Mariano Cassanello
En busca de revancha
La derrota del semestre pasado pegó muy fuerte en el plantel, ya que en ese momento y teniendo en cuenta cómo llegaba Colón a ese partido nadie imaginaba perder frente a Unión. Quizás inconscientemente los jugadores se relajaron o de antemano, pensaron que la diferencia en cuanto a la jerarquía de los planteles bastaba para alzarse con el triunfo.
Sin embargo y como se dice habitualmente y con justa razón, los clásicos son partidos aparte y poco importa el presente futbolístico a la hora de verse las caras. En aquella oportunidad Colón llegaba con siete puntos producto de dos victorias como visitante (Arsenal y Olimpo) y un empate como local (All Boys), en tanto que Unión apenas había cosechado dos empates de local (Argentinos y Belgrano) y una derrota por goleada (Boca).
Nada eso se tradujo en el terreno de juego y Unión fue superior durante los 90 minutos sorprendiendo a Colón desde el arranque y definiendo el partido apenas Fausto Montero consumó el segundo gol promediando la primera etapa. Un cachetazo del cual el Sabalero nunca logró recuperarse.
Por ello y metiéndonos en el juego de esta tarde, no caben dudas que Colón tomó nota de lo acontecido hace seis meses y en este caso la predisposición para afrontar el compromiso es totalmente diferente.
Los protagonistas lo expresaron como el caso de Esteban Fuertes, quien dijo que la responsabilidad es de Unión dado la posición en la que se encuentra en la tabla y porque además juega como local. Roberto Sensini, por su parte, afirmó que las responsabilidades son compartidas pero pronosticó que no será un partido abierto, dando a entender que Colón no va a regalar nada.
A la hora de elegir el 11 titular está claro que el entrenador sabalero priorizó la experiencia por sobre la juventud al incluir a Iván Moreno entre los titulares relegando de esta manera a Martín Luque al banco de suplentes.
Desde que se hizo cargo del plantel Sensini eligió jugar con un 4-4-2 intentando darle orden al equipo en función de la mitad de la cancha, y de eso no se aparta para jugar el encuentro más trascendental del campeonato.
De todas maneras, en el banco Colón tiene recambio en caso de necesitar dar vuelta la situación ya que Costa, Gracián, Luque y Chevantón son jugadores que tranquilamente serían titulares en otros equipos y que hoy tendrán que sentarse junto a Sensini esperando su chance.
La sensación es que se puede dar un partido de ajedrez con los equipos intentando neutralizarse y a partir de allí aprovechar algún error del rival, a los dos el miedo a perder de algún modo los inquieta y ojalá que esa situación no los termine paralizando. Los jugadores de Colón saben que están en deuda y que la única manera de cicatrizar la herida es imponerse a su eterno rival y festejar en su propia casa para dormir tranquilos.














