En los últimos días aumentó la demanda en las guardias tanto del hospital José María Cullen como del de Niños Doctor Orlando Alassia. Los directores de ambos efectores no se animaron a calificarla como desbordada, pero sí trabajan al límite de su capacidad y se debe a los ingresos por los hechos de inseguridad, los accidentes de tránsito y ahora se le suman las consultas por problemas respiratorios propios de esta época. De todas maneras, y teniendo en cuenta que se viven bajas temperaturas tras el inicio del invierno el próximo 21 de junio en los dos nosocomios públicos hay disponibilidad de camas.
Hospitales: guardias al límite, pero con camas disponibles
“La demanda en salud subió. La violencia por los hechos de inseguridad aumentó y los accidentes también requieren más atención, entonces decir que hay más pacientes es cierto. En la guardia hay incremento de pacientes y tenemos que desplegar una logística para evaluarlo, darle la atención adecuada, para derivar a otros centros, pero no podemos hablar de un hospital desbordado”, explicó a Diario UNO, el doctor Roberto Chito, director del Hospital Cullen.
En ese efector se atienden pacientes del centro-norte de la provincia que en muchos casos llegan derivados teniendo en cuenta la complejidad a la que responde. “La demanda es de siempre porque llegan los accidentes, las derivaciones, y las atenciones comunes. Siempre hemos tratado de dar lo máximo que tenemos para la atención, pero esto no es nuevo por eso no podría hablar de desborde. Tal vez se demore un poco más de lo habitual la atención o debemos disponer de alguna cama para la internación, pero nada fuera de lo normal, es cosa de todos los días”, volvió a reiterar Chito.
Siguiendo esta línea, se refirió a las altas temperaturas que se presentan en vísperas al comienzo del invierno y aseguró que “el Cullen trabaja siempre a cama caliente”. “Al ser un hospital de emergencia de la provincia siempre está en esta condición. Hace mucho tiempo que estoy en el Cullen y no sé si en algún momento trabajó con menos de un 90 por ciento de ocupación. Siempre estuvo ocupado, siempre tuvimos que buscar una cama de forma especial”, dijo en ese sentido.
Además, aprovechó para recordar que se trabaja en una red de hospitales pertenecientes al Nodo Santa Fe para responder a la disponibilidad de las camas. “En relación a los cuadros respiratorios, hay. Pero son aislados y ninguno de una gravedad que demande una internación. Es decir que a pesar de la gran demanda hay disponibilidad de camas”, aclaró el director del hospital José María Cullen.
Para los más chiquitos
Por su parte, el director del hospital de Niños, el doctor Osvaldo González Carrillo, aseguró que aumentó la demanda y la guardia recibe muchas consultas pero aún quedan camas porque se espera que el pico por atenciones respiratorias producto de las bajas temperaturas llegue hacia fin de este mes.
“En las salas intermedias estamos ahí, con disponibilidad y cambios constantes, pero la terapia está repleta. Lo bueno es que para las internaciones más comunes se pueden utilizar otros lugares como el Hospital Iturraspe, el Protomédico, el Mira y López o Santo Tomé porque así está formada la red, por eso es amplia la situación. Lo complicado es la terapia intensiva y estamos al máximo de la capacidad”, explicó más adelante.
En relación a la guardia del nosocomio de atención a los más chicos, el profesional dijo que la demanda hoy por hoy está abocada a las atenciones respiratorias. “Es lo que hoy tiene más resonancia, pero no estamos trabajando a cama caliente como se suele decir. Sí estamos al límite y esto se debe a que aún no tuvimos el pico. Creíamos que iba a estar a fin de mes, pero ahora se adelantará al ver las temperaturas que tenemos. Mientras que si llega a fin de mes se aliviana para las vacaciones de julio. Por eso el tiempo no es muy largo”, concluyó el director del Alassia.












