El invierno siempre se destaca por ser una de las estaciones más secas del año. Sin embargo, este año la merma de las precipitaciones es mucho más notoria ya que los registros están casi tres veces por debajo de la media correspondiente a la última década, según las estadísticas de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la Universidad Nacional del Litoral.
En los últimos 70 días llovieron sólo 21 milímetros en la ciudad de Santa Fe
La última lluvia importante sucedió el 23 de mayo pasado, cuando cayeron 56 milímetros, según el registro pluviométrico de la provincia. Desde entonces se acumulan los últimos ocho días de mayo; los 30 días de junio, donde sólo cayeron 9,7 milímetros; los 31 días de julio, que acumularon 11,8 milímetros; y ayer, 1 de agosto, día en que no hubo precipitaciones. En total suman 70 días con un registro de agua caída que llega a 21,5 milímetros (todos entre junio y julio).
Si se tienen en cuenta los valores promedios para esos dos meses del año –34,3 milímetros para junio y 22,7 para julio– los registros de 2012 tienen un déficit importante. El milimetraje caído en esos dos meses es casi un tercio del promedio de lluvias para junio y julio de los últimos diez años.
Otro dato a tener en cuenta de esta pronunciada sequía es que hace casi un mes que no llueve. La última ocasión que cayó agua en los pluviómetros de la Fich fue el 4 de julio pasado con una marca de 2,8 milímetros.
Pero algunos especialistas señalan que lo más problemático es que aún queda todo agosto por delante. El octavo mes del año tiene en Santa Fe un promedio de precipitaciones de 21,9 milímetros, aún inferior a julio. Además, los valores medios para el mes de agosto en los últimos diez años (2002 - 2011) marcan una cantidad de días medios con precipitación de cuatro en todo el mes.
Esos datos indicarían que las perspectivas para los próximos 30 días no son muy alentadoras respecto de la posibilidad de revertir la situación que es mucho más preocupante en los campos de la región que tienen un período de sequía similar al de la ciudad capital.
El cambio llegaría con la primavera. Después de una larga sequía, el clima encararía un cambio y los próximos meses vendrían pasados por agua. Tras casi dos años dominados por el fenómeno de La Niña (que dejó veranos calientes y suelos secos), El Niño estaría listo para tomar su lugar.
Así lo anticipó la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que anunció la posible formación del fenómeno entre este mes y septiembre, pronosticando que se prolongará hasta fines de 2012.
Según explicaron especialistas del Departamento de Climatología del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), “como condición actual, el fenómeno de El Niño Oscilación del Sur (Enos) está en una fase neutral. Pero de acuerdo con las previsiones, para los próximos meses habría una mayor probabilidad de que comience un evento de El Niño” (ver aparte).
Por otra parte, la falta de lluvias en toda la cuenca del Paraná comenzó a notarse en el nivel que el río marca en el puerto local. Desde el 16 de julio pasado el descenso fue lento pero sostenido y en los últimos 15 días la bajante ya acumula 50 centímetros.














