Con la presencia de prácticamente todo el arco político provincial, la Cámara de Senadores de Santa Fe rindió homenaje al doctor Danilo Héctor Kilibarda, uno de los últimos sobrevivientes de la Convención Constituyente de 1962 que dio a la provincia su histórica Carta Magna. A sus 91 años, el ex diputado provincial, ex ministro de Educación y referente del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) demostró una lucidez y una memoria que deslumbraron a quienes lo escucharon.
La mirada de Danilo Kilibarda, a sus 91 años y luego de una larga trayectoria: "Jamás imaginé un presidente entrando al Congreso a patotear legisladores"
El último convencional constituyente de 1962 recibió un homenaje en la Legislatura provincial y disparó sin filtros contra el escenario político nacional, al tiempo que valoró los avances de la nueva Constitución santafesina
Fiel a su estilo, Kilibarda recibió el reconocimiento con la humildad que lo caracteriza. "No sé si el agasajo fue por haber sido constituyente o por haber tenido el mérito de llegar a viejo", bromeó en diálogo con el programa Mañana UNO, antes de agregar con seriedad: "A los hombres de la política, los que venimos de la vieja construcción, los homenajea el tiempo. Es el tiempo el que reconoce sus virtudes y sus defectos".
La austeridad de otra época
Kilibarda evocó con nostalgia los tiempos en que la transparencia y la austeridad eran la regla indiscutida de la política argentina. Recordó que durante el gobierno de Arturo Frondizi, pese a haberse firmado los contratos petroleros más cuantiosos de la historia, "jamás hubo una sola mancha de que pueda haber habido un negociado". Como ejemplo extremo citó el caso de Arturo Sábato, presidente de YPF en aquella gestión, quien al terminar su mandato "era tan pobre que tuvo que ser internado por su amigo Favaloro en su hospital, porque no tenía recursos para atenderse en una institución privada, y sus amigos hicieron una colecta para pagar el alquiler de su casa".
Lo mismo, afirmó, ocurrió en la provincia de Santa Fe bajo la gobernación de Sylvestre Begnis: se construyeron rutas transversales, caminos comunales y se inició la obra del túnel subfluvial, con 300 empleados públicos menos que al inicio de la gestión, y "sin ningún funcionario sospechado de corrupción".
Una mirada crítica al presente
Consultado sobre el escenario político actual, Kilibarda no esquivó la pregunta y fue contundente. "Partimos de la acusación de ratas inmundas a la democracia. Todo parece una relación de continuidad de escándalos tras escándalos", señaló. Y enumeró situaciones que, dijo, jamás imaginó ver "un presidente de la República entrando al Congreso a patotear a los legisladores. Un presidente con esa literatura soberbia y baja de insultos e improperios. Un presidente hablando en un lenguaje inentendible, citando a presuntos sabios economistas austríacos que jamás administraron ni siquiera un quiosco de golosinas".
También cuestionó duramente el rumbo de las políticas sociales: "Se han olvidado del pueblo que padece hambre y miseria. Se dedican a paliar jubilados que solo reclaman una jubilación mínima, mientras se reparten los fondos de los discapacitados en coimas y prebendas para los funcionarios. Es una Argentina realmente inentendible".
Su visión sobre la nueva Constitución
Sobre la nueva Constitución santafesina sancionada en 2025, Kilibarda fue mesurado pero crítico en algunos puntos. Reconoció que "se mantuvieron las virtudes de la del 62 en materia de derechos y garantías" y celebró que se hayan incorporado nuevos institutos y aclarado algunos puntos que, a su entender, ya estaban implícitos en la Carta Magna anterior. "Auguro una larga vida para la nueva Constitución", afirmó.
Sin embargo, cuestionó que Santa Fe haya incorporado la reelección inmediata del gobernador. "Por una razón conceptual, no era partidario. En el 62, ninguna fuerza política la propuso", recordó, y advirtió sobre los riesgos de los sistemas de reelecciones indefinidas, citando los casos de Formosa y Santa Cruz. "Me hubiera gustado que se pusiera un límite como en Estados Unidos: una reelección, pero nunca más", sostuvo.
Respecto del Ministerio Público de la Acusación y de la Defensa como extrapoderes, Kilibarda planteó sus reservas conceptuales: "No conozco más poderes que los que ideó Montesquieu: Ejecutivo, Judicial y Legislativo. En el caso penal, la acusación y la defensa son eslabones dentro del proceso judicial. Acepto el criterio de los que lo consideran otro poder, pero no lo comparto plenamente".
También señaló como déficit histórico la ausencia de una ley de educación común actualizada en Santa Fe: "La última que tenemos es del año 1949", recordó, y celebró que ahora se esté acelerando ese proceso de actualización.
El legado de 1962
Kilibarda fue el convencional más joven de la histórica Constituyente de 1962, aquella que durante más de seis décadas rigió la vida institucional de Santa Fe y fue considerada una de las más modernas del país. Al rememorar aquel proceso, destacó que la Constitución del 62 "se aprobó en su casi totalidad por consenso", y subrayó que ese es el verdadero secreto de la política: "La política, para tener éxito, debe fundarse en los consensos".















