Mauricio “Chicho” Serna quedó en fuera de juego ante una pregunta punzante, pero eligió salir jugando con personalidad. En un programa colombiano, una inteligencia artificial le consultó si Juan Román Riquelme es “tacaño” en la conducción de Boca, y el exvolante central respondió con ironía primero y fundamentos después, marcando posición.
Serna respondió a una filosa pregunta: "¿Riquelme es tacaño?"
El exintegrante del Consejo de Fútbol de Boca respondió en Colombia a una incómoda consulta sobre la supuesta “tacañería” del presidente Juan Román Riquelme.
Por Ovación
El episodio se dio al aire de “Sí era gol”, donde la IA ofició de panelista y lanzó la pregunta sin anestesia. Serna apeló al humor para amortiguar el impacto: “Hace años que no me metían un planchazo así”, soltó entre risas. Sin embargo, lejos de esquivar el bulto, se metió en la médula del debate: la administración del presupuesto y la estrategia en el mercado de pases.
Mercado y billetera
Campeón de América con Boca Juniors, Serna explicó que cada negociación es una pulseada donde intervienen múltiples variables: valor de reposición, edad del futbolista, proyección de venta y contexto contractual. En ese marco, respaldó la gestión de Juan Román Riquelme y desdramatizó la etiqueta de “tacaño”.
“Cuando Boca llama, el precio cambia”, dejó entrever. Para el colombiano, el peso específico del escudo impacta en la cotización y obliga a afinar la ingeniería financiera: contratos escalonados, bonos por objetivos, porcentajes de futura venta y cláusulas de rendimiento. “El que vende quiere sacar el máximo rédito; el que compra, pagar lo justo”, sintetizó, en clave de manual de dirección deportiva.
Además, remarcó que el Consejo de Fútbol siempre trabajó con un presupuesto delimitado y bajo la premisa de sostener equilibrio económico sin resignar competitividad. En ese esquema, priorizaron perfiles con hambre de gloria y margen de reventa, antes que apuestas rutilantes sin proyección.
El caso Cetré y la revisión médica
En la misma línea, Serna abordó la situación de Edwuin Cetré, hoy en Estudiantes de La Plata, cuya llegada a Boca estuvo cerca de concretarse. Admitió que escuchó versiones sobre una supuesta arritmia detectada durante un paso por Brasil, aunque aclaró que no maneja información oficial ni detalles clínicos confirmados.
El exmediocampista fue prudente: señaló que cualquier contratación pasa por un exhaustivo control del cuerpo médico y por una evaluación integral del riesgo deportivo. En un mercado donde cada ficha implica una inversión millonaria, la revisión médica se vuelve tan determinante como el análisis táctico.
Con tono sereno, Serna dejó un mensaje político-deportivo: en la Bombonera no se negocia desde la improvisación ni desde la billetera abierta sin cálculo. Se administra, se proyecta y se compite. Y en ese equilibrio, sostuvo, está la clave para sostener un proyecto que combine resultados y sustentabilidad.











