La transición en Estados Unidos se sumió hoy aún más en la incertidumbre luego de que el presidente Donald Trump bloqueara el proceso de traspaso del poder al mandatario electo Joe Biden y de que su fiscal general autorizara al Departamento de Justicia a investigar si hubo fraude en las elecciones de este mes.
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Algunos republicanos, entre ellos el líder de la bancada del Senado, Mitch McConnell, cerraron filas tras los esfuerzos de Trump de disputar los resultados electorales, luego de que pocos legisladores oficialistas reconocieran ayer la victoria de Biden u objetaran otra polémica decisión del presidente: echar al jefe del Pentágono, Mark Esper.
El secretario de Estado, Mike Pompeo, alimentó aún más el clima de incertidumbre al dejar claro que no consideran siquiera una posible victoria opositora: "Habrá una transición tranquila hacia un segundo gobierno de Trump", dijo ante la prensa cuando le preguntaron si ya estaba empezando a informar al equipo de transición de Biden, según la agencia de noticias AFP.
El Colegio Electoral tiene previsto confirmar oficialmente el triunfo del demócrata Biden el 14 de diciembre, allanando el camino para que asuma la Presidencia, el 20 de enero.
Por su parte, Biden habló hoy con los tres principales líderes de Europa -la canciller alemana, Angela Merkel; el presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Boris Johnson- y recibió las felicitaciones del mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan.
Proyecciones de los medios en base a resultados oficiales muestran que Biden, de 77 años, y su vicepresidente electa Kamala Harris tienen una ventaja indescontable con el escrutinio finalizado en casi todo el país. Y aunque la certificación de los resultados finales puede demorar semanas, no se esperan cambios importantes.
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Anoche, el fiscal general y secretario de Justicia, William Barr, autorizó a cualquier fiscal federal a investigar "denuncias significativas de irregularidades en el voto y en el conteo", pese a que no existen denuncias extendidas de anormalidades más que las de fraude que, sin mostrar pruebas, lanzó Trump en la noche misma de los comicios.
El jefe de los abogados del equipo de campaña de Biden, Bob Bauer, dijo hoy que el memorándum por el que Barr autorizó investigaciones "sólo alimentará las afirmaciones especiosas, caprichosas o inverosímiles contra las que profesa protección", informó la cadena CNN.
La política hasta ahora del Departamento de Justicia ha sido de esperar que los recuentos de votos estén certificados, se complete el recuento y que ya hayan concluido las elecciones antes de implicarse.
Mientras la Administración de Servicios Generales (GSA), cuya jefa fue designada por Trump, no notifique que Biden es el presidente electo, no pueden entregarse las oficinas y los fondos para el proceso. Varios allegados al presidente no identificados citados por CNN y otros grandes medios del país afirmaron que el mandatario no prevé aceptar formalmente la victoria de Biden, algo que es una costumbre, no una ley que deba cumplir, pero que probablemente dejará vacante la Casa Blanca, aunque a regañadientes, al cumplir su mandato.















