Santa Fe

Bajaron las consultas pediátricas y hay preocupación por aumentos en obesidad

En diálogo con UNO Santa Fe, la médica pediatra Liliana Ramírez analiza las consecuencias de la pandemia en otros aspectos de la salud en los chicos

Martes 22 de Septiembre de 2020

La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). El organismo alerta que está asociada a una amplia gama de complicaciones de salud graves y a un creciente riesgo de contraer enfermedades prematuramente, entre ellas, diabetes y cardiopatías. En Argentina el 41,1 por ciento de los niños y adolescentes de entre 5 y 17 años presenta exceso de peso, mientras que este problema afecta al 67,9 por ciento de las personas mayores de 18 años, según los resultados de la Segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, realizada por la Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) y Unicef en 2019.

En contexto de pandemia, con muchas actividades detenidas para evitar contagios, profesionales estiman que esta afección se puede estar incrementando. UNO Santa Fe consultó a Liliana Ramírez, médica pediatra neonatóloga que forma parte del equipo de la Dirección provincial de Salud de Niñez y Adolescencia del Ministerio de Salud de Santa Fe. "Se han reducido las consultas pediátricas, tanto en el subsector público como en el privado. Las consultas de pacientes por obesidad, por ejemplo, que en otros aspectos están sanos, ha disminuido. El seguimiento pediátrico se vio afectado en términos generales. ¿Cómo los pediatras diagnosticamos? a través del peso, la talla, el índice de masa corporal. La gente tiene miedo de acudir con sus hijos a centros de salud, hay una gran atención para pacientes con Covid-19, entonces se reduce la demanda pediátrica de rutina", evaluó la doctora.

"Por cada niño desnutrido hay once o doce con sobrepeso. Entonces es posible que al final de la pandemia tengamos más chicos con sobrepeso. No un incremento de estatura, sí de peso", agregó.

Lo que hay que saber

Ramírez explicó que hay cuatro situaciones fundamentales para definir la obesidad: la rutina, los malos hábitos alimentarios, la mala calidad del sueño y el sedentarismo. "Eso define en los niños, rasgos importantísimos para determinar obesidad, es decir, el estilo de vida. Si a esas cuatro cosas las trasladamos al momento de la pandemia, es que hay pérdida de la rutina. Y es fundamental para la niñez el tema de la escolaridad. Lo que vemos los pediatras durante los meses de vacaciones, cuando no hay escuela, es que los chicos aumentan de peso", dijo.

"Entonces, la pérdida de la rutina, al no haber escuela, es para pensar que en estos meses de pandemia va a haber más sobrepeso. Los malos hábitos alimentarios pasan por distintas razones que pueden ser económicas y en este momento por los meses que llevamos de cuarentena, van a estar vigentes o acentuados. Hay estudios en Italia y España en los que se detectó que se incrementó cinco veces más el consumo de alimentos azucarados y otros que no forman parte de un buen hábito como hidratos de carbono, alimentación precocida, procesada. Y pocas verduras y frutas", sostuvo.

Y siguió: "Otro tema es la calidad de sueño. En la pandemia esto también se va a ver afectado, sobre todo en los niños más grandes, por el uso de pantallas. Aumentó en un 90 por ciento el uso de pantallas, y eso cambia totalmente los hábitos en el sueño y perjudica en sobrepeso. Y obviamente el sedentarismo, estamos pasando de unas cuarentenas a otras donde no se estimula la actividad física. No hay muchas posibilidades de llevarla a cabo de forma dinámica y eso obviamente va a alterar el peso.

En este contexto, la profesional llamó a que las familias o tutores legales deben tener en cuenta estos cuatro puntos para intentar mejorar la calidad de vida y destacó que ante cualquier duda se debe consultar al centro de salud o al pediatra que cada uno tenga. "Es fundamental volver a rutina, reducir el número de horas en pantalla, tratar de consumir alimentos lo más saludables posibles como verduras, frutas y cereales. Y en los niños más pequeños, especialmente, la alimentación con la teta exclusiva en los primeros seis meses de vida e ir incorporando alimentos a partir de los seis meses de edad. Y tratar en la medida en que se pueda de fomentar la actividad física. Lo que se pueda, ya que estamos en una situación muy compleja", explicó Ramírez.

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