Santa Fe

"Quiero que si alguien ve a un policía no se cruce de vereda y piense que es un poliladrón", dijo Sukerman

El ministro de Gobierno reconoció que los cambios en seguridad llevarán tiempo. Dijo que el cambio de ministro no altera la política de seguridad del gobierno

Domingo 25 de Abril de 2021

"Lo que quiero es que podamos llegar a una situación donde una persona vea a un policía y se acerque y no que se cruce de vereda y que no piense si es un poliladron, si está del lado de la justicia o del delito", dijo a UNO Santa Fe el ministro de Gobierno, Justicia, Derechos Humanos y Diversidad de la provincia, Roberto Sukerman.

A un mes de haber asumido Jorge Lagna como ministro de Seguridad, en reemplazo de Marcelo Sain, Sukerman defendió la política de seguridad por encima de los nombres. También se refirió al impacto de la pandemia en el mundo del trabajo y en los índices de pobreza.

Entrevistas con UNO: Roberto Sukerman, ministro de Gobierno (parte 3)

Al ser consultado sobre qué había cambiado, más allá de los nombres, con la llegada de Jorge Lagna al Ministerio de Seguridad y la ida de Marcelo Sain, Sukerman respondió: "En realidad lo que cambió fue eso, la conducción, porque el equipo de trabajo sigue siendo el mismo y la política de seguridad sigue siendo la misma. Lo que cambió fue el ministro que tiene otro perfil, que entiende el diálogo de otra manera, que tiene mucha presencia en el territorio, que está recorriendo la provincia. Es un perfil distinto, que valoramos, de hecho veníamos trabajando con el ministro anterior, con el que compartí poco tiempo porque yo asumí en Gobierno en enero. Ese trabajo se continúa con Jorge Lagna".

Mientras que ante la pregunta se si los cambios llegaron con objetivos concretos que haya pedido el gobernador en esta área, ya que aún se está muy lejos de la paz y el orden, el ministro respondió: "No concebimos a la seguridad como que sea algo específico de la policía, de la justicia penal o del servicio penitenciario. Hablar de seguridad implica hablar de muchas seguridades en un país donde no hay seguridad alimentaria, no hay seguridad laboral, habitacional es difícil pensar que podamos tener seguridad ciudadana en las calles, en la protección de nuestros bienes y de las personas".

"Es una sociedad –argumentó– que tiene una situación de violencia en la vida cotidiana. Más allá de los delitos eso lo vemos cuando dos personas llegan a la bocacalle y se insultan, se bajan del auto y se golpean. Son situaciones que uno nunca pensó ver, como padres que golpean a una maestra porque le puso mala nota a su hijo. Estamos muy irascible como sociedad y eso se transmite. Hay homicidios porque uno le pidió a un vecino que baje la música y no la bajó entonces lo mata".

"Además, tenemos un núcleo de delitos vinculado al narcotráfico, a las mafias que ya vienen de hace tiempo y que no es fácil desarmar", admitió y agregó: "La seguridad también tiene mucho que ver con hábitat, si yo voy a poder abrir una calle para que pase una ambulancia, para que tengan energía eléctrica, que tengan los servicios básicos, que tengan trabajo. Eso no es menor porque esas personas muchas veces están desesperadas y caen en el delito; o adolescentes sin proyecto de vida que terminan siendo soldaditos del narcotráfico".

Luego dijo: "Hay todo un contexto que hay que desarmar y que no es solo una tarea de la policía. Además, con la policía tenemos un problema que es que la policía muchos años formó parte del problema y no de la solución. Lo que quiero es que podamos llegar a una situación donde una persona vea a un policía y se acerque y no que se cruce de vereda y que no piense si es un poliladron, si está del lado de la justicia o del delito. Todo eso lleva un tiempo. Yo no puedo fabricar policías, eso lleva un trabajo, purgar las cúpulas como se lo viene haciendo. Tuvimos en los gobiernos anteriores jefes de policía que hoy están presos por narcotráfico. Es difícil poder mejorar rápidamente en ese sentido".

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