Mariano Cassanello
Colón volvió a ser una sombra y cayó con Racing
Era el momento indicado para dar el zarpazo y ratificar lo hecho ante Atlético de Rafaela como local, pero volvió a defeccionar en el Brigadier López y terminó cayendo con Racing 2 a 0. Claudio Yacob, a los 30 minutos del primer tiempo abrió la cuenta para la Academia y sentenció las acciones Valentín Viola, a los 11’ del complemento. Otra pálida, se fue expulsado Javier Chevantón y, Bruno Urribarri, marró un penal.
Decir que Racing fue ampliamente superior en el primer acto no es poca cosa o por lo menos, hablar de más. Básicamente, porque manejó con criterio el balón en la mitad de la cancha de la mano de Giovanni Moreno. Y el Sabalero nunca pudo cambiar esto ya que ni Tomás Costa ni Sebastián Prediger lograron cortar el circuito futbolístico que implementaba la Academia.
La primera clara estuvo en el pie derecho de Iván Pillud: el lateral escaló por andarivel derecho y aprovechó una pelota que quedó boyando y metió un bombazo que terminó dando en el palo derecho de un Diego Pozo que quedó atornillado esperando sacarla con la mirada. Fue el primer aviso concreto.
Colón lució sin argumentos, mucho pelotazo y que se arreglen Federico Higuaín y Javier Chevantón arriba. Algunas corridas de Martín Luque arrimaron algo de peligro, pero todo muy leve, casi sin preocupaciones para la visita. Si a todo eso le agregamos la falta de circulación y la carencias de ideas, el trámite se iba a presentar como una utopía.
Y como el refrán recita: “tanto va el cántaro a la fuente” que Racing pegó el palazo de la mano de su capitán. Una escalada –prácticamente aislada– de Lucas Licht por la izquierda, derivó en un centro a la olla que despejó Maximiliano Pellegrino, pero hizo todo lo contrario a lo que aducen los manuales: “nunca para el medio”, y la bocha le quedó en la puerta del área a Claudio Yacob, que le sacó renta máxima, ya que la agarró de volea y la mandó a guardar. Era el 1 a 0 para la visita.
Herido en su orgullo, pero con más ganas que ideas, el Rojinegro fue a buscar la paridad y, cómo serán las cosas que una de las chances la tuvo Pellegrino, que en una corajeada tomó la lanza y abrió hacia la derecha. Ésta terminó en los pies de Iván Moreno, que envió el centro y deparó en la sabiola del marcador central, pero su testazo fue enviado magistralmente al córner por Sebastián Saja. De ahí en más, Racing se encargó de dominar el trámite, pese a que Ronald Raldes de cabeza sobre el final, hubiera podido establecer el empate. Así se extinguieron los 45’ iniciales, donde la visita fue el claro dominador del partido.
Menos de lo mismo
El complemento fue fiel de reflejo de lo que mostró Colon durante todo 2011 y que parece aún no tener solución. Es que volvió a flaquear en su cancha, como si le jugara en contra en lugar de a favor. Quizá la victoria ante Atlético de Rafaela haya sido un bálsamo, pero la realidad concreta es esta, que le cuesta sobremanera ganar y confirmar una sólida actuación. Ni hablar que cada vez que empieza perdiendo muy esporádicamente lo da vuelta.
El balde de agua fría llegó apenas iniciado el segundo capítulo. Agustín Pelletieri la robó en el medio y ganándole las espaldas a los volantes centrales de Colón, apretó el triángulo como en la play para Valentín Viola, que llegó hasta el fondo y remató rasante ante la salida de Diego Pozo que no pudo contenerla, para colocar el 2 a 0 más que justo en el Brigadier López.
Gio Moreno continúo manejando los hilos, hasta se dio el lujo de tirarle un caño a Costa, pero a Chevantón no le cayó en gracia, ya que en la jugada siguiente golpeó al colombiano sin pelota y el árbitro, Federico Beligoy le mostró la roja. Otra mala para el Sabalero. Mario Sciacqua mandó a la cancha a Lesman, Curuchet y Graciani con el afán de cambiar la historia.
Y a los 39’ pareció tener una respuesta. Curuchet aprovechó una incursión al área y cuando parecía que la jugada se diluía, Martínez lo derribó y el Conde Beligoy cobró la pena máxima. El encargado de tomar la responsabilidad de patearlo fue Bruno Urribarri, pero el entrerriano tampoco estuvo en su noche y la envió por encima del travesaño. Todo mal para el Sabalé. Ni ésa le salió.
En el final, Racing, que llegaba con la continuidad de Diego Simeone en duda, jugó en partido correcto, siendo claro y expeditivo para quedarse con una victoria más que importante para volver a sumar de a tres. En tanto Colón rubricó un nuevo traspié, que no hace más que dejar en claro el presente de local, donde quizás luce bien en la tabla, pero que en la cancha no hace otra cosa que plasmar todo lo contrario.













