Este 15 de mayo se cumplen 100 años del nacimiento de Horacio Guarany, una de las voces más emblemáticas del folklore argentino y un símbolo cultural profundamente arraigado en Santa Fe. Nacido en 1925 en Intiyaco, en plena zona forestal del norte santafesino, fue el hijo número 12 de una familia que, como muchas de la época, inscribía a sus hijos días o semanas después de nacidos, cuando podía viajar a un pueblo cercano. Así, él y dos de sus hermanos fueron anotados juntos en Las Garzas, un rincón perdido del monte que aún hoy guarda ecos de su origen.
"Queremos que la llama de Horacio Guarany siga viva en su pueblo"
El legendario artista santafesino cumpliría hoy un siglo. Su hijo, Horacio Guaraní Rodríguez, lo recordó con anécdotas familiares y artísticas que pintan el perfil de un hombre apasionado, comprometido y profundamente popular.
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Horacio Guarany
Guarany, quien llevó la música popular a los escenarios más importantes del país y del mundo, sigue vivo en la memoria colectiva. Esta semana, la ciudad de Santa Fe y en particular el barrio de Alto Verde, donde vivió muchos años, se prepara para una serie de homenajes que celebran su centenario.
En diálogo con "Mañana UNO" en UNO 106.3 FM, Horacio Guaraní Rodríguez, su hijo, compartió una charla emotiva y cargada de recuerdos. “Desde temprano me están llamando de todo el país. Papá hacía 160 actuaciones por año. Solo entre enero y marzo llegaba a cantar en 100 festivales”, relató con orgullo.
El artista del pueblo
Guarany no fue solo un cantor. Fue también poeta, actor, escritor y guionista de cine, y un referente del pensamiento nacional y popular. Con su guitarra y su voz grave supo retratar en canciones el alma del interior profundo, del hombre trabajador, del amor y la lucha.
En los años 70, su militancia lo convirtió en blanco de la represión: fue amenazado por la Triple A y obligado a exiliarse junto a su familia. “Fue uno de los primeros cinco amenazados junto a Brandoni, Nacha Guevara, Norman Briski y Héctor Alterio. Nos pusieron bombas, nos siguieron, nos vigilaban. Tuvimos que irnos a México”, recordó su hijo. Aun así, Guarany nunca dejó de cantar, ni de volver cuando pudo. “Cuando volvió, en el 79, nos volvieron a atacar. Pero él seguía, siempre seguía”, dijo.
Amor por Alto Verde, Colón y el río
Si bien nació en el norte provincial, fue en Alto Verde, en la ciudad de Santa Fe, donde encontró su lugar en el mundo. Vivió allí durante años, con vista al riacho, cerca de su querido club Colón. “Mi viejo era fanático del río, del asado, de la gente. Siempre que se juntaban a comer, alguien ponía una zamba de él, un cassette, una playlist. Era parte de la vida cotidiana de muchas familias”, contó su hijo, que también siguió el camino de la música y ha grabado más de 30 discos.
El legado de Guarany es generacional. “Me encuentro con chicos de 15 años que me dicen que sus abuelos eran fanáticos de mi papá. Así se va pasando de generación en generación”, reflexionó Rodríguez.
Un siglo de voz y lucha
A cien años de su nacimiento, Horacio Guarany sigue siendo una de las figuras más queridas del canto popular. Su música, su historia y su compromiso lo convirtieron en un ícono. En Santa Fe, el Ministerio de Cultura y Radio Televisión Santafesina preparan actividades conmemorativas, entre ellas un documental para recordar al artista que hizo del canto una forma de resistencia.
"Autorizamos a todos los que quieran rendirle homenaje. Queremos que la llama de Horacio Guarany siga viva en su pueblo, con su pueblo", cerró su hijo.










