El primer ciclo de Eduardo Domínguez en Colón no terminó de la mejor manera, ya que constantemente se habló de profundas diferencias con la dirigencia que comanda José Vignatti, mientras que con los jugadores quedó marcado por la manera en que cargó contra ellos en el partido ante Huracán, cuando los llamó "cagones".
Colón: se viene un cara a cara entre Domínguez y Vignatti
Pero todo quedó a un segundo plano, y más allá de que en el plantel quedaron varios de los jugadores de aquel entonces, Domínguez aceptó el desafío que le propuso Vignatti para regresar a Colón, en un momento donde el equipo estaba en zona de descenso, y muy comprometido en cuanto a su continuidad en Primera División.
Con la cuarentena a raíz de la pandemia del coronavirus el campeonato argentino se interrumpió, mientras que le siguieron las suspensiones del certamen y los descensos (¿hasta 2022?). De esta manera, Domínguez en la cuarentena que realizó en Santa Fe aprovechó para apuntarle a Vignatti los jugadores que pretendía que se queden en el plantel, como así también los refuerzos que pretendía para encarar su nuevo proyecto futbolístico.
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Luego, Domínguez se fue a Buenos Aires, y con motivo de la prolongación de la cuarentena decidió retornar a Santa Fe para estar listo para cuando desde el gobierno se autorice a la AFA y la Liga Profesional para que se puedan reanudar los entrenamientos.
Mientras tanto, Vignatti en Santa Fe no pudo cumplir ninguno de los requerimientos del entrenador, que pidió por las continuidades de jugadores que consideraba muy importantes como Marcelo Estigarribia, Matías Fritzler, Gabriel Esparza y Guillermo Celis.
Domínguez pretende, además, potenciar el plantel con jugadores de jerarquía y calidad en la zona central de la defensa, en el medio de la zona de volantes tras lo difícil que será retener a Fritzler y Celis, más la partida de Fernando Zuqui, mientras que también pretende mediocampistas ofensivos que se puedan mover por las bandas, sobre todo por la izquierda.
Pero el entrenador, según pudo averiguar UNO Santa Fe, se encuentra muy molesto, no solamente por la falta de resolución en cuanto a continuidades y llegadas de refuerzos, sino también por la abultada deuda que se generó con su cuerpo técnico y con los jugadores.
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Incluso, como adelantó este medio, muchos de los jugadores del plantel de Colón están muy molestos con la situación a los que los llevó el gobierno de Vignatti, y algunos de estos estarían pensando en reclamar a través de Agremiados sus deudas, y marcharse de la institución.
De esta manera, una vez que Domínguez termine con la cuarentena que realiza en un barrio privado, lindante al Predio Ciudad Fútbol de Colón, buscará reunirse con Vignatti, a quien le trasladará toda su molestia y le reclamará por la resolución de temas clave que hacen al nuevo proyecto futbolístico que intentará encarar en su segundo ciclo al frente del plantel.















