Juan Trento
"Subieron como pasajeros, pero eran delincuentes desalmados"
Diario UNO de Santa Fe, mantuvo un extenso diálogo con el chofer de colectivos de la línea Kieffer que une los barrios cerrados de Santo Tomé y Santa Fe, siendo su recorrido habitual a través del puente sobre el río Salado por la autopista Santa Fe - Rosario. Hugo Roig de 48 años, quien hace seis meses trabaja como chofer de esa lína de ómnibus, relató lo vivido en la noche de ayer.
—¿Puede usted narrarnos cómo fueron los sucesos que le tocó vivir anoche cuando balearon a una adolescente que usted transportaba?
—Sí, claro, bueno fueron momentos muy difíciles, complicados y además es la primera vez en toda mi vida que me toca atravesar por semejantes circunstancias de violencia con una persona herida y todo lo que está situación desencadenó.
—¿Cómo sucedieron los hechos?
—Bueno eran pasadas las 20, cuando yo tomé por calle Iturraspe y a la altura de una concesionaria muy conocida de Santa Fe, ascendieron al colectivo cuatro jóvenes entre 18 y 20 años, aproximadamente, eso es lo que yo ví que me dijeron que los llevara apenas unas cuadras más adelante, y yo les insistí que debían abonar el boleto, pero me reiteraron el pedido diciendo que eran solo dos o tres cuadras y después se bajarían. Luego fueron hacia el fondo.
—¿O sea, hasta ahí era una situación normal?
—Sí, nosotros estamos acostumbrados a llevar chicos jóvenes que entrenan en diversos clubes o hacen diversos deportes, o bien, porque viven en los barrios cerrados que hay al borde de la autopista Santa Fe-Rosario en los primeros kilómetros. Por lo tanto, acepté porque repito es una situación diaria y normal y yo no sospeche de nada extraño.
—¿Y,entonces, qué fue lo que pasó?
—Bueno, cuando hice algunos metros escuché la detonación de un petardo, cohete o algo parecido, e instantes después escuché otro, y ahí ví cuando en el fondo del colectivo se produjo un griterío impresionante, y uno de los pasajeros que se identificó como periodista me dijo que los que se bajaron en calle Brasil habían intentado robar a una chica adolescente y le habían pegado dos balazos en el cuerpo, e inmediatamente me sugirió ir a la comisaría 28° que es la que está ubicada sobre el acceso a la autopista Santa Fe-Rosario, y pedir auxilio.Subieron como pasajeros, pero terminaron siendo delincuentes desalmados.
Eso me pareció absolutamente acertado, así que sin dudarlo, fuimos hasta la comisaría 28°, toqué bocinas, prendí las balizas del colectivo para evitar cualquier tipo de accidente, y les dijimos a los policías lo que estaba pasando, ellos subieron corriendo al colectivo, e inmediatamente empezaron a pedir una ambulancia para trasladar a la menor hasta un hospital.
—¿La ambulancia tardó mucho en llegar y trasladar a la menor herida?
—No. La ambulancia llegó rápido, los policías nos ayudaron en esa emergencia, y luego de trasladar a la menor me preguntaron que fue lo que había pasado y una vez que se tranquilizó la situación me autorizaron para que terminara el recorrido y pudiera llevar a sus casas a los otros pasajeros.
—¿Anoche pudo dormir?
—La verdad es que me siento mal por la situación que tuvo que atravesar esta adolescente, que ahora se que le pegaron un balazo en una pierna y con el otro tiro la rozaron en las costillas, pero que según la evaluación de los médicos del hospital de niños Orlando Alassia, está bien y consciente y apoyada por su mamá y por todos sus hermanos, pero la verdad es que anoche no pude dormir, y éstas situaciones dejan nervioso a cualquiera. Pero hoy tendré que ir, subirme al colectivo y transportar personas, ese es mi trabajo y ese es mi medio de vida. Es así.















