La detección del primer caso de una variante de la viruela del mono en Argentina encendió las alertas en el sistema sanitario nacional y en Santa Fe. Ante este escenario epidemiológico cambiante, cuáles son las diferencias con los contagios registrados en años anteriores y las precauciones reales que se deben tomar frente a esta patología de alcance global.
Viruela del mono: los riesgos de la variante detectada en Argentina, síntomas y precauciones a tomar
Tras la confirmación del primer caso de la variante clado 1B en Argentina, cuál es el escenario epidemiológico nacional y su impacto en la provincia de Santa Fe
El citado caso se detectó en un hombre de 31 años, residente en la Ciudad de Buenos Aires (CABA), sin antecedente de viaje y que evoluciona favorablemente tras ser atendido de manera ambulatoria.
La viruela símica es una afección conocida de larga data que cobró especial relevancia mundial con el brote iniciado hace dos años. Ya en Argentina hubo casos de viruela símica desde 2022 hasta ahora, pero habían sido de otra variante.
El clado 1 se asocia a mayor contagiosidad y cuadros clínicos más severos, pero sobre todo en niños y en embarazadas. También afecta con mayor virulencia a pacientes inmunodeprimidos, como aquellos que viven con defensas bajas y no reciben tratamiento.
La persona con viruela del mono no tiene viajes recientes
Uno de los datos de mayor interés es el origen del último paciente confirmado a nivel nacional, ya que según la información oficial, la persona afectada no reportó viajes recientes al exterior ni un contacto estrecho con viajeros. Al respecto de la transmisión comunitaria, es una enfermedad que es contagiosa de persona a persona.
En cuanto a las vías de infección, se contagia a través de sus mucosas, como la de la vagina, del ano, de la boca, contacto directo con piel, la piel que tiene esas lesiones, o algún objeto que haya sido tocado por esta persona. No se la cataloga formalmente como una infección de transmisión sexual, pero existe un alto riesgo de contraerla en el contexto de relaciones íntimas.
Los signos iniciales de la infección suelen ser inespecíficos, confundiendo el cuadro en sus primeros días. El período de incubación abarca de cinco a 21 días y suele comenzar con fiebre, dolores musculares, malestar de garganta y ganglios inflamados. Después recién aparecen las manchas de la piel, y es oportuna la consulta con el médico. Estas ampollas, que recuerdan a la viruela tradicional, terminan rompiéndose y dejando una costra, en un proceso que puede extenderse hasta casi un mes antes de lograr una piel sana.
Esta enfermedad por lo general es autolimitada, el propio cuerpo con sus defensas logra resolverlo.
Existen medicamentos eficaces a nivel internacional, aunque no son de aplicación corriente en el territorio nacional debido a la fase sanitaria que se transita. Argentina no tiene brote, sino casos aislados. La estrategia central del gobierno y las autoridades sanitarias, al no haber cifras alarmantes, radicará fuertemente en sostener los trabajos de vigilancia.

















