“Cuando yo era chica, hace unos 70 años, las cuadras no estaban muy pobladas. Comenzó a llenarse de gente en la zona de San José y La Rioja, Primera Junta, Mendoza. Las calles eran de tierra y había zanjones en las cuadras. El pavimento llegaba hasta la avenida Freyre nada más. Era gente de clase media la que vivía en el barrio. Luego se vendieron los lotes a muchos inmigrantes.
Familiero como todo descendiente de italianos, es un barrio acogedor
Era un crisol de inmigrantes, venían italianos, españoles, árabes. Había quintas, pero estaba también el Mercado de Abasto en avenida Freyre”, relató a Soy de, Graciela, vecina “nacida y criada en el barrio Roma” de Santa Fe.
—¿Qué espacios disfrutaban los vecinos en esa época?
—El parque Juan de Garay se creó en 1939, que siempre fue muy lindo, muy hermoso. Tenía su esplendor, por ser tan grande. Para divertirse estaba también el Cine Avenida, en avenida Freyre, entre Tucumán y La Rioja. Había bares donde se jugaba al billar, pero la mayor diversión anual era jugar con agua durante el Carnaval. Jugábamos en las calles, porque en ese entonces no existía la inseguridad.
Más allá de los recuerdos de Graciela, el origen del barrio Roma se traslada a muchas más décadas atrás. Según los registros más antiguos, la historia se remonta a principios del 1800. En esos tiempos se instaló una fábrica de balas, a la altura de las manzanas delimitadas hoy por Hipólito Yrigoyen, bulevar Zavalla, Gobernador Vera y avenida Freyre.
A fines de 1880, se instaló una gran cantidad de familias. En esa época, esos vecinos padecían las crecidas del río Salado año tras año, cuyas aguas llegaban en los picos hasta Primera Junta y Roque
Sáenz Peña. En abril de 1889 comenzaba sus actividades el colegio Sagrado Corazón de Jesús, en el
actual edificio. El ex Hospital Italiano fue uno de los edificios más antiguos del barrio, ubicado dentro del barrio y nació bajo la idea del vicecónsul de Italia en Santa Fe, Carlos Nager. La piedra fundamental fue colocada el 15 de junio de 1889 y su inauguración se produjo el 18 de diciembre de 1892.
Muchos de los terrenos del barrio pertenecían a la familia Talín, dueña de La Roma, una tienda importadora de sastrería, sombrerería y camisería, que se ubicaba en San Jerónimo entre Primera Junta y Mendoza.
A principios de 1910, cuando Talín empezó a lotear sus tierras, los vecinos comenzaron a pagar sus cuotas mes a mes en el comercio emplazado en pleno centro. Es a esta situación que muchos atribuyen hoy el nombre del barrio, sumado a la gran cantidad de inmigrantes italianos que se afincaron en estas manzanas.
Otros tiempos
Según los relatos recabados en el libro Para Conocernos, en las primeras décadas del siglo pasado aún había faroles a kerosene en las esquinas de Tucumán y San Juan, en avenida Freyre y San Lorenzo, y otro en Tucumán entre San Lorenzo y Saavedra. Todos los atardeceres pasaba el farolero con la escalera y los encendía.
La luz eléctrica llegaba hasta calle Tucumán, pero en 1916 se extendió hasta Roque Sáenz Peña y Vera. En 1913, se creó la escuela Nº 5. Su directora, Francisca Arteaga, inicia los trabajos en una casa ubicada en Tucumán 3.684 y se le da el nombre de Nicolás Avellaneda.
El barrio seguía progresando, y en 1921 se inaugura la línea 6 de la Compañía de Tranvías hasta Mendoza y San José. Es esta esquina, el motorman y el guarda realizaban los cambios de vías para regresar por la misma al centro. Ese mismo año se adoquinó la calle Tucumán, desde Urquiza hasta Roque Sáenz Peña.
En 1923 se instaló, para proveer a Santa Fe, el Mercado de Abasto, que tantos años funcionó (hasta el 18 de agosto de 1981). Muchos vecinos del barrio Roma y otros tantos que llegaron a esas cuadras trabajaban en el mismo, hasta que lo trasladaron a la zona norte. En parte de donde hoy se encuentra el parque Juan de Garay había un cementerio, entre Suipacha y Crespo, desde Paraguay hasta San Juan. En 1894 decidieron clausurarlo por razones de salubridad para los vecinos. En 1904 comenzó la demolición y se instaló en la actual sede de Barranquitas. La construcción del terraplén Irigoyen fue lo que brindó definitiva tranquilidad al barrio con respecto a las inundaciones.
En 1926 se instaló la primera farmacia de la zona, cuyo nombre ya era Barrio Roma. Pocos años después se inauguró el Cine Avenida, en avenida Freyre entre La Rioja y Tucumán. Cerraría sus puertas a fines del 70.
En las últimas décadas creció el número de familias en este rincón de la ciudad. Muchas generaciones que descienden de las familias originarias de la zona permanecen allí y otros nuevos vecinos, muchos de ellos inquilinos, se suman para hacer de éste un hermoso lugar.












