Como curiosidad posee un ojo que puede alcanzar los 25 cm de diámetro. tras morir, las corrientes lo han empujado hacia la costa. Este cefalópodo es la misma especie que citaba Julio Verne en su cuento “Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino”.
¿Apareció “El Kraken” sobre una playa española?
Poco se sabe de este monstruo legendario, vive a grandes profundidades y precisamente en el Caladero de Carrandi (a 25 millas al noreste de Gijón) es el lugar del planeta con mayores registros de esta especie, junto a Kaicoura, al sur de Nueva Zelanda.
De hecho, en Luarca (Asturias) en el Aula del Mar-Cepesma existe un museo de un gran interés científico, con una exposición única en el mundo de varios ejemplares de calamares gigantes que han sido encontrados principalmente por esta zona.
Hace unos años tuvo lugar una expedición científica denominada Proyecto Kraken para filmar vivo en el caladero de Carrandi a esta mítica criatura, aunque sin éxito.
El animal, al no ser una especie en peligro de extinción, pertenece a quien lo encontró. Luis Laria, presidente de la Coordinadora para el Estudio y la Protección de las Especies Marinas (Cepesma), "está en perfecto estado, sólo le falta un tentáculo", luego de examinar el calamar.
Precisamente, el pasado sábado el mismo equipo técnico asturiano descubrió algo "increíble". Y es que en la última necropsia realizada "a un ejemplar de unos 50 kilos descubrimos que la causa de la muerte fue por asfixia. Otro animal, mucho más grande que él, de unos 160 kilos lo asfixió con sus tentáculos", explica el presidente de Cepesma.
El estudio y la conservación de este calamar gigante tiene un coste de 7000 euros. "Nos duele que se pudiera perder o incinerar", dice Laria a la espera de la decisión del 'propietario' y del Gobierno de Cantabria.












