El sábado alrededor de las 22, dos delincuentes ingresaron a la rotisería Riquísimo ubicada en Fray Cayetano Rodríguez al 3700 en barrio Barranquitas, asaltaron a los clientes y huyeron. Pero en la fuga se toparon con un policía vestido de civil que les impartió la voz de alto. El efectivo persiguió a los ladrones, uno de estos giró y le disparó en reiteradas oportunidades en la esquina de Perú y Juan Díaz de Solís, pero finalmente resultó herido con balazos en el glúteo y en una pierna. Finalmente, se sumaron al procedimiento agentes de la Policía de Acción Táctica, que revisaron al ladrón herido y le encontraron un revólver y su teléfono celular
Un asalto frustrado, un ladrón herido y una venganza contra la víctima
Por Juan Trento
Prensa
Imagen ilustrativa
El joven, identificado como H. M. de 21 años, fue trasladado por una ambulancia del Sies 107 hasta el Cullen, adonde fue recibido por médicos de Emergentología, recibió curaciones y quedó internado en observación, aunque privado de su libertad y con custodia, como consecuencia de la investigación del suceso.
La venganza
Evidentemente, los maleantes y sus cómplices conocían previamente al propietario de la rotisería y no solo eso, sino que también la dirección de su vivienda en barrio San Pantaleón ubicado detrás del Cementerio Municipal. Luego del suceso en el que el propietario no tuvo ningún tipo de relación, solo ser el dueño del comercio, varios desconocidos forzaron un portón, ingresaron en su casa, golpearon a su hijo de 10 años y a su hija de 14, luego los encerraron en una de las habitaciones y comenzaron a saquear todo dentro del inmueble. Pero, un familiar directo del propietario del comercio, que vive cerca de su casa, registró la anormalidad y llamó al 911. En cuestión de minutos llegaron uniformados que lograron recuperar las cosas robadas, porque los malvivientes escucharon la llegada de los patrulleros y escaparon.
Investigación
Informaron la novedad a la jefatura de la Unidad Regional I La Capital de la Policía de Santa Fe, y estos hicieron lo propio con la fiscal de la Unidad Especial de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación, Ana Laura Gioria, que ordenó el secuestro del arma del policía, y la realización de los peritajes criminalísticos de rigor, a los agentes del Área Científica de la Agencia de Investigación Criminal. También quedaron identificadas las personas clientes de la rotisería que habían resultado damnificadas en el asalto para narrar las circunstancias del caso hasta su esclarecimiento definitivo.














