La rutina de los estudiantes universitarios de Santa Fe puede ser muy demandante, donde los tiempos son tiranos y el bolsillo no es abultado. En un contexto de inflación galopante, el comedor de la UNL se transformó en un oasis para poder almorzar de forma nutritiva y accesible.
El Comedor de UNL recibe la mitad de comensales que antes de la pandemia
UNL
Las tres sedes permanecen abiertas de lunes a viernes —excepto días feriados— de 11 a 15 horas durante todo el período lectivo (de acuerdo al calendario académico). Los tickets diarios para las y los estudiantes tienen un costo de $260 y para docentes, no docentes, gestión e invitados el costo es de $400.
En diálogo con el programa Ahí Vamos (de 9 a 12 en UNO 106.3) la directora del predio UNL-ATE, Cecilia Rodríguez Calderón, aseguró que diariamente aumenta la cantidad de comensales, pero que aún no se llegó al nivel prepandémico.
“Suponemos que es producto de que los ingresantes del año 2020 y del año 2021 nos están conociendo recién ahora. Desde primero a tercer año de cualquier carrera no conocían el comedor universitario, entonces eso impacta”.
El comedor tiene distintas sedes: en el predio UNL - ATE –en Alicia Moreau de Justo s/n, Paraje El Pozo–; en la Facultad de Ciencias Veterinarias en Esperanza, –R. P. Kreder 2805–, y en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad –Cándido Pujato 2751. Durante el 2020 los establecimientos estuvieron cerrados, pero ya para el segundo cuatrimestre del año pasado se abrieron las puertas, con poca asistencia.
Los números actuales de comensales en los distintos comedores son los siguientes: 300 personas en UNL - ATE; 100 personas en Esperanza y 200 personas en la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas. Según los datos que apuntó Calderón, antes de la pandemia de coronavirus los números de usuarios de los comedores eran el doble.
“En cada una de estas sedes el menú es exactamente el mismo. En su composición siempre el objetivo es sumar en educación en la alimentación, que la población de la Universidad tenga acceso a una alimentación saludable pero también tenga herramientas como para poder llevárselas a su casa y saber cómo preparar los alimentos, cómo combinarlos”, dijo Rodríguez Calderón.
En la actualidad se brindan un menú convencional y un menú apto para celíacos, siendo la UNL la primera universidad pública en contar con una cocina exclusiva para celíacos en el país. Y detalló: “Nuestro menú consiste en una entrada, un plato principal, el postre (que normalmente es una fruta de estación), el pan y el agua. Siempre tiene proteínas, carbohidratos y verduras en sus distintas cocciones. El estudiante accede a este menú por 260 pesos y esto es un esfuerzo enorme que hace la universidad al momento de subsidiarlo porque realmente en este contexto económico de alguna manera incierto la universidad sigue apostando, no solo a una presencialidad absoluta, sino también volver a las cuestiones tradicionales como era el comedor”.
Para acceder a este menú, los estudiantes deben ingresar al sistema de gestión del estudiante y cliquear donde dice “Comedor”. El sistema les permitirá comprar la cantidad de tiques deseada y que se pueden canjear en cualquier momento.
“Por ahora y en estas pocas semanas que llevamos de comedor venimos muy bien. Siempre nuestro objetivo es poder brindar algo que sume a la calidad de vida a través de la alimentación y aportar a la salud del estudiante desde este lugar”, concluyó la directora.
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