Salud

Kinesiología acuática: los beneficios de la hidroterapia

Las recomendaciones del Colegio de Kinesiólogos de Santa Fe. 

Lunes 25 de Marzo de 2019

La Fisioterapia se caracteriza por utilizar múltiples y variados medios físicos para el tratamiento y la prevención de diversas patologías, siendo una de ellas la hidroterapia, utilizadas desde principios de los tiempos.

El agua es indispensable para la vida, no deja de ser nuestro primer entorno donde nos desarrollamos durante nueve meses; por ende es fácil entender que los tratamientos kinésicos que se realizan en ella son bien recibidos por nuestro cuerpo.

La Kinesiología Acuática se puede definir como la aplicación del movimiento en el seno del agua con fines terapéuticos, valiéndonos de los efectos mecánicos, térmicos y psicológicos que nos proporciona. La terapia por su parte, combina la temperatura del agua, las fuerzas físicas de la inversión y las actividades terapéuticas.

En los últimos tiempos los ejercicios en el agua se han convertido en una herramienta valiosa tanto en lo preventivo como en lo terapéutico, pudiéndose utilizar en diversas patologías debido fundamentalmente a las virtudes que aporta en relación a las realizadas en suelo.

Teniendo en cuenta lo beneficios que nos brinda la rehabilitación en éste medio, debemos mencionar los efectos propios de la inmersión, por ejemplo la Presión Hidrostática que es la presión que ejerce el líquido sobre un cuerpo sumergido, siendo directamente proporcional a la profundidad de la inmersión, es decir que a mayor profundidad, mayor presión; esto va a generar en el organismo efectos fisiológicos de gran importancia y por desconocimiento no tenidos en cuenta.

Algunos de ellos se dan: a nivel cardiovascular, genera un aumento de la circulación de retorno con el aumento de la presión ventricular derecha llegando mayor volumen de sangre al corazón, por consiguiente mayor eyección, mejorando así el gasto cardíaco en un 30%; con un descenso relativo de la frecuencia cardíaca. A nivel renal, hay disminución de la producción de la hormona antidiurética y de aldosterona con liberación de sodio y potasio, favoreciendo la diuresis provocando una disminución de la PA y eliminación de productos de desechos metabólicos. A nivel respiratorio la presión sobre el tórax con el aumento del volumen sanguíneo y torácico aumenta el trabajo de ventilación y disminuye el volumen de reserva espiratoria. A nivel musculo esquelético, hay mayor soporte sanguíneo y mejora la evacuación de los productos de desechos metabólicos, disminuye edemas y reduce el stress articular. A nivel sistema nervioso central y periférico provoca un efecto relajante y analgésico en dolores crónicos principalmente, mejorando la coordinación y el equilibrio.

Sabemos que en el agua hay una disminución de nuestro peso real que se produce gracias al empuje del agua en contra de la gravedad (principio de Arquímedes) que permite llegar a reducir la carga axial hasta en un 80% del peso de nuestro cuerpo, logrando de ésta manera recuperar el apoyo de forma progresiva ya que bastarán algunas unidades motrices activas para realizar un movimiento.

Definiendo los beneficios terapéuticos específicos de la kinesiología acuática, debemos decir que nos facilita los movimientos gracias a que se reduce la fuerza gravitacional, combinando la acción de la flotación, la presión hidrostática, la temperatura del agua, la asistencia o resistencia del movimiento y a lo que se unen indudables contribuciones relativas a la propiocepción, haciendo que la kinesiología acuática sea una herramienta terapéutica muy atractiva para brindar atención a la sociedad.

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