Desde el fin de semana pasado, la Municipalidad de Santa Fe suspendió la realización de todas las ferias populares masivas al aire libre. La medida se extenderá este sábado y domingo, y los feriantes que comercializan frutas y verduras reclaman que la disposición municipal "no tiene sentido" y "es inentendible". La crítica principal es que argumentan que ellos venden alimentos, que son productos de primera necesidad, y no artesanías u otros objetos no esenciales.
El enojo de los feriantes porque no los dejan trabajar: "La medida no tiene sentido"
Prensa Santa Fe Capital
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"Nosotros somos feria franca, que significa que tenemos autorización por decreto municipal de ocupar espacios públicos. Pero esta gestión nos pone junto con feriantes emprendedores, como si fuera lo mismo. A ellos les dan lugares en las plazas. Nosotros, por decreto, ya tenemos establecidos los lugares y los horarios. No es igual feria franca con feria de emprendedores, pero esta gente nos pone en el mismo grupo. Y están equivocados, nosotros pagamos los impuestos que están enmarcados en el decreto", dice a UNO Oscar Vallejos, referente de los feriantes que venden frutas, verduras y otros alimentos.
Vallejos sostiene: "Hasta tenemos permisos para cortar una calle, que en general no lo hacemos para no interrumpir el tránsito del barrio. Pero sí ocupamos los espacios públicos como nos permite el decreto. Aparte vendemos artículos que son de primera necesidad, porque son alimentos. Además tenemos el protocolo que la misma Municipalidad nos dio, usamos tapaboca, alcohol en gel, mantenemos el distanciamiento de dos metros, atendemos de a una persona a la vez. Todo eso lo cumplimos".
Y apunta: "La posibilidad de contagio del coronavirus se reduce en un 30 por ciento si están al aire libre, otro 30 si están a dos metros, y luego con el tapaboca y el alcohol en gel se cumple el 100 por ciento la seguridad contra el Covid-19. En cambio en un supermercado estás en un lugar cerrado. Cuando hablamos con la Municipalidad nos dijo que los supermercados son lugares privados, que nosotros ocupamos el espacio público, establecido, y por decreto. No es que vamos a cualquier lugar. Hace 35 años que soy feriante, no soy emprendedor, tengo el lugar, pago la silla. Sin desmerecer a los emprendedores, nos parece que no es la misma actividad la nuestra que la de ellos".
En esta línea, relata que son cerca de 25 familias las que hacen ferias en la zona oeste de la ciudad. "El horario de atención es de 8 a 14, si lo extienden a las 18 la gente no se aglomera en la hora pico que son las 11 o 12. Además nosotros vamos a los barrios, la gente no se tiene que trasladar lejos para comprar la comida. Es inentendible la medida que están tomando. Y están faltando a los decretos, están incumpliendo una norma que tenemos desde hace años", propone.
"Estamos esperando las reuniones de Perotti y el ministro de Salud, y de Jatón con el gobierno provincial a ver hasta cuándo es esto. Mientras tanto nosotros no tenemos ningún ingreso. Al contrario, tenemos solo gastos. Lo único que queremos es ejercer el derecho a trabajar. A nivel provincial, y nacional, la gente que vende alimentos puede trabajar hasta en fase 1. Y nosotros tenemos la mercadería, tenemos todo, pero no nos deja la Municipalidad", concluye Vallejos.













