Santoral

San Martín de Tours

Corresponde al lunes 11 de noviembre.

Lunes 11 de Noviembre de 2019

El 11 de noviembre es fiesta de San Martín de Tours, un militar romano que compartió su capa con Cristo, hecho que popularizó la palabra “capilla” en el mundo cristiano.

San Martín de Tours nació en Hungría por el año 316 de papá y mamá paganos. Tras recibir el bautismo y renunciar a la milicia, fundó un monasterio en Ligugé (Francia), en el que vivió la vida monástica con la dirección de San Hilario. Más adelante recibiría el orden sacerdotal y sería elegido Obispo de Tours. Murió en el 397.

La tradición indica que un día de crudo invierno, siendo él un joven militar, se encontró en el camino a un pobre hombre que sufría por tener poca ropa. Martín, al no tener nada que regalarle, dividió su capa en dos partes iguales con su espada y le dio la mitad.

Por la noche, vio en sueños que se le presentó Jesucristo con la media capa y que le dijo: “Martín, hoy me cubriste con tu capa”.

La media capa de San Martín de Tours fue puesta en una urna y se le construyó un santuario pequeño. Como en latín “media capa” se dice “capilla”, la gente solía decir: “Vamos a orar donde está la capilla”. De esta manera el nombre “capilla” se popularizó y se puso a los pequeños lugares de oración.

San Martín es patrón de Francia y Hungría. Así como de la ciudad de Buenos Aires, donde nació el Papa Francisco.

Según la costumbre con un nuevo lugar fundado, los españoles tenían que consagrar la “Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Aires” a un santo. Es por ello que en un sombrero pusieron papeles con propuestas de santos.

Cuando fueron a sacar los papeles salió San Martín de Tours. No conformes, por tratarse de un “santo francés”, repitieron la elección dos veces más y volvió a salir el mismo nombre. Finalmente fue aceptado y de esta manera San Martín de Tours se convirtió en patrón de la actual capital de Argentina.

Oración

Bienaventurado San Martín Caballero,

lleno del Espíritu del Señor,

tuviste siempre inagotable caridad con el necesitado.

Tu que lleno de amor y generosidad

cuando viste al mendigo que se congelaba de frío,

sin saber que en verdad era Cristo,

no dudaste en darle la mitad de tu capa,

y no se la diste entera

pues la otra mitad era del ejército Romano;

tú, que no buscabas reconocimientos

sino solo favorecer al prójimo,

encontraste gloria ante el Señor,

y cuando el Salvador se te apareció

vestido con la media capa para agradecer tu gesto

y te dijo "hoy me cubriste con tu manto",

decidiste no servir más en el ejército

y dedicar tu vida a Dios y a la salvación de almas,

siendo desde entonces propagador de la fe

y santo hombre entregado a quien lo precisara.

Glorioso san Martín

tu que obraste milagros y prodigios

que con alegría, amabilidad y la más exquisita bondad

te ganaste los corazones de todos

y no dejaste de trabajar por su bienestar,

tiéndeme tu mano y ayúdame a salir

de todas las carencias y problemas económicos

que ahora me afligen y causan desasosiego.

Glorioso san Martín, bendito patrón mío,

te pido con gran fe y humildad

me consigas de Dios, la fuente de todas las Misericordias

que mis caminos en esta tierra, mi trabajo y mis empeños

se limpien y abran con claridad.

En el nombre de Dios Todopoderoso,

Señor San Martín de Tours,

aleja todo lo que me perjudica.

Oh santo alivio, préstame tu santo amparo;

ayúdame, te lo ruego en estos malos momentos:

(pedir aquí lo que se necesita)

Tú que tienes, noble san Martín, milagroso poder;

lleva mis súplicas cuanto antes a los Cielos,

pide para mi casa todo lo bueno,

que los agobios, ruinas y pobrezas se vayan

y la buena suerte entre en mi trabajo (o negocio)

y con ella la abundancia y prosperidad, para poder ayudar a todos los necesitados.

San Martín, bendito obispo de Tours,

que tus virtudes y caridad me acompañen siempre,

yo no dejaré de rezar y agradecer al Altísimo

los favores concedidos,

y seré caritativo con todos

mis hermanos y necesitados.

San Martín intercede por mí,

y líbrame y protégeme de todo mal.

Amén.

Rezar el Credo,

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

ACI Prensa

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