El 4 de febrero no es una fecha más para Godoy Cruz. Se cumplen cinco años de la muerte de Santiago “Morro” García, y el recuerdo del delantero uruguayo vuelve a latir con fuerza. Su figura permanece intacta en la memoria colectiva, sostenida por la pasión, el respeto y una herencia emocional que no se apaga.
Ya son cinco años sin el Morro García
A cinco años de su fallecimiento, Morro García sigue presente en Godoy Cruz, con una frase que marcó al fútbol.
Por Ovación
El número 18, un símbolo eterno en Godoy Cruz
En cada partido del Tomba hay un número que se repite como un ritual: el 18. No es un dorsal cualquiera. Es identidad, entrega y gol. Representa la conexión indisoluble entre el Morro García y su gente, una unión que ni el paso del tiempo pudo quebrar. Ese número recorre las tribunas en camisetas, banderas y tatuajes. Lo llevan quienes lo vieron convertir y también quienes lo conocieron por relatos heredados. El 18 es memoria viva.
LEER MÁS: Villa habló de su acercamiento a River pese a su paso por Boca: "Soy un trabajador"
Homenajes y respeto: el Morro sigue presente
El recuerdo no distingue colores: incluso entre los rivales persiste una admiración silenciosa por quien dejó huella dentro y fuera de la cancha. El Morro sigue siendo sinónimo de corazón, rebeldía y valentía, valores que explican por qué su nombre nunca se fue del todo.
Más allá del olfato goleador y la potencia que lo convirtieron en un delantero temible, el Morro dejó una enseñanza profunda. Recordó que detrás del espectáculo hay personas reales, con luchas internas y fragilidades. Su frase, repetida como bandera, resuena con fuerza: “No somos robots, no somos máquinas”. Un mensaje que excede al fútbol y sigue interpelando al deporte.












