En mayo del año pasado la fundación suiza Es Vicis, en colaboración con otras tres ONG de Argentina, puso en marcha en Santa Fe un inédito programa de repoblación programada que busca probar que es posible revertir la tendencia migratoria campo-ciudad. La iniciativa, que se lleva a cabo en el pueblo rural Colonia Belgrano-ubicado a 90 kilómetros de la capital de la provincia, en el departamento San Martín- ya comenzó a mostrar sus resultados de la mano de 20 familias que están planificando su nueva vida.
La historia de tres familias que cambiaron la urbe por el pueblo
Por Bárbara Favant
Por disposición de quienes impulsan la iniciativa, los elegidos para llevar a cabo esta prueba piloto a nivel mundial son oriundos de Santa Fe y otros de Rosario, todos jóvenes emprendedores que optaron por dejar atrás la gran ciudad a instancias de poder instalar en el mencionado pueblo su propio negocio sustentable. Cabe destacar que como incentivo el programa les facilita a todos vías de acceso a créditos para su propuesta y para construir sus casas, para lo cual recibieron capacitación en plan de negocios y autoconstrucción.
Además, vale mencionar que el proyecto complementa la puesta en marcha de acciones tendientes a la integración de los nuevos vecinos, considerando que muchos son niños (hay 49) y también hay personas de la tercera edad.
Para conocer un poco más sobre dicha iniciativa, UNO dialogó con tres de las familias elegidas, quienes aseguraron estar "muy satisfechas y expectantes con la propuesta", a la cual tildaron de "positiva y revolucionaria".
"Nosotros ya estamos instalados desde el 27 de diciembre pasado en Colonia (Belgrano), en una casa que por el momento estamos alquilando, a la espera de que se ponga en marcha el proyecto de construcción comunitario de las viviendas que se lanzará en unos días (el próximo 11 de marzo)", comenzó a explicar Cecilia (34), quien junto a su esposo, Sergio Rodríguez (43), lleva adelante un emprendimiento que se basa en la reparación e instalación de artefactos eléctricos: aires acondicionados, heladeras, lavarropas.
"Acá ya había un emprendimiento igual, pero no daban abasto. Por eso desde que llegamos estamos teniendo muy buena respuesta de la gente respecto de la demanda de trabajo, y también en cuanto al recibimiento como nuevos habitantes".
En esa línea, la mujer comentó que sus hijos -Matilda (10), Francisco (8) y Florencia (6)- ya se adaptaron muy bien a la nueva vida. "Fueron en enero y febrero a la colonia de verano, donde se hicieron de amiguitos enseguida, y ahora están esperando para el inicio de clases con toda la expectativa", dijo, al tiempo que mencionó que la misma buena recepción tuvo su mamá (Rosa, de 73 años) que también se mudó a vivir con ellos y "está encantada con el lugar".
Paso a paso
Desde un inicio los promotores de Bienvenidos a Mi Pueblo -el nombre de la iniciativa- dispusieron que la mudanza de las familias elegidas, tras un proceso de selección que constó de varios pasos (hubo 1.700 postulantes, fuera progresivo.
En consecuencia se está programando el arribo de cuatro núcleos familiares más en el transcurso de este mes, que se sumarán a los dos que ya están instaladas; y se proyecta lo propio para el resto.
Entre estos últimos están Yamila Alani (29), Simón Tomatis (31) y sus hijos Jerónimo (5) y Francisco (6 meses), quienes proyectan mudarse en breve e instalar una carpintería y comercio afín.
"Las expectativas son muchas, no solo porque tenemos la certeza de que podremos progresar en forma positiva con trabajo y esfuerzo, porque el programa no te regala nada; sino también porque es como cumplir un sueño", dijo Yamila y completó: "Con mi esposo, desde antes de saber de esta propuesta habíamos conversado la posibilidad de irnos de la ciudad a un lugar más tranquilo y seguro. En tanto, cuando esto surgió no lo dudamos".
De similares características es la historia de Federico Cuello (34), un joven oriundo de Misiones que desde hace quince años vive en Santa Fe donde formó su familia con Celina (36) y Alina (de un año y dos meses).
"Nos enteramos de la propuesta de Es Vicis por los medios de comunicación. Cumplimos paso a paso cada una de las etapas y recién cuando nos enteramos que habíamos quedado seleccionados -el pasado 23 de diciembre- le avisamos a nuestras familias y amigos que nos íbamos (planifican su mudanza para el año próximo, una vez que estén terminadas las viviendas proyectadas para ellos", dijo el joven y cerró: "Nos parece estar viviendo algo único, un desafío irrepetible. Colonia Belgrano representa para nosotros la puerta a todo lo que soñamos para nuestro futuro".
"Recomiendo el cambio"
Cecilia y Sergio llegaron a Colonia Belgrano el 27 de diciembre de 2016. Los acompañaban sus tres pequeños hijos, de seis, ocho y 10 años, y la mamá de ella de 73, con quienes se instalaron en una casa en alquiler donde proyectan su vida familiar y un negocio dedicado a la instalación y reparación de artefactos eléctricos.
"Realmente como dice el dicho, para nosotros este 2017 fue "año nuevo, vida nueva". Si bien puedo decir que en Santa Fe no estábamos mal (vivían en barrio Barranquitas, los niños asistían a la escuela N° 6 Mariano Moreno), acá los días son totalmente distintos y reconfortantes", relató Cecilia y completó: "Somos de los primeros elegidos que comenzaron la transición y estamos felices. No teníamos dudas antes de venir y ahora que estamos instalados vemos con seguridad que hicimos lo correcto. Nos encanta el pueblo".
La calidez de los habitantes, la seguridad de las calles, la simpleza de los días y la proyección a futuro son algunos de los tantos puntos que la mujer mencionó al hacer alusión a las cosas positivas que rescata de Colonia Belgrano.
"Yo creo que mucha gente no se anima a mudarse a un pueblo pensando que perderá accesibilidad a muchas cosas que hay en la ciudad, sin tener en cuenta que puede ganar muchas otras tan simples como escuchar y sentir mejor a la naturaleza, por ejemplo", remarcó Cecilia y concluyó: "Si me preguntan, recomiendo el cambio sin dudas. Sobre todo por los chicos que realmente noto que disfrutan".
Excelentes perspectivas
Simón Tomatis, quien desde hace varios años se dedica a la venta y fabricación de muebles, los cuales oferta en ferias locales y en un local comercial que tiene instalado en consecuencia, no tuvo dudas de inscribirse a Bienvenidos a Mi Pueblo ni bien se enteró de su existencia.
"El programa tenía todo lo que esperábamos y soñábamos: poder mudarnos a un pueblo y al mismo tiempo tener la facilidad de acceder a un crédito que nos permita la casa propia", comentó Yamila, su esposa y madre de sus hijos (Jerónimo y Francisco).
En consecuencia, ambos no faltaron a ninguna de las charlas y talleres que se organizaron en Colonia Belgrano desde que se puso en marcha la iniciativa; y ya están ansiosos de que llegue el día de la mudanza.
"Allá tenemos proyectado poner el taller de carpintería junto a nuestra casa y el día de mañana queremos poner un local de ventas como el que hoy tenemos en Santa Fe y que pronto vamos a vender", explicó la joven y siguió: "Yo ahora me dedico a la atención al público, pero cuando nos mudemos voy a buscar algún trabajo distinto hasta que las cosas puedan irse encaminando".
Por otro lado, al hacer alusión a las perspectivas que tienen respecto de la adaptación, Yamila dijo que "son las mejores". "Estamos en permanente contacto con el resto de las familias elegidas y todos estamos igual de ansiosos. Los proyectos a encarar por parte de todas son muy variados y con enormes posibilidades", cerró.
"Es un desafío irrepetible"
Desde hace más de quince años Federico Cuello (34) vive en la ciudad de Santa Fe. Llegó para estudiar el profesorado de inglés, de su Misiones natal, a la tierra que vio nacer a sus padres; y hoy está a punto de repetir su historia.
"Mis viejos que eran de acá, se fueron para Misiones después de leer en el diario que necesitaban allá técnicos electricistas. Fueron en busca de cumplir sus sueños y forjaron su familia", comenzó a relatar el joven en diálogo con UNO y siguió: "Hoy a mí me toca hacer algo parecido. Y lo tomo como un desafío irrepetible que con Celina (su esposa) deseábamos encarar desde hace mucho tiempo, también con la esperanza de hallar buenas oportunidades".
Y es que Fede, que hoy trabaja como docente reemplazante en diferentes escuelas, tiene el proyecto de instalar en Colonia Belgrano un espacio de formación de inglés para grandes y chicos, que además ofrezca a las empresas de la zona el servicio In Company que brinda capacitación en comunicación y operación de maquinarias.
"En el marco de la proyección de mi trabajo dialogué con la única docente colega que hay en el pueblo para saber cómo podía encarar mi trabajo sin entorpecer el suyo", dijo y remarcó: "Todos tenemos en claro que lo que buscamos es establecernos como sociedad y por tanto la idea es complementarnos y no pisarnos".
En otra línea, al hacer referencia a Celina, Federico contó que es cocinera vegetariana y que su idea es "instalarse para vender viandas".












