Luego del partido entre Unión y Quilmes, y más allá del resultado positivo que se dio para el Cervecero, las cuestiones que tomaron una mayor relevancia fueron los incidentes entre las dos parcialidades que motivaron la suspensión del cotejo durante 20 minutos.
En defensa propia
Debido a todo lo ocurrido es que desde Buenos Aires –desde el entorno de Quilmes más precisamente– se maneja la firme alternativa que la dirigencia Cervecera presente una queja formal por cómo fueron tratados los simpatizantes que llegaron al 15 de Abril, quienes debieron abandonar el estadio antes de que finalizara el encuentro entre ambas formaciones.
Paso a paso
Inmediatamente, previendo lo que puede suceder en Buenos Aires en contra de la institución que comanda Luis Spahn, es que los abogados del club recogieron pruebas de todo tipo (fotográficas y fílmicas) para presentar en AFA y demostrar que uno de los motivos principales que originó el problema en sí fue que en la hinchada de Quilmes ingresaron personas identificadas con camisetas del Club Atlético Colón.
Además, todas las pruebas fueron con el informe de la policía en donde se especificó cómo se dieron los hechos totalmente repudiables. Obviamente que los pasos dados por la dirigencia santafesina surge de los comentarios que se originaron en Capital Federal, sobre el pedido de una sanción para la entidad tatengue.
Comunicado de prensa
Por este motivo, Unión también dio a conocer el siguiente escrito en donde detalla toda la información a la que se accedió para comprobar que fue la parcialidad cervecera la que inició los desmanes ya conocidos, dentro y fuera del estadio 15 de Abril.
Además, en uno de los párrafos adujeron a través de dicho comunicado de prensa, lo siguiente: “Tampoco el Club se responsabiliza del desalojo de la parcialidad visitante, cuestión que tiene directa relación en la estrategia de la policía para lograr el orden necesario para que se siga disputando el partido”.
“Creemos que ante la mala campaña deportiva, el comportamiento del hincha de Unión viene siendo ejemplar y sabemos todos que no fue así en otras canchas, donde se han suspendido partidos por arrojar bombas de estruendo o donde hubo agresiones a jugadores en entrenamientos, etc...”.
“Por último, solicitamos a nuestros socios, hinchas y simpatizantes que sigan demostrando cómo se debe vivir el fútbol, somos conscientes y responsables del momento difícil que nos toca atravesar, pero tampoco podemos poner en juego nuestro estadio, nuestra institución y la salud de los espectadores por actitudes violentas ante un resultado deportivo”.
Este fue uno de los tramos del comunicado de prensa que realizó la Comisión Directiva rojiblanca.
Ahora habrá que aguardar el descargo pertinente de todas las partes y en el lugar que corresponda para luego estar atentos a la determinación que tome el Tribunal de Disciplina de la AFA, tanto sea para Unión como para Quilmes, sin dejar de lado que se analizarán varios aspectos puntuales para que se dé a conocer una posible sanción, según las pruebas presentadas.











