Este lunes, antes de las 14, se vivieron momentos de gran tensión cuando un hombre se atrincheró en su vivienda particular ubicada sobre avenida Caferata al 8700, en el barrio Brigadier López, en el cardinal noroeste de la ciudad de Santa Fe, con claras intenciones de quitarse la vida. Los vecinos que advirtieron la situación dieron aviso a la central de emergencias 911. En algunos de los llamados, los denunciantes destacaron que podría tratarse de un policía en actividad.
Policías lograron evitar el suicidio de un suboficial; le retuvieron el arma reglamentaria y el chaleco balístico
El suceso ocurrió en una vivienda del barrio General López. El suboficial estaba con su arma reglamentaria dispuesto a quitarse la vida. Dos policías de la Subcomisaría 17° lograron hacerlo recapacitar
Por Juan Trento
gentileza
Policías capitalinos lograron evitar el suicidio de un suboficial que trabaja en Rosario; le retuvieron el arma reglamentaria y el chaleco balístico.
Los operadores del 911 enviaron el recurso policial más cercano y, minutos después, arribaron a la vivienda dos oficiales de la Subcomisaría 17ª. Frente a la atenta mirada de los vecinos del sector, los uniformados ingresaron y dialogaron con el hombre, quien se identificó como A. D. S., de 27 años, suboficial policial en actividad, actualmente con prestación de servicios en la Brigada de Orden Urbano (BOU) de la Unidad Regional II Rosario de la Policía de Santa Fe.
Razonamiento y desenlace
Los efectivos de la Subcomisaría 17ª mantuvieron un diálogo sereno y sostenido con el suboficial atrincherado hasta lograr que reflexionara sobre la drástica decisión que estaba por tomar. Tras varios minutos de tensión que se hicieron eternos, el joven de 27 años recapacitó sobre su situación personal, depuso su actitud y entregó su arma reglamentaria, una pistola calibre 9 milímetros, además de su chaleco balístico.
La novedad fue informada a la Jefatura de la Unidad Regional I La Capital de la Policía de Santa Fe, cuyos responsables dieron intervención al fiscal de Flagrancia del Ministerio Público de la Acusación (MPA). El funcionario judicial ordenó la confección de un informe detallado sobre lo ocurrido y que las actuaciones sean elevadas conforme al protocolo vigente para este tipo de casos, además de la realización de exámenes médicos y psicológicos al suboficial involucrado.
Antecedente inmediato
El pasado 4 de febrero falleció el policía Oscar “Chimi” Valdez, de 32 años, quien días antes se presentó en la Jefatura policial de Rosario para intentar hablar con un superior que no lo atendió. Luego, le quitó el arma reglamentaria a una compañera y se efectuó un disparo en la cabeza. Fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), donde finalmente murió.
Valdez se encontraba con carpeta médica por problemas psiquiátricos y no portaba su arma reglamentaria, ya que le había sido retirada previamente.
Contexto y acuartelamiento policial
El episodio ocurre en un contexto complejo para los efectivos del norte santafesino que prestan servicio en Rosario. A comienzos de febrero, una situación salarial crítica derivó en una revuelta policial que se extendió durante una semana sobre avenida Ovidio Lagos al 5200, frente a la Jefatura de la Unidad Regional II Rosario, y que luego se replicó en distintos puntos de la provincia.
Los reclamos, negociaciones y ofrecimientos de mejoras salariales tuvieron su punto final cuando el gobernador Maximiliano Pullaro anunció una recomposición salarial el jueves 12 de febrero, tras lo cual los efectivos retomaron sus tareas habituales.
• LEER MÁS: Hallaron a un hombre baleado cerca del peaje de Sauce Viejo y buscan a un camionero














