Un verdadero milagro conmovió a los habitantes del extremo norte de la ciudad durante el fin de semana. Una joven de 28 años sobrevivió con heridas menores tras caer desde el cuarto piso de un edificio de departamentos.
Milagro en barrio Belgrano: cayó desde un cuarto piso por olvidarse las llaves y solo sufrió lesiones leves
El impactante episodio ocurrió a la madrugada en un edificio de calle San Martín al 7.200, en barrio Belgrano. Una joven de 28 años intentó descender por el exterior hacia el piso inferior para ingresar por una ventana, perdió el equilibrio y se precipitó al vacío. El techo de una estructura del primer piso amortiguó el golpe. Fue asistida en el Hospital Cullen y ya recibió el alta.
Milagro en el norte de la ciudad: cayó desde un cuarto piso por olvidarse las llaves y solo sufrió lesiones leves
El dramático incidente se desencadenó cuando la víctima intentó realizar una arriesgada maniobra aérea para ingresar a su vivienda tras percatarse de que había olvidado las llaves.
El hecho se registró alrededor de las 5 de la madrugada de este domingo en un complejo habitacional ubicado sobre calle San Martín al 7.200, en barrio Belgrano. Según se descompone de las actuaciones policiales y los peritajes iniciales, la mujer pretendía pasar desde el balcón del cuarto piso hacia el ventanal del tercer piso. En medio de esa delicada acción de descenso por el exterior de la mampostería, perdió la estabilidad y se precipitó al vacío desde una altura aproximada de diez metros.
"Se escuchó un estallido muy fuerte y, al mirar por la ventana, la vimos tirada. Bajamos corriendo a asistirla; se quejaba mucho del dolor pero estaba totalmente consciente", relataron conmovidos los vecinos del complejo.
El techo que amortiguó la tragedia
La mecánica de la caída libre evitó un desenlace fatal debido a la fisonomía edilicia. En su trayectoria hacia la planta baja, el cuerpo de la joven impactó de lleno contra el techo de una construcción interna ubicada en el primer piso. Esta estructura alivió la inercia del golpe de manera determinante, absorbiendo la mayor parte de la energía del choque y oficiando como una suerte de rampa de contención antes de que alcanzara el suelo.
Tras el fuerte estruendo, los propios residentes de la torre se movilizaron de inmediato para contener a la víctima. Mientras daban aviso a las centrales de asistencia, los ocupantes del edificio mantuvieron un diálogo constante con la joven para evitar que perdiera el conocimiento. Unidades de orden público de la Policía de Santa Fe llegaron rápidamente al lugar para asegurar la escena y recopilar los primeros datos de lo ocurrido.
Asistencia inmediata en el Hospital Cullen
Una dotación del Servicio de Emergencias 107 arribó prontamente al lugar y procedió a la inmovilización de la paciente. La joven fue derivada de urgencia hacia el Hospital Dr. José María Cullen, donde ingresó por el sector de la Guardia Central.
Allí, los médicos de turno constataron que, más allá de las contusiones lógicas por la desaceleración del impacto, el cuadro no revestía riesgo de vida. Los profesionales médicos le practicaron una sutura en la zona del cuero cabelludo y, tras mantenerla bajo estricto monitoreo clínico y estudios radiológicos durante un par de horas, se determinó su evolución favorable, otorgándosele el alta médica formal a media mañana para que pudiera retornar a su domicilio. Las actuaciones administrativas del legajo investigativo quedaron radicadas en el Destacamento 11 de la Unidad Regional I.













