El gobierno santafesino logró sortear el primer escalón legislativo para incorporar policías retirados y cadetes del Instituto de Seguridad Pública (Isep) al trabajo de prevención y represión del delito en las calles y en puntos fijos. Ayer el Senado le dio media sanción a ambos proyectos del Poder Ejecutivo, con el apoyo del Frente Progresista y de un sector del PJ, porque el bloque del Frente Renovador optó por abstenerse y hacer algunas críticas.
Aval del Senado para incorporar a policías retirados y a cadetes
Las iniciativas habían sido explicadas por el ministro del área, Raúl Lamberto, a los senadores en una reunión realizada el miércoles y en poco menos de 24 horas se construyó un consenso político suficiente para que aparezcan los votos. De hecho, el funcionario del Ejecutivo no era muy optimista con el tratamiento en el corto plazo de esos dos proyectos que modifican la ley de emergencia de seguridad.
Sin embargo, el acuerdo entre oficialistas y opositores para tomar deuda pública (ver página 12) con el objetivo de hacer grandes obras de infraestructura también destrabó estos temas vinculados con la seguridad. Lo cierto es que las aprobaciones permitirán sumar al patrullaje a unos 2.200 cadetes con un año de formación en el Isep, en lugar de los dos que hasta hoy son los exigidos para ingresar a las fuerzas de seguridad, y también a policías retirados.
En tal sentido, la idea es dejar abierta la alternativa de que suboficiales jubilados vuelvan a la actividad, siempre y cuando tengan una buena foja de servicio (sin causas judiciales o administrativas en su haber) y un buen estado psicofísico. Los retirados no harán patrullajes, de acuerdo a lo explicado oportunamente por el ministro sino que se dedicarán a la vigilancia de puestos fijos –escuelas, tribunales, bancos y otras dependencias públicas– y a custodias dispuestas por la Justicia.
En un primer análisis que hizo el gobierno, hay alrededor de 3.300 suboficiales retirados de la Policía en toda la provincia que estarían en condiciones de regresar al servicio. A quienes acepten se les abonaría un plus por sobre el haber que hoy perciben, y en la Caja de Jubilaciones estudian la posibilidad de otorgarle un punto porcentual más de jubilación por cada año extra que se trabaje.
Marchas y contramarchas
Durante el debate parlamentario que se produjo ayer no sólo quedaron en evidencia las diferentes posturas que tiene el PJ –con 11 miembros sobre 19 bancas– para ejercer su rol de oposición, sino también las marchas y contramarchas que tiene la política provincial en materia de seguridad. Por caso, los senadores peronistas habían incluido en la ley de emergencia de seguridad que se aprobó en 2012 un artículo donde se facultaba al Ejecutivo a incorporar policías con sólo seis meses de formación.
Buena parte de esos mismos legisladores, seis que responden al Frente Renovador de Sergio Massa y el perottista Alcides Calvo, ayer se abstuvieron de votar el proyecto para incorporar policías con un año de capacitación porque entienden que les faltará preparación; aunque es el doble del tiempo que hace un par de años habían propuesto. Pero además, hay que remarcar que el gobernador Antonio Bonfatti vetó ese artículo ideado por el justicialismo y ahora pretende llevar a la práctica un esquema muy similar.
Fue el senador peronista del departamento Belgrano, Alberto Crosetti, el que sacó a la luz esa contradicción y también por ese motivo votó a favor de ambos proyectos del gobierno provincial. Lo mismo hizo José Baucero (PJ-San Javier), quien dijo que él confía en los jóvenes cadetes y en la experiencia que podrían aportar a la seguridad los suboficiales retirados, mientras que dirigentes como el kirchnerista Ricardo Kaufmann y Cristian Berra (PJ-San Martín) no participaron de la sesión.
“Si bien somos conscientes de la necesidad de dar respuestas en materia de seguridad, con estos dos proyectos tenemos más dudas que certezas”, argumentó su abstención y la de su bloque el senador y presidente de la comisión de Seguridad Pública, Armando Traferri. En el caso de los cadetes, cree que un año de formación es poco y que sumar ese tipo de recursos humanos no soluciona un problema sino que podría generar otros, como la falta de profesionalismo para actuar bajo presión o en un caso de extrema gravedad.
“No quiero ser irresponsable con mi voto y de lo que suceda de aquí en más”, recalcó el dirigente massista, y dijo estar sorprendido por la rapidez con la cual la Cámara alta le dio media sanción a ambos proyectos. Con respecto a los suboficiales retirados, desconfía en el impacto que podría tener la propuesta entre quienes estarían en condiciones de retomar el servicio porque el nivel de violencia hoy es grande y el riesgo también. En todo caso, solicitó al gobierno hacer una verdadera reforma policial y que se “piense en volver a la vieja ley de personal policial” porque eso posibilitará recuperar el orden y la verticalidad en las fuerzas de seguridad.
















