Una situación cotidiana que para la mayoría pasa desapercibida se convirtió en el punto de partida de una iniciativa que ya empieza a dar sus primeros frutos en la ciudad de Santa Fe. Llegar a un bar, pedir el menú y no poder leerlo: esa es la realidad que enfrentan a diario cientos de personas ciegas o con baja visión.
Menús accesibles con QR: una iniciativa para que las personas ciegas y con baja visión puedan elegir qué comer
Desde el Concejo impulsan una propuesta para adaptar los códigos QR de bares y restaurantes con ajustes simples que los hacen accesibles para personas con discapacidad visual.
La concejala de la Unión Cívica Radical del bloque Unidos, Silvina Cian, presentó un proyecto para adaptar los menús digitales con QR accesibles, una solución técnica sencilla que permite a las personas con discapacidad visual conocer la oferta gastronómica de forma autónoma, a través del lector de pantalla de su propio celular.
Cómo nació la idea
La iniciativa surgió a partir de una visita de representantes de ONG de personas ciegas y con baja visión, que le plantearon a la concejala una problemática que, según ella misma reconoció, “nunca pasaría por nuestros radares”.
“Muchas veces les dejan el menú sobre la mesa y cuando vuelven a tomarles el pedido tienen que decirle al mozo: yo no veo, no puedo leer”, explicó Cian en diálogo con UNO Santa Fe.
El problema se agudizó con la masificación de los menús QR: la digitalización que simplificó la experiencia para quienes ven bien dejó aún más expuestos a quienes no pueden acceder a ese contenido de forma visual.
La solución: ajustes simples, costo casi nulo
Las propias organizaciones acercaron la solución. El QR que ya utilizan los locales gastronómicos puede ser modificado por el mismo programador que lo diseñó, con ajustes que convierten el contenido en audio al apoyar el celular sobre el código. Además, el QR incorpora un distintivo táctil para que la persona pueda ubicarlo sin necesidad de ver.
“Ellos apoyan su celular sobre el QR, la voz les avisa que ya está ubicado y comienzan a deslizar la pantalla: salen los platos, las descripciones y los precios”, detalló la concejala.
Para las personas con baja visión, también se adaptaron los formatos visuales, eliminando emoticones y fondos con bajo contraste que dificultaban la lectura.
Lo más destacado, subrayó Cian, es que la modificación no implica costos adicionales para el dueño del local. “Es como cuando vas actualizando los precios: un paso simple que hace el programador original”, señaló.
Buena recepción del sector gastronómico
La iniciativa fue presentada ante la Asociación Hotelera Gastronómica, que la respaldó de inmediato. “Cuando vieron lo fácil que era y que prácticamente no tenía costo, pensaron lo mismo que todos: ampliamos nuestra carta y nuestra oferta”, contó Cian. El primer bar de la ciudad ya estrenó el nuevo formato de QR accesible.
Para la concejala, más allá de la herramienta tecnológica, el fondo de la propuesta es de autonomía y derechos. “Ellos eligen lo que quieren comer, lo que prefieren gastar, las opciones que tienen. Eso está consagrado en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad”, remarcó.













