauseabundo los expulsó del departamento.
Torturada
Lo que siguió fue de manual. Edgardo denunció lo ocurrido a la Policía, y en cuestión de pocos minutos llegaron agentes de la Policía de la Ciudad, quienes cuando entraron al departamento hallaron a Laura Sanoner asesinada en la bañera. Tenía una sábana que le cubría la cabeza y una media de lana dentro de su boca.
El cadáver fue sometido a una exhaustiva necropsia y los médicos forenses en su informe dejaron plasmado que la víctima sufrió una asfixia mecánica por sofocación, y que fue sometido sistemáticamente a la aplicación de torturas. Además precisaron que la muerte sucedió a mediados de agosto, es decir, un mes y cuatro días antes de su hallazgo.
Arener, evadido de la cárcel
Pesquisas de la División Homicidios de la Policía de la Ciudad investigaron el asesinato en su contexto completo, mientras y simultáneamente los agentes del área Científica realizaron todos y cada uno de los peritajes criminalísticos en la escena del crimen con levantamiento de huellas dactilares de diversos objetos.
Así fue como surgió que un hombre que fue su pareja y fue denunciado por ella en el año 2016, Diego Martín Arener de 42 años, podría tener una vinculación con el suceso. Con la identidad en la mano, constataron que se trataba de un evadido de la cárcel de Las Flores de la ciudad de Santa Fe, y con quien terminó la relación amorosa en 2016 de la peor manera con una denuncia por el robo de 40 mil dólares, 50 mil pesos, alhajas y teléfonos celulares.
Atribución delictiva
Diego Martín Arener fue procesado en las últimas horas del lunes por el delito de homicidio triplemente agravado por el vínculo, por haber sido cometido criminis causa y mediando violencia de género.
En la imputación surgió que el móvil del asesinato de la mujer fue el robo. Arener compró una moto por la que pagó 990 mil pesos en efectivo, sumado a la compra en 16 mil 200 dólares de un automóvil VW modelo Vento, que puso a nombre de la mujer que es su actual pareja, P. G. y que resultara también procesada con responsabilidad criminal en el delito de encubrimiento.












