El País

Insólito: Se lo olvidaron preso y lleva 47 años detenido por lesiones leves

Sucedió en la provincia de Córdoba

Domingo 21 de Octubre de 2018

Corría 1971 y Miguel Arroyo, oriundo de Buenos Aires, estaba trabajando en Córdoba como albañil hasta que, se desconoce la causa de la detención, el juez federal subrogante de Bell Ville, Eudoro Vázquez Cuesta, lo detuvo por lesiones leves (excarcelable) y ordenó su procesamiento y encierro en el hospital psiquiátrico Emilio Vidal Abal, de Oliva. Arroyo permanece allí desde entonces.

Si bien Arroyo debería depender de la Justicia su causa quedó en el olvido o, tal vez, su expediente fue parte de una importante quema que hizo el Tribunal Federal de Bell Ville donde se deshicieron de “viejos papeles”. Allí seguramente habrá estado el expediente de este hombre que cumple con una condena invisible desde hace casi 5 décadas hasta ahora que la asistente social Consuelo Bisconti se interesó por él.

A la trabajadora le llamó la atención el comportamiento "normal" de Miguel y revisó la ficha de ingreso llevándose una gran sorpresa: Arroyo estaba procesado en una causa penal identificada como 2-A-75. “Disponer que Miguel Arroyo permanezca internado en la Colonia Vidal Abal de Oliva, en donde actualmente se asiste, de donde no podrá salir sin resolución de este juzgado y previo informe favorito de peritos…”, indicaba el papel.

La asistente social puso en alerta sobre el caso y llamó al Juzgado para conocer el estado procesal de Arroyo. Allí el nuevo juez federal de Bell Ville, Gerardo Pinto, tampoco pudo creer lo que escuchaba y le dio participación al defensor público oficial Mauricio Zambiazzo para que juntos se ocuparan de este asunto.

“Él ingresó en 1971 por un supuesto cuadro de esquizofrenia”, precisó Bisconti al diario La Voz. “Sacarlo de acá, de este hospital, es dejarlo en absoluta soledad y sin vínculos afectivos que puedan acompañarlo; aquí está completamente estabilizado”, agregó sobre Arroyo, el menor de una familia quedó diezmada.

“El estado de salud es estable, no presenta patologías, se maneja solo, puede comer e ir al baño, no tiene fiebre, los signos vitales están dentro de los valores normales. En palabras médicas diuresis y catarsis positiva, camina, deambula, se alimenta por sus propios medios, circunstancias que en un geriátrico son positivas”, dice el informe sobre Arroyo en el nuevo expediente que le abrió la Justicia tras haberlo "olvidado".

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