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Qué función cumple la Secretaría de Estado de Igualdad y Género provincial

Celia Arena es quien está a cargo de la cartera que tiene rango ministerial. Quién es la mujer al frente de la gestión feminista y cuáles son sus objetivos en estos cuatro años

Domingo 12 de Enero de 2020

“Para mí, ser peronista es ser feminista. Lo asocio mucho porque en mi militancia son los mismos objetivos, las mismas cosas que me movilizan, es paralelo”, dice Celia Arena, la flamante secretaria de Estado de Igualdad y Género a UNO Santa Fe. Con una voz suave y pausada se define ideológicamente sin demoras y explica cómo será el trabajo que se llevará adelante. Por primera vez, la provincia de Santa Fe tendrá un área para las políticas de género con rango ministerial.

El gobierno del Frente Progresista tenía bajo el ala del Ministerio de Desarrollo Social las subsecretarías de Género por un lado, y de Diversidad, por otro. Con el gobierno peronista, ahora esas áreas están bajo el mando de la Secretaría de Estado de Igualdad y Género, que está en comunicación directa con el gobernador. La estructura de la cartera se conforma de tres subsecretarías: de Mujeres Géneros y Diversidades a cargo de María Florencia Marinaro en la ciudad de Santa Fe; de Relaciones Institucionales a cargo de Lorena Battilana en Rosario; y una Administrativa, Logística y Jurídica a cargo de Melisa Trabuchi. A su vez, la primera tiene tres direcciones: Promoción de Derechos, a cargo de Soledad Salazar en Reconquista; Protección Integral, a cargo de Esteban Montevi y Políticas de Igualdad, con Nerea Tacari al frente, cuya sede conocida como "La Casita de la Diversidad" continúa en Monseñor Zazpe y San José.

Arena (55) tiene una larga trayectoria en cargos públicos con temáticas vinculadas a la acción social, promoción comunitaria, prevención de discriminación y en garantizar los derechos de las mujeres.

Fue funcionaria en los gobiernos de Carlos Reutemann y Jorge Obeid donde coordinó subsecretarías, secretarías y direcciones provinciales. Como diputada nacional (2009-2013) del Frente Para la Victoria impulsó diversos proyectos de ley vinculados a estipular distintas formas de violencia de género, generar modificaciones en el Código Penal sobre ampliación de agravantes para casos de abusos sexuales, dar medidas de protección para denunciantes, ampliar el acceso a la Asignación Universal por Hijo y crear políticas de protección a niños, niñas y adolescentes.

Formó parte de los equipos de los senadores Reutemann como jefa de despacho hasta el 2009 y de Perotti como colaboradora hasta el 2019. Fue Prosecretaria de la Mujer del Partido Justicialista, y Directora de la Delegación Argentina del Parlamento Latinoamericano y Caribeño y Eurolat del 2013 al 2015. Comenzó a militar a los 19 cuando ingresó a la Universidad Nacional del Litoral en la misma agrupación de la que Omar Perotti resultó ser presidente del centro de estudiantes.

—¿Qué responsabilidades tiene la Secretaría de Estado de Igualdad y Género y cómo va a interactuar con otros ministerios?

—Las responsabilidades son un poco las que absorbimos de lo que tenía la Subsecretaría de Políticas de género y de la Subsecretaría de Diversidad. Nosotros no tenemos una secretaría de juventud, pero si vamos a tener un área específica que va a trabajar las cuestiones de igualdad en las juventudes. La responsabilidad central, además de lo que definan las leyes, tanto con la violencia como la instrumentación de la ley Micaela, tiene que ver con tener equipos y fortalecer los niveles de atención en municipios y comunas. Eso es una cosa que queremos trabajar mucho y profundizar porque no es la misma situación en Santa Fe, que Rosario y que en localidades más chicas.

"Si bien hay algunos convenios, la idea es fortalecer a esos equipos y buscar algún tipo de organización que permita a los gobiernos locales más chicos poder tener los instrumentos y las herramientas para funcionar como primer nivel de atención. También ver como trabajamos en la ruta crítica de las mujeres en la denuncia. Eso de por sí implica una articulación muy grande con el resto de los ministerios, sobretodo con Seguridad, Salud, Educación, pero también con otros. Con Hábitat, por el tema de qué pasa con las mujeres después que hacen la denuncia, que se toman las medidas que corresponden, que en algunos casos derivan a las casas de amparo, qué pasa después de todo eso. Lo que estamos hablando con el resto es poder trabajar sobre esa historia de cada una de las mujeres para ver realmente cómo contribuimos todos al logro de la autonomía de esa mujer, de esos niños".

"Pero todo lo que nosotros hagamos para seguir avanzando, tiene que ver también con el tema de políticas de cuidado que es otro de los ejes que queremos trabajar mucho. Todo exige transversalidad, por eso la importancia de la Secretaría de Estado que tiene rango ministerial, que nos permite estar sentados en el gabinete y poder articular con todos. Es un tema que está muy presente en todos los ministros. Cada uno en su área planteó determinadas cuestiones a trabajar.

—En cuanto a violencia de género, ¿van a seguir con las estadísticas del Ruvim? ¿Qué les gustaría ampliar o conocer con respecto a datos?

—Para nosotros el tema de estadísticas y de números es fundamental porque una de las cosas que nos planteamos es la articulación con el resto de los ministerios para poder generar juntos determinados indicadores y medir en cada área el impacto específico de las cuestiones de género. Eso implica todo un trabajo estadístico de consenso y de acuerdo para articular con cada área. La única manera de poder tener una política pública efectiva es estableciendo objetivos y teniendo instrumentos para medirla. Porque una política pública no necesariamente tiene que ser eterna una vez que se defina, sí tiene que cumplir con los objetivos. Y tiene que ser lo suficientemente flexible para poder modificarse si esos objetivos no se cumplen. ¿Ahora, cómo comprobamos eso? Midiéndolo. Recuerdo mucho a Cecilia Ousset, la médica tucumana que estuvo en el debate por la legalización del aborto voluntario que en un momento citó a un maestro que le quedó marcado, que dijo "el que no tabula, fabula". Y la verdad es que tener números es un mecanismo muy importante.

"En estos días nos estaremos reuniendo con el Ipec. Tenemos algunas ideas para agregar. Vamos a ver también el tema de femicidios, a proponer el protocolo de la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres. Queremos ver cómo le damos una mirada que nos permita alinear con algunas cuestiones que nosotros queremos trabajar".

—Hoy, quienes llevan adelante los conteos de femicidios son las organizaciones de mujeres, que cada una tiene un criterio diferente, al igual que el Ministerio Público de la Acusación o el Poder Judicial. ¿Cómo es el de este gobierno?

—Nuestra idea es charlarlo para tratar de unificar criterios. Las organizaciones como las otras instituciones, tienen números distintos pero todos son reales. La diferencia es el criterio que se le da. A nosotros nos parece que el protocolo de UFEM es muy bueno, se asemeja bastante a lo que hace el equipo de Norma López, porque considera femicidio a todo lo que es una muerte violenta de una mujer hasta tanto se corrobore que no lo es. Nos parece que es fundamental en ese tema puntual porque es real. ¿Con qué número te quedás? ¿De las organizaciones, de la fiscalía? Hay que coordinarlo.

—¿Cómo se abordará la violencia de género?

—Los equipos profesionales de la secretaría son muy buenos y muy comprometidos. La guardia de atención telefónica funciona muy bien. Nosotros lo que encontramos son métodos de recolección de la información y de sistematización muy manuales. Son programas que ya lo estamos hablando con gente de tecnología de la Provincia para hacer y usarlo en cuestiones de género, que sea más ágil para quienes tienen que acceder y que haya un mismo criterio de recolección de datos. Porque eso también hace a la celeridad de la respuesta siempre en esta cuestión de que somos el segundo nivel.

"Se atiende en mucha coordinación con equipo locales. Eso es fundamental. Después hay que promover la preocupación de todos los gobiernos locales y de todas las áreas que intervienen ya sea Seguridad, la fiscalía o donde existen centros de denuncias territoriales que no en todos los lugares hay. Nuestra instancia es tratar de achicar las desarticulaciones que hay a nivel local porque a veces eso es lo que pone a las mujeres en una situación de mayor vulnerabilidad. En una misma ciudad una mujer puede empezar el trámite a las 7 de la mañana y terminarlo a las 19 por los lugares a los que tiene que asistir. Como la cuestión de que tenga que llevar ella misma la orden de restricción a la comisaría. Quedan cosas para ajustar, la idea es hacer un protocolo y trabajar en conjunto con todos".

—La ciudad de Santa Fe tiene entre sus políticas la entrega de botones antipánicos hace años. ¿Qué se piensa de esta gestión?

—Estamos trabajando con el Ministerio de Seguridad en un nuevo protocolo. Hasta que no termine de estar acordado se seguirá con el vigente, porque hay un montón de cuestiones tecnológicas y estamos viendo cómo funcionan las centrales de monitoreo en otras las provincias. Porque nos parece que eso es central, poder tener centrales de monitoreo que funcionen bien y tengan la información en el momento y que permitan articular con los equipo locales.

—¿Qué se evaluó sobre la ruta de la denuncia?

—Lo que charlamos con ellos hasta hora es sentarnos a articular para buscar cuáles son los puntos álgidos y tratar de unificar criterios y trabajar en conjunto. Es ir ajustando cómo cada uno aborda de la manera más simple para las mujeres o para trabajar el tema de las diversidades. Hoy todo lo que se habla de violencia se vincula con la doméstica. La ley contempla otros tipos. Es más, en diciembre se aprobó una modificación que incorpora la violencia política como otra forma. Y hay muchos otros ámbitos en los que se da, como la obstétrica o económica por ejemplo. Necesitamos que se empiece a visibilizar. El Estado también tiene una responsabilidad en apoyar la resolución de este tipo de violencias. Hay que buscar cuáles son los modos.

"Indudablemente si hablamos de femicidios, es lo urgente resolverlo. A la vez que trabajar para atender la continuidad en el trabajo y en el apoyo hacia esas mujeres es fundamental. Pero tenemos que empezar a trabajar en otros tipos de violencia e incluir al colectivo de la diversidad que también sufre. Implica un trabajo de equipos distintos, con programas y acciones específicas. Estas violencias son parte de desigualdades estructurales que sufren las mujeres. Entonces si nosotros atendemos lo urgente, pero no vamos atendiendo y destrabando esas desigualdades, siempre va a ser limitado lo que se pueda hacer. La forma es trabajar en políticas de cuidado, en los empleos que hacemos las mujeres que derivan en la precarización, de baja calidad. Si no atendemos el tema de salud, todo lo otro que se pueda hacer es insuficiente. El objetivo central de esta secretaría de Estado es la transversalización.

—¿Cómo se aplicará la ley Micaela?

—Hay una propuesta de reglamentación para la ley. Nosotros queremos trabajar un poco más colectivamente. Hay muchas organizaciones de mujeres y sindicatos que estuvieron trabajando activamente el año pasado en este tema, así que queremos incorporar esas miradas. Va a haber una parte que va a ser virtual y otra que va a ser presencial y queremos el trabajo colectivo. Más allá de la responsabilidad nuestra, que la instrumentación desde la Secretaría de Estado, apostamos a eso.

"La idea de la Subsecretaría de Relaciones Institucionales es trabajar con universidades. Como proyecto, no lo queremos hacer solas, sino con otras áreas, como algún tipo de diplomatura para acompañantes de violencias de género. Este mes lo vamos a definir. Que sea más profesional, específico y que puedan tener los lugares más chicos".

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Celia Arena, Secretaria de Estado de Igualdad y Género.
Celia Arena, Secretaria de Estado de Igualdad y Género.

—En relación a Seguridad, la provincia de Santa Fe tiene varias historias de agentes de seguridad que resultaron femicidas utilizando las armas del Estado. ¿Se conversó este punto?

—Sí por supuesto. Hace unas semanas hubo un hecho en Santa Fe. Y la verdad es que es de destacar la reacción rápida de Penitenciaría que puso en disponibilidad en el momento al agresor. A nosotros nos parece que ese tipo de decisiones son muy importantes, son gestos muy claros de no encubrir y de tomar medidas. Después el tema del uso de armas reglamentarias, es a discutir. Lo que a mí me decían es que ya en el Servicio Penitenciario no portan armas fuera del ámbito laboral, eso charlamos con funcionarios. Son cuestiones a trabajar.

—En cuestiones de género, Omar Perotti fue criticado por presentar una tercera posición siendo senador en pleno debate por la interrupción voluntaria del embarazo en 2018. Si bien ya hubo anuncios, ¿cuál es la postura actual? y ¿qué pasará si se aprueba el proyecto anunciado por Alberto Fernández para la legalización voluntaria del aborto?

—Va a aplicar la ley, como corresponde. En el tema del protocolo, y esta “tercera posición” justamente lo que él presentó no era una tercera posición sino que cuando el proyecto ingresó al Senado todos sabíamos que no salía. No teníamos ninguna duda porque conocíamos el posicionamiento de cada uno de los legisladores. Lo que él presentó trataba de subir un piso de protección hacia las mujeres estableciendo el protocolo por ley y no por resolución. En la provincia de Santa Fe la aplicación es desigual. No es lo mismo Rosario, que la capital, que el norte. Al ser una resolución, no digo que endeble, pero permite que en provincias como Córdoba haya estado judicializado varios años y recién ahora salió el fallo para avalar la aplicación del protocolo. Entonces el tema fue "bueno, subimos un piso que es el que tengo en mi provincia, la que quiero gobernar". Esa fue la intención de haber presentado eso. Claramente Carlos Parola lo dijo, que se iba a aplicar el protocolo de interrupción legal del embarazo. Y como el resto de las cuestiones, se va a aplicar la ley si se aprueba.

—Uno de las mayores dificultades para el acceso a la interrupción legal del embarazo es la objeción de conciencia en los centros de salud y hospitales. ¿Cómo se va a llevar adelante ese punto para que no siga siendo un impedimento para las mujeres?

—En eso el ministro de Salud fue claro. No quiero entrometerme en cuestiones que no son del área nuestra pero es claro que se va a garantizar de manera igualitaria en toda la provincia y es un tema que expresó que le preocupaba. Es una cuestión de igualdad de derechos. No puede haber diferencias en la protección de derechos de acuerdo al lugar donde vivís, entonces es algo a trabajar.

—¿El criterio será el mismo entonces para la producción de misoprostol por el Lif? ¿Habrá continuidad?

—Sí.

—¿Cómo se aplicará el cupo laboral trans?

—En eso tenemos una reunión pendiente con Roberto Sukerman, ministro de Trabajo, para ir avanzando con municipios y comunas. Pero también queremos trabajar en conjunto con los sectores privados, porque necesitamos la integración total de la comunidad trans. Es decir, no solamente en el Estado. Si bien la ley habla de esto, nosotros queremos ir un poco más allá y avanzar.

—Nombró la articulación con Hábitat, ¿qué se puede saber sobre las políticas de vivienda para sectores vulnerables como mujeres o trans que sufren violencia?

—Tomamos contacto con algunos centros de día, especialmente de Rosario que tuvo algunos problemas, y estamos articulando muy bien con Desarrollo Social, y también necesariamente con el Ministerio de Salud. Hay un montón de cuestiones que tenemos que articular con el resto de los ministerios, lo estamos haciendo y nuestra idea es también fortalecer el trabajo de los gobiernos locales en este tema porque hay lugares que son muy chicos y que no tienen las herramientas ni los instrumentos para trabajarlos. Sí hay equipos locales que se están empezando a involucrar. Así que en esto nosotros también nos planteamos que tanto los equipos de promoción como el de atención que están en el ámbito de la Secretaría incorporen el tema de diversidad para abordarlo. No habrá un equipo de diversidad y uno de género cada uno por su lado, sino que los vamos a ir abordando específicamente desde un mismo equipo con protocolos institucionales específicos y coordinando con las áreas que hay que coordinar.

—¿En este contexto social de crisis, cómo se trabajará sobre el desempleo y la desigualdad económica?

—De la misma manera. Hay una cuestión que es que la sociedad Argentina está atravesada por una crisis muy grande. Alberto Fernández dijo que claramente la prioridad es empezar de abajo hasta llegar a los de arriba y nosotros estamos totalmente en esa línea priorizando lo que tiene que ver con la alimentación, cuestiones sociales, proteger el empleo. Eso sí o sí requiere un trabajo coordinado porque con Desarrollo Social ya estamos articulando cuestiones de asistencia con la tarjeta alimentaria. Ahí planteamos con el ministro Danilo Capitani que se hagan talleres con nutricionistas y lo que estamos hablando es incorporarnos nosotros para poder hablar de cuestiones vinculadas al tema género, diversidad, salud.

"Para nosotros la cuestión es llegar todos juntos al territorio en función de dar una respuesta homogénea desde el estado de protección y de abrir líneas que tengan que ver con el empleo. Es muy importante también la articulación con el Ministerio de Educación porque tiene ofertas educativas muy interesantes, formales y no formales, no tan estructuradas. Tenemos planificado poder articular con mujeres víctimas de violencia y para la comunidad trans. La idea es territorializar al máximo posible la gestión en articulación con los gobiernos locales y con las organizaciones que trabajan en el tema. Mucho de eso se venía haciendo y nosotros queremos profundizarlo".

—Sobre Educación, ¿se continuará con la educación sexual integral?

—La ministra de Educación dijo que la ESI es una ley nacional que se va a aplicar, y que es necesaria. Más allá de esto, la convicción que tengo es que es un instrumento muy importante. La persona que está al frente del área dio la garantía de la aplicación.

—¿Cómo se trabajará con la Secretaría de la Niñez?

—Me parece importante que haya pasado de subsecretaría a secretaría porque pone en un mayor grado de independencia las decisiones que se toman. Así que nosotros con Patricia Chialvo –secretaria de Niñez– lo estuvimos hablando. Tenemos mucho contacto, estuvimos charlando de todas las cuestiones que se plantea ella para trabajar y la necesidad de incorporar a los profesionales así que vamos a interactuar mucho, pero en base a lo que ellos nos vayan solicitando en relación a la igualdad o violencias.

"Nos parece muy bueno e interesante y vamos a seguir en coordinación con ellos, es para darle continuidad al tema de infancias trans que llevó adelante Esteban Paulón desde la Subsecretaría de Diversidad. Eso se hizo con articulación de los gobiernos locales lo cual da una riqueza para profundizar".

—¿Cómo es el estado del presupuesto para esta área?

—El hecho de que el gobernador Miguel Lifschitz haya enviado el presupuesto no respetando lo que le había pedido el gobernador Perotti, hizo que entre otras cosas la Secretaría de Estado no esté contemplada. Así que estamos reconduciendo el presupuesto y lo afectamos a través de programas.

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