Nicolás Márquez, autor junto a Marcelo Duclos del libro "La revolución que no vieron venir", visitó Santa Fe para presentar su obra biográfica del presidente Javier Milei, con quien lo une una íntima amistad. En su paso por la ciudad, visitó los estudios de UNO Santa Fe y consideró que "no estamos ante un cambio de gobierno, estamos ante un cambio de época".
El íntimo amigo de Milei, en Santa Fe: "Javier parece un monje medieval, sin lujos y sin disfrute del poder"
Nicolás Márquez visitó UNO Santa Fe y consideró que "no estamos ante un cambio de gobierno, estamos ante un cambio de época".
Nicolás Márquez, autor del libro "La revolución que no vieron venir", describió a Milei como "un monje del medioevo".
"Hablamos de revolución, no hablamos del gobierno porque en definitiva es un gobierno incipiente, no se puede hacer una conclusión hasta que no pase un tiempo importante para poder medirlo al gobierno, pero acá hubo varios factores que son revolucionarios. Uno es irrumpir contra todo el bipartidismo que además maneja provincia e intendencias y estructura territorial", indicó.
"Un segundo punto es que los partidos históricamente con ideas afines parecidas a la de Milei eran partidos minoritarios, de clases altas y de gente grande. Milei arma un espacio masivo, de jóvenes que algunos votaban por primera vez, y de sectores postergados. Es totalmente disruptivo", agregó el autor del libro.
Márquez puntualizó "otro factor revolucionario", que es el hecho de que "todos los políticos, históricamente, en campaña han prometido beneficios más o menos cercanos o inmediatos. Milei no hizo nada de eso, Milei dijo 'Estamos mal, vamos a estar peor si me votan a mí, porque voy a ajustar cinco puntos del PBI y al final del camino va a haber un túnel'".
La vida de Milei
"Milei es una persona que viene de una familia de laburantes, su padre fue colectivero, le fue muy bien, hizo dinero a base de trabajar como un animal, sábado, domingo, fiestas, Nochebuena, Navidad, todos los feriados. Así empezó trabajando para una línea telefónica, hasta que llegó a tener medio colectivo. Después tuvo uno entero, después tuvo una empresa de colectivos. Yo creo que Milei heredó de eso la cultura del trabajo exhaustiva", narró Márquez.
El escritor recordó que el presidente tuvo "una infancia muy dura, pues sus padres eran tremendamente severos, en donde incluso había agresión física. Eso a él le dio una gran capacidad de resistencia y resiliencia. Algunos ante una situación tan hostil quedan vulnerables en su personalidad. Javier no, Javier al contrario, quedó como con una gran capacidad para resistir la presión".
Sobre su pasado como arquero de Chacarita, Márquez señaló que "el arquero es el único que está solo en la cancha, es el único que si comete un error es gol del adversario, prácticamente no se le permite margen de error, cuando tu equipo hace un gol se abrazan entre todos los jugadores y nadie va a abrazar al arquero, entrena solo. Y el poder ejecutivo es un poder unipersonal, en donde no tenés margen de error. Se puede equivocar un diputado, se puede equivocar un juez, cualquiera de los que conforman el poder republicano puede cometer un error el país no cambia mucho, pero si el presidente se equivoca en el rumbo lo pagamos todos".
"Él ha dicho muchas cosas en la campaña que cualquier asesor de un político jamás le hubiese permitido decir. Entonces me parece un tipo tremendamente auténtico. Milei fue un gran pedagogo durante 7 u 8 años de presencia televisiva, le hizo ver a esos sectores sociales que estaban mal, precisamente por aquellas políticas que siempre le han sido impuestas. Milei dio una batalla cultural donde cambió la mentalidad, yo creo que él fue artífice del cambio", consideró.
Su personalidad
"Tanto Marcelo como yo tenemos una ventaja que lo conocemos a Javier desde mucho antes de que él fuese famoso. Yo lo conocí en el 2015, donde si él había tenido alguna participación televisiva había sido esporádica, no era alguien que la gente reconociera y era el mismo que es hoy", declaró el escritor.
Sobre la entrevista de dos horas que le concedió el presidente para escribir el libro, Márquez contó que "contrariando los festivales y los banquetes de Alberto Fernández, Milei comió media milanesa con un vaso de agua sin acompañamiento, sin guarnición, sin un café".
El escritor pasó la noche en la Quinta de Olivos, en el cuarto de huéspedes, y recordó que "a la mañana siguiente Milei desayunó un té modestísimo con tres criollitas".
"Es un tipo con un espíritu monacal, parece un monje del medioevo, con una vida ascética, sin lujo, sin el disfrute del poder que suelen hacer uso el resto de los políticos", puntualizó.
"Hay otros aspectos que también trabajo como el vínculo con su hermana, su pasión por los Rolling Stones, su experiencia como rockero, su fervor futbolístico por el espíritu bilardista. Hay un montón de cosas que van construyendo a Millei, inclusive como economista. Él tenía una convicción que no era la libertaria. Él descubre después de muchos años de estudio a determinados pensadores de la escuela austríaca que le hacen tirar por la borda todo lo que él había aprendido y abrazar otras ideas, eso no lo hace cualquiera. Uno puede con el tiempo madurar alguna idea, evolucionar un poco, pero pegar un giro copernicano habla de una gran humildad intelectual", concluyó el autor del libro.













