Un vendedor de drogas fue condenado por el Tribunal Oral Federal a cuatro años de prisión efectiva luego de haber sido detenido en 2016 en un búnker ubicado en barrio Yapeyú. La sentencia fue dictada luego de un juicio oral y público desarrollado en la jornada del lunes y estuvo a cargo del tribunal de jueces compuesto por José María Escobar Cello, Luciano Lauría y María Ivón Vella.
Condenaron a Luto, un pesado de Bº Yapeyú
UNO Santa Fe
Se trata de Luis Antonio Luto, un changarín abocado al narcomenudeo en el norte de la ciudad, el cual cayó el 29 de agosto del año pasado en momentos en que escapaba de un control policial luego de ser visto con un arma de fuego.
Su caída no fue su único vínculo al mundo delictivo sino que en el fuero penal provincial también tuvo lo suyo. En 2009 estuvo vinculado a una causa por robo, donde intervino el Juzgado de Instrucción N° 1. Un año después estuvo enmarcado en otro robo en el cual intervino el Juzgado de Instrucción N° 2. De la misma manera fue sindicado en otro ilícito donde tomó intervención el Juzgado de Instrucción N° 6.
Un búnker que ya era investigado
Si bien la detención y el desbarate del búnker donde operaba Luto se dio a raíz de una actuación de prevención de los efectivos del Comando Radioeléctrico, el hombre de 28 años había comenzado a ser investigado un tiempo antes por agentes de la Dirección General de Prevención y Control de Adicciones.
Es que el 2 de agosto del año pasado, se inició una pesquisa sobre la vivienda donde residía Luto. La misma está ubicada en Pasaje Público al 9700 de barrio Yapeyú. Allí vendía estupefacientes bajo la modalidad clásica: una ventana, con un gran orificio, por donde se efectuaba la "venta". Era evidente que era un búnker.
La investigación logró detectar la maniobra ilegal, pero hasta ese entonces no se había podido lograr encontrar la cara visible que operaba allí. Es que dicho búnker se encontraba en las típicas y clásicas coordenadas en las que se desarrollan las actividades vinculadas al mundo narco: una precaria casa ubicada en una curva, gente merodeando constantemente por el lugar y un estado de la calle intransitable.
Empuñó y cayó
La actividad del hoy condenado como vendedor barrial de drogas iba a tener su punto final durante el mediodía del 29 de agosto pasado. A las 11.30, dos agentes del Comando Radioeléctrico que patrullaban por Reutemann y Chaco vieron a Luto empuñando un arma de fuego por la zona. Este, al ver la presencia policial, intentó escapar y se adentró en la precaria vivienda de Pasaje Público al 9700.
Los agentes no dudaron y lograron detenerlo en el interior de la casa. Allí le secuestraron el arma de fuego que había exhibido, un pistolón calibre 44 amunicionado. En tanto, hallaron 64 envoltorios de nylon de color negro anudados en sus extremos, los cuales contenían -cada uno- marihuana.
Luto terminó detenido y fue puesto a disposición de la Justicia federal y el 13 de septiembre fue procesado con prisión preventiva como "presunto autor penalmente responsable del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización".
La causa fue elevada a juicio el año pasado y esta semana se inició el mismo donde la Fiscalía General, a cargo de Martín Suárez Faisal, lo acusó de ser autor del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y pidió una pena de cinco años de prisión efectiva.
El tribunal de jueces dictó sentencia y lo consideró culpable, pero bajó un año el requerimiento de la Fiscalía, ya que lo condenó a cuatro años de prisión.













