Durante la segunda jornada del juicio que investiga al exjefe de Policía Hugo Tognoli, se escuchó un testimonio que produjo una de las primeras grietas en la defensa de otro de los acusados: el exsubjefe de Inteligencia de la DGPyCA, José Luis Baella.Julio César Acosta, un agente que el sábado 3 de marzo del 2012 era oficial de guardia en la ex-Drogas Peligrosas contó que esa noche él llegó a la dependencia policial a las 22.30 para cumplir su turno. Su versión está corroborada por los libros de guardia de la dependencia que obran como pruebas documentales en la causa.
Caso Tognoli: un testigo debilitó la coartada del excomisario Baella
Fue cuando lo interrogaron sobre la noche en la que vieron a Baella muy cerca de la casa del Tuerto Mendoza
19 de septiembre 2015 · 23:41hs
La hora de su llegada es importante, porque el día anterior a su declaración, el excomisario Baella dijo que aquel sábado 3 de marzo del 2012, a las 21, él había ido a Colastiné Norte, a la casa de Acosta, para entregarle unos vales de nafta para los móviles policiales.
En los mismos libros de guardia, figura que Baella salió de Drogas Peligrosas junto con Marcelo Cocco, a bordo del móvil número 3648, un Chevrolet Corsa color champagne. Baella contó que había ido a la casa de Acosta y de otro agente, de apellido Mathei, que vivía en la misma zona, para justificar por qué una antena de celular captó la señal de su teléfono en Colastiné Norte, a muy poca distancia de la casa de Daniel El Tuerto Mendoza, a quien cuatro meses después le encontraron una cocina de cocaína en la casa. Tognoli y Baella llegaron a juicio acusados de coaccionar a Norma Castaño, titular de Madres Solidarias, que denunció al exjefe de Policía por connivencia con narcos, pero además, están imputados de encubrir a Mendoza en la producción y venta de cocaína. Entre las pruebas que figuran en la causa, está el testimonio de dos efectivos de Asuntos Internos quienes contaron que el 3 de marzo del 2012 vieron al Tuerto Mendoza subir al auto Chevrolet Corsa color champagne que conducía Baella, a metros de su casa en Colastiné Norte. “¿Alguna vez fue un superior a llevarle vales de nafta a su casa?”, le preguntó el fiscal general, Martín Suárez Faisal a Acosta. “No, nunca”, respondió el testigo. Y continuó el interrogatorio de la fiscalía: —¿Su compañero Mathier vive también en la misma zona de su casa? —No, él vive mucho más al norte.El libro de guardia indica también que a las 23.20 Baella y Cocco volvieron a la sede de Drogas Peligrosas con el móvil y que cinco minutos después Baella vuelve a irse. En su declaración contó que después de haber estado en Colastiné Norte, se fue a Ángel Gallardo, donde estaba el por entonces jefe de la Policía provincial, Hugo Tognoli, por un conflicto vecinal. El caso En el banquillo de los acusados, Tognoli está acompañado por el exsubjefe de Inteligencia de la Dirección General de Prevención y Control de Adicciones, José Luis Baella; el agente de esa misma repartición, Mauricio Otaduy, y dos detenidos por tráfico de drogas: Daniel Tuerto Mendoza y Fernando Torres, todos investigados –en distintos grados– por amenazas y coacciones agravadas contra la titular de la Asociación Madres Solidarias, Norma Castaño, y complicidad con el narcotráfico. En el pedido de elevación a juicio, el fiscal federal Walter Rodríguez sostuvo que el exjefe de Policía “ayudó a eludir”, al menos en dos ocasiones, las investigaciones por “comercialización de estupefacientes que realizaba Mendoza, del cual tenía cabal conocimiento y lo hizo con ánimo de lucro”.Además, sostuvo que ante “un concreto requerimiento de informe formulado a la estructura policial provincial especializada en delitos vinculados al narcotráfico, el entonces director general Hugo Damián Tognoli informó sobre casos de menor cuantía y omitió comunicar la existencia de investigaciones por infracción a la ley 23.737 seguidas contra Daniel Francisco Mendoza”. Gabriela Albanesi / [email protected]













