Una noticia que sacudió al mundo Tigre y que también genera pesar en Unión de Santa Fe: Simón Rivero, exvolante rojiblanco y actual jugador del Matador de Victoria, sufrió una gravísima lesión en la rodilla izquierda que lo mantendrá alejado de las canchas entre ocho y diez meses.
Duro golpe para Simón Rivero: grave lesión y una larga recuperación por delante
Simón Rivero, exvolante de Unión, sufrió una grave lesión en su rodilla izquierda, y Tigre lo perderá entre ocho y 10 meses.
Por Ovación
El infortunio ocurrió durante el encuentro amistoso frente a Talleres, cuando Rivero tuvo que abandonar el campo tras una acción desafortunada. Los estudios posteriores confirmaron el peor diagnóstico: esguince del ligamento lateral con lesión del ligamento cruzado anterior, una de las dolencias más temidas para cualquier futbolista profesional.
Diagnóstico confirmado y cirugía en camino
Desde Tigre informaron oficialmente que el volante deberá someterse a una intervención quirúrgica en los próximos días, paso inicial de un proceso de recuperación extenso y exigente. El plazo estimado de 8 a 10 meses marca un parate prolongado que lo dejará fuera de competencia durante gran parte de la temporada.
La lesión llega en un momento complejo para Rivero, que buscaba consolidarse en el mediocampo del Matador tras su paso por Unión, donde dejó una imagen de futbolista dinámico, con despliegue y buena lectura del juego.
El acompañamiento del club y el recuerdo en Unión
El club de Victoria expresó su respaldo con un mensaje contundente: “Muchas fuerzas Simón, la familia matadora está con vos”, reflejando el apoyo institucional y humano en un momento delicado.
En Santa Fe, la noticia también tuvo impacto. Rivero es recordado en Unión por su compromiso y profesionalismo, y no son pocos los hinchas rojiblancos que siguieron de cerca su carrera tras su salida del club.
Ahora, el desafío será transitar la recuperación con paciencia y fortaleza mental, dos factores clave para volver en plenitud tras una lesión de esta magnitud. El camino será largo, pero Rivero ya empezó a jugar el partido más difícil: el de la recuperación, acompañado por el respaldo de Tigre y el respeto de quienes lo vieron crecer en Unión.














