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Jorge Rostand: "CRAI fue mi lugar de contención"

Jorge Rostand fue el primer rugbier de la USR convocado a un seleccionado nacional. Destacó que el rugby y CRAI lo ayudaron mucho en su vida personal.

Domingo 13 de Diciembre de 2020

Jorge Rostand fue uno de los mejores jugadores que dio el rugby de Santa Fe. Conocido en el ambiente de la ovalada como Maní, fue un gran centro, muy fuerte, con un muy buen tackle. Cuando quería y con la pelota era muy potente, chocaba y te sentaba...en el piso. Tenía un muy buen pase y era muy inteligente para jugar. El principal eelogio que recibió de parte de gente que jugaron con él o que tuvo como coaches, es que es una gran persona, con un espíritu deportivo excepcional. Con una entrega total y compromiso fundamental, un rugbier que saboreó siempre la mística y que lo hizo inexpugnable.

Maní Rostand jugó en el CRAI, en el seleccionado de la Unión Santafesina y fue el primer jugador de nuestra capital convocado a un seleccionado argentino. Con la camiseta de la USR todos recuerdan el espectacular try contra Francia en cancha de Colón que los enfureció a los visitantes porque venían de perder con Los Pumas.

Tremendo try consiguió ese día Rostand ante los franceses, levantó el estadio, después se la cobraron. El pilar que formaba con Juan Carlos Sal, tras el duro encuentro y batalla, lo felicitó y lo invitó a ir a Francia, a parar en su casa y a jugar en su club. Sin duda una muy buena persona, que dejó una huella en el rugby local.

"El tema de la cuarentena la pasé con dificultad, yo soy abogado y de Pami, así que fui personal esencial, por lo cual pude seguir trabajando, y también tengo a mi cargo a mi hermana Silvia, que tiene un retraso mental. En mi caso tuve covid-19, estuve muchos días con fiebre, no la pasé bien, pero ahora ya estoy recuperado" le expresó Jorge Rostand a UNO Santa Fe.

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Maní Rostand fue el primer jugador de la USR en formar parte de un seleccionado argentino. Fue campeón sudamericano en Chile con el equipo nacional juvenil.

Maní Rostand fue el primer jugador de la USR en formar parte de un seleccionado argentino. Fue campeón sudamericano en Chile con el equipo nacional juvenil.

El exinside del plantel superior del CRAI comentó que "el rugby se extraña, claro que sí, los sábados cuando llega el mediodía ir a ver al CRAI, y no poder hacerlo, nos cambió la costumbre que teníamos durante estos últimos años. En mi caso voy a ver al CRAI, lo acompañé a Lucas que jugó al rugby hasta el 2005, y luego se dedicó al fútbol. Y yo acompañé más a Lucila a jugar al hockey al club, porque la mamá lo acompaña a Lucas a fútbol".

"El CRAI se fundó en el 74, y en el 76, Francisco Ulla, vivía en 1° de Mayo y 3 de Febrero, estaba de novio con la Tere Dalla Fontana, hermana de Tolí y cuñada de Carlitos. Entre Francisco y Tolí (NdR: Héctor Dalla Fontana), empezaron a juntar a los chicos que nos encontrábamos en la plaza de Mayo y en el Ateneo, que éramos del barrio Sur. Empezamos a juntarnos, y vinieron estos locos a ponernos a jugar al rugby. Estaban en ese momento Justo Martínez, Juan Dalla Fontana, Javier Alberici, Eduardo Ulla, la familia Guerín, pero éramos básicamente los del barrio Sur" sostuvo Maní Rostand, en relación a sus comienzos en el rugby.

Un lugar de contención: el rugby y el CRAI.

Cuando lo consultamos sobre que significaba el rugby, el doctor Rostand contó con mucha claridad que "el rugby y el CRAI significaron para mí un lugar de contención. Mi padre falleció cuando yo tenía 14 años, estaba y pasaba mucho tiempo con él. Empecé a agarrar la calle, que no es la de ahora, y teníamos un grupo de amigos que andábamos más o menos igual, y encontramos nuestro segundo hogar que fue el CRAI. Iba a ver siempre la primera, a Liceo, a Cha Roga, a todos lados. Una vez me comí una penitencia de mi padre, por haberme ido a Rafaela sin permiso. Los jugadores de la primera eran mis ídolos, me invitaron a ir, me subí al colectivo y volví a las ocho de la noche a mi casa".

También expresó que "tenía problemas de disciplina, me peleaba con mis entrenadores, que en ese entonces era Francisco, que me quería poner límites, y entonces yo me iba a jugar a la división más grande, que me aceptaban siempre, y era con Pipe Raffa y Conrado Peralta Pino, entre otros tantos. En la nota que le hiciste a Francisco Miño, él dice que el rugby requiere orden, disciplina y respeto. Esos valores, creo que los aprendí, pero que me costó ponerlos en práctica en el rugby, me sirvieron para enfrentar el más duro partido de mi vida, que fue el tema de mi adicción. Hace 13 años, 6 meses y 29 días que no consumo ningún tipo de drogas y alcohol. Ese fue el mayor test match que jugué, que fue el haber superado la adicción".

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 El rugby y el CRAI fueron su lugar de contención, pero destacó la figura de Francisco Miño en un momento difícil de su vida personal.

El rugby y el CRAI fueron su lugar de contención, pero destacó la figura de Francisco Miño en un momento difícil de su vida personal.

Maní Rostand señaló que "empecé a consumir drogas duras a los 23 años, cuando empezaron mis alejamientos del rugby. Desde los 14 tomaba mucho alcohol, momento en el que se me empezaron a gestar las conductas adictivas, como pelearme con los entrenadores. Todo eso que aprendí lo pude volcar en el gran test match que me planteó la vida. El rugby es un deporte tan rico y tan generoso, que nos nutrimos de los valores que va teniendo cada uno. Para algunos el respeto, la disciplina y el orden, y para otros tiene mayor valor la lealtad, la gratitud, y otros, a lo mejor somos más indisciplinados. Lo del respeto, la disciplina y el orden lo aprendí de Francisco Miño, le podemos agregar de mi parte hacia él, la gratitud, de acordarnos siempre de quien nos dio una mano, y, sobre todo, tener memoria".

Las diferentes etapas en la entidad Gitana

El excentro del seleccionado juvenil de la Unión Argentina de Rugby contó que "El que nos junta fue Tolí Dalla Fontana y Francisco Ulla, tenía 11 años, y entrenábamos en Ateneo, porque estaba caído el puente del Salado. Estaban los terribles del barrio, los mellizos Lassaga, Ricky Dorrego, Ricardo Mántaras, que en total éramos unos veinte jugadores de rugby infantil. Después en juveniles tuve de entrenador en cuarta y quinta a Francisco Miño, que fue uno de mis maestros, y estaban Eduardo Ulla, Guillermo Migliorini, Mario Wagner, Pablo Toniollo. Estando en cuarta división ya empecé a jugar en la primera división del CRAI, y con 17 años tuve la posibilidad de ir a Córdoba con un seleccionado mayor de la USR. En el club el entrenador era Julio Tejerina, y en el seleccionado estaba Francisco Miño con Copete Burgos. En el seleccionado estaban Yeye Gorla, Hueso Schierano, Fernando Gaziano, el Memo Busso y Alcídes Celeri, entre los que me acuerdo ahora".

El exintegrante del seleccionado mayor de la USR expresó que "en la primera división del CRAI debuté en el año 83 contra Rowing. El entrenador era Julio Tejerina, yo vivía en San Jerónimo y 3 de Febrero, a la vuelta vivía Quito Maciel y a dos cuadras José María Chemes. Tenía pasión por el rugby, y practicaba con mi división, y me colaba con ellos, martes y jueves, que entrenaban en el club. Un día me dijeron, se lesionó Roberto Ponce, y tuve que jugar. Siempre jugué de centro, y en la primera jugué desde los 17 hasta los 21 que tuve una lesión contra Los Tordos de Mendoza".

Un momento importante de su carrera

Jorge Rostand, abogado de profesión recordó que "En el seleccionado jugué desde el 83 hasta el 87, en este caso también lesionado, fueron seis años, me divertía mucho, hasta el 86, después por la lesión ya jugaba por curriculum de haber sido seleccionado argentino. Se me rompieron los ligamentos cruzados, me operaron de meniscos, hice toda la rehabilitación, después volví, y en el primer partido se me fue la rodilla y hasta el 89 jugué con el ligamento cruzado cortado. Es cierto que seguí jugando en primera, pero corría derecho, ya que no podía hacer otra cosa, y donde apoyaba el cuerpo sobre la rodilla lo sentía mucho".

El primer rugbier santafesino convocado al seleccionado argentino juvenil, cuando promediaba la década del ochenta, fue Rostand. Sobre este acontecimiento refirió que "en el año 84 teníamos un buen equipo de juveniles, y fuimos a jugar a Chaco, ganamos la eliminatoria, después vino Mar del Plata a Santa Fe, y contra todos los pronósticos logramos ganarles. Nos fuimos a Córdoba y perdemos en semifinales con Buenos Aires. Le ganamos a Tucumán, con Lefort, por el tercer y cuarto puesto, y jugué bien ese partido. Volvemos y un martes me llama Julio Tejerina, y me dice tenés que ir con el seleccionado al Sudamericano. Se jugó en Chile, fuimos campeones sudamericanos y estaban convocados Peti Ramallo y Casareto del SIC, Jorge Scocería de Pueyrredón, Rodrigo de la Arena y Claudio Beltrame de CUBA, entre otros muy buenos jugadores".

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En el partido contra Francia en Colón; Hernán Del Sastre, Aldo Ruiz Díaz, Juan Carlos Sal, Marcelo Rhor, Guagua Berra y Jorge Rostand.

En el partido contra Francia en Colón; Hernán Del Sastre, Aldo Ruiz Díaz, Juan Carlos Sal, Marcelo Rhor, Guagua Berra y Jorge Rostand.

El exmánager de varios seleccionados de la USR contó que "me acuerdo que en cuanto a organización hubo un antes y un después de la USR. El antes era el voluntarismo, la dedicación y el amor de Rodolfo Paraván, con la precariedad de las instituciones santafesinas. Llegó Patricio Fleming a colaborar con su impronta, yo era un niño midamo de ambos, y le ofrecen que había que traer a Los Pumas. Para traerlos había que poner 10.000 dólares, y me acuerdo que era una fortuna, los puso Fleming, y se llenó la cancha de Colón".

Maní Rostand también recordó que "estaba haciendo el servicio militar y Francia venía de ganar el 5 Naciones, con el ingoal invicto, y recuerdo que metí un try desde la mitad de cancha, corrí cuarenta metros la cancha y definí de palomita. En el tercer tiempo me regalaron una corbata, diciéndome con un traductor que le había roto un invicto de once meses. Invitaron mucha gente de afuera a jugar ese partido, algunos rosarinos, ellos venían de perder contra Los Pumas, salieron con todo y nos metieron ochenta puntos. En el primer line out lo cortan a Alfredo Mordini, en el primer scrum lo golpean a Juan Carlos Sal, se enojó y se levantó a pelearlos a los franceses y los rosarinos ni se metieron. Estaban Hernán Del Sastre, el Guagua Berra, Pancho Montes de Oca, yo tenía 19 años y ellos eran más grandes. El entrenador era Juan Manuel Mateo, muy bueno y una gran persona, un nostálgico y un visionario del rugby. Dejaba cualquier obligación cuando estaba el rugby de por medio".

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