Tras la conferencia de prensa brindada por la intendenta de Rosario, Mónica Fein, la fiscal Argüelles informó anoche que ascienden a 12 los fallecidos y a 66 los heridos por una explosión ocurrida ayer por la mañana en un edificio de esa ciudad. En tanto, 15 personas permanecen desaparecidas.
Continúa la búsqueda de los desaparecidos en Rosario luego del derrumbe de un edificio por un escape de gas
El juez Juan Carlos Curto caratuló la causa como "estrago culposo", con penas de un mes a cinco años de prisión.
Fein, en tanto, indicó en la rueda de prensa que el siniestro se produjo en un único edificio, que tiene tres cuerpos. Uno de ellos, de nueve pisos y con 18 departamentos, se derrumbó por completo. Allí trabajan desde todo el día de ayer, de forma ininterrumpida, los rescatistas entre los escombros.
La inminencia del desastre
Según un reporte de la Central de Emergencias 911, difundido anoche por el gobierno provincial, a las 9.32 dos mujeres reportaron por teléfono en llamados distintos un fuerte escape de gas en esa cuadra.
Cuatro minutos después un patrullero policial informó por radio que un gasista había denunciado lo mismo y reclamaba la presencia de técnicos de la empresa Litoral Gas.
A las 9.38 otra mujer llamó para dar cuenta de la fuga de gas, pero esa comunicación se interrumpió y un segundo después los operarios del 911, que funciona en Santa Fe y Balcarce, oyeron la explosión.
Muchos rosarinos reportaron haber escuchado lo mismo en distintos puntos de la ciudad, algunos incluso a más de 50 cuadras. Instantes después la zona se convirtió en escenario de imágenes parecidas a una ciudad en guerra y jamás vistas en Rosario: la explosión literalmente destruyó los frentes de varios edificios, casas y negocios de Salta al 2100 y la onda expansiva afectó a otros ubicados a varias cuadras a la redonda.
Tras la conmoción inicial, fueron los propios vecinos y transeúntes —algunos incluso lastimados— quienes comenzaron las desesperadas tareas de rescate de los heridos. Se vivieron momentos de gran incertidumbre, pero al mismo tiempo hubo gestos de una enorme solidaridad. Un persistente incendio provocado por la explosión agregó tensión y complicó a los rescatistas. El suministro de gas recién se cortó horas más tarde.
La llegada de bomberos y ambulancias permitió profundizar las tareas de socorro, pero pasó una hora y media hasta que el rescate comenzó a organizarse más metódicamente y los heridos pudieron ser evacuados hacia hospitales públicos y sanatorios privados.
Las imágenes del desastre comenzaron a trascender la ciudad e incluso el país, mientras que en Rosario la búsqueda de información sobre las personas que viven o estaban en el área le agregaron dramatismo a la situación. Hubo escenas desgarradoras en la cuadra de la explosión, pero también en los hospitales y en el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias (Cemar), donde el municipio concentró la distribución de información sobre las víctimas.
A la tarde las autoridades bloquearon el acceso a la zona para facilitar la búsqueda de cuerpos, tarea que estaba a cargo de rescatistas y perros adiestrados. Hacia la noche la difusión de la lista oficial de desaparecidos aumentó la conmoción. El rastreo de información sobre esas personas acaparó todos los medios de comunicación y las redes sociales.
La torre que se derrumbó tenía nueve pisos y 18 departamentos, y se levantaba en medio de otras dos que conformaban un bloque. Los heridos más graves y las víctimas fatales estaban en ese edificio. Al cierre de esta edición, el rescate de víctimas continuaba.
LaCapital/Infobae














