En menos de una semana, dos jóvenes mujeres santafesinas resultaron con gravísimas heridas de fuego en su cuerpo. Ambas continúan internadas y sus respectivas parejas están en la mira de la Justicia. El caso más reciente ocurrió el sábado a la noche, en barrio Liceo Norte. Los gritos de Maira Alonso, de 24 años, hicieron que los vecinos de calle Piedrabuena al 4.600 salieran de sus casas para ver qué estaba pasando.
Llegó quemada al Mira y López y su pareja quedó detenida
La reacción fue inmediata. La chica, con más del 70 por ciento del cuerpo lesionado con quemaduras de tipo a/b, fue llevada en un auto particular hasta el hospital Mira y López. Allí la estabilizaron y luego fue trasladada al Cullen, donde permanece en el área de cuidados intensivos. Su estado de salud es muy delicado y apenas si puedo esgrimir algunas palabras cuando sus conocidos la llevaban al hospital.
Según trascendió, aún no hay una versión que apunte directamente a la pareja de la joven, de 27 años, como autor de las lesiones. Sin embargo, ante la gravedad del caso, los fiscales de la Unidad Especial de Homicidios, Cristina Ferraro y Jorge Nessier, determinaron la detención del muchacho de 27 años, apenas recibió el alta médica. Es que él también tenía las manos con quemaduras. Ahora resta determinar si las heridas provocadas por el fuego significan que intentó ayudarla, o, por el contrario, si fue quien generó el ataque.
Ambos estaban solos en la casa cuando ocurrió el hecho. Fue momentos antes de las 21.30, porque a esa hora Maira ya había sido ingresada al Mira y López. Dicen que en el trayecto, ella sólo pedía que Dios le de fuerzas para sobrevivir, por sus dos pequeños hijos.
Maira tiene un chiquito de seis años, que quedó a cargo de la familia del papá, y un bebé de ocho meses que está al cuidado de familiares de la joven. Aún no se pudo constatar que hubieran denuncias previas por situaciones de violencia de género, pero en principio, ninguno de los vecinos ni los familiares de la joven mencionaron que hubieran tenido discusiones violentas.
En Guadalupe Oeste
Mientras tanto, avanza la investigación en el caso de la mujer de 34 años, que el martes pasado sufrió quemaduras en un 30 por ciento de su cuerpo y continúa internada en el hospital Cullen. En este caso, las lesiones se produjeron en una vivienda de barrio Guadalupe Oeste, en horas de la madrugada. La pareja de la joven, de 33 años, está siendo investigada, pero continúa en libertad y aún no se le realizó una imputación formal.
La diferencia clave entre ambos casos, es que en este último la joven declaró que fueron heridas autoinfligidas. En este sentido, la fiscal Cristina Ferraro, explicó que –a pesar de los dichos de la joven, que exculparían al muchacho– la investigación se realiza igual porque se trata de manifestaciones comunes en casos de violencia de género. “En este caso, el muchacho ni siquiera llegó a estar detenido. Fue aprehendido algunas horas. De todas maneras no está desvinculado de la investigación. Estamos juntando pruebas, y en el caso de tener elementos suficientes, se le realizará la imputación. Tenemos un poco más de margen de tiempo porque como está en libertad, el Código no impone un plazo para la imputación. Y preferimos llegar a esa instancia con elementos fuertes”, declaró la fiscal.
La joven se encuentra en coma farmacológico con pronóstico reservado. Desde el nosocomio público santafesino, el doctor Horacio Locatelli indicó que “la paciente posee más del 30 por ciento del cuerpo quemado y que las quemaduras alcanzan el rostro y el tórax”. También explicó cuáles son los alcances del cuadro que presenta actualmente: “Todo se ha agravado por las quemaduras que tenía en vía aérea, que es una mucosa donde el calor o la llama directa lastima y se inflama automáticamente”. En ese sentido, el profesional médico dijo que “la paciente debió ser inducida en un coma farmacológico para poder proceder sobre la vía aérea, siendo su estado crítico y su atención permanente”.
El episodio ocurrió el martes 6 de mayo, alrededor de las 3.30, en calle Padre Genesio al 1.200, del barrio Guadalupe Oeste. Los gritos de la mujer se escuchaban desde la vereda y los vecinos dieron aviso a la central policial 911 que envió patrulleros de la comisaría 8ª de Guadalupe y del Comando Radioeléctrico, que llegaron en simultáneo con la ambulancia, que trasladó a la mujer quemada hasta el hospital José María Cullen de Santa Fe.













