Todo nació el 11 de noviembre de 1922 cuando un grupo de personas del barrio Villa María Selva tuvieron la idea de crear un espacio donde se pudiera socializar. En sus comienzos, durante la década del 30, funcionaba una biblioteca popular que nutria de libros a dicho sector de la ciudad y la escuela aledaña (anteriormente se llamaba Stephenson, hoy República Argentina).
El corazón de Villa María Selva
Nació como un espacio de recreación y hoy, con 92 años de historia, esta entidad es uno de los lugares más importantes de Santa Fe. Sus más de 300 socios plasman su crecimiento
28 de junio 2015 · 19:21hs
Con el paso de los años el arraigo que se gestó fue tan grande que comenzó a expandirse y a ganar adeptos a través del deporte. Era una época donde la creación de entidades era una fija en Santa Fe, con lo cual no extrañó que también se ganara un lugar dentro de la consideración de uno de los barrios más populares. No fue fácil afrontar el paso del tiempo a raíz de los sinnúmero de imponderables, pero a través de la fuerza de voluntad y un trabajo responsable, siempre se mantuvo vigente y apostó a impulsar actividades para seguir creciendo. Apareció con todo el tenis criollo, ya que con nada más que una pelota y una paleta de madera se podía dar rienda suelta a una disciplina por demás de entretenida –y competitiva–, a punto tal de ir sumando cada vez más gente. Así fue como en agosto de 1942 inscribió su nombre en la Asociación Santafesina, siendo incluso considerado como uno de los clubes fundadores.
No solo por sus deportes fue reconocido, sino también por los tradicionales bailes de carnaval, que congregaban a más de un centenar de personas que llegaban desde todos los puntos de la capital de la provincia. Eso le permitió hacerse todavía más grande gracias a sus recaudaciones que luego se veían ratificadas mediante obras. Entre los personajes ilustres que se presentaron en esas fiestas se puede mencionar a Juan El Rey del Compás Darienzo; Néstor Fabián y Violeta Rivas; Astor Piazzolla y su famoso bandoneón; Los Wawancó; Los Iracundos; Alberto Olmedo y Jorge Porcel, entre tantos otros. Un paso al frentePero su vida no siempre fue color de rosa, ya que en septiembre de 2011 la institución quedó acéfala, siendo un golpe más que importante para hinchas y gente del barrio. Solo había una persona trabajando y estaba totalmente desbordada. Fue así como un grupo de socios se reunió y comenzó a trabajar en pos de volver al cauce correcto, se confeccionaron dos balances que estaban atrasados, se presentaron los papeles en personería jurídica y se llamó a elecciones el 15 de mayo de 2012, donde la actual gestión arrancó con el operativo resurgir. Aparte del tema balances, se hizo frente a varias y cuantiosas deudas, resaltándose las de Afip y Utedyc. A través de distintos planes de pago, se fueron pagando y hoy se puede afirmar que el club esta totalmente al día y sin déficit. Cabe aclarar que se realizaron innumerables arreglos edilicios dado que el club estaba muy abandonado. Arreglos múltiples de todo tipo: albañilería, pinturería, plomería, gasista y electricista. Se actualizaron y mejoraron los seguros, asistencia médica, servicio de cable, servicio de agua por dispénser y kiosco-bufé dentro de las instalaciones. Aparte de las actividades, la escuela aledaña, República Argentina, realiza sus actividades físicas en forma gratuita en la institución. Durante el mes de junio se realiza el tradicional Torneo Nacional Anual de Tenis Criollo, correspondiente al calendario de la Confederación Argentina de Tenis con Paleta, del cual participan más de 20 instituciones de todo el país y cerca de 300 jugadores. Así es como el club Unión y Progreso volvió a dar el salto de calidad que necesitaba para seguir siendo uno de los clubes modelos en Santa Fe en base a responsabilidad y constancia.















